Un estudio revela cuál es el secreto de la longevidad de los vecinos centenarios de Cerdeña, una de las cinco Zonas Azules del mundo

La actitud con la que se afronta el paso del tiempo es clave para determinar la longevidad

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Un grupo de jubilados descansan en un parque (David Zorrakino / Europa Press)

Historia, arte y cultura convergen en una de las ciudades joya de Italia: Cagliari. La capital de Sicilia cautiva con sus obras arquitectónicas, sus callejuelas, su ubicación privilegiada al mar y su tradición fenicia, cartaginesa y romana hacen de este lugar un emplazamiento único en el mundo.

La comunidad científica también se ha interesado por conocer más de Cagliari, y no solo por su atractivo turístico. Esta ciudad italiana entra dentro de las llamadas Zonas Azules, que son aquellas regiones del mundo cuya población sobrepasa los cien años. A la lista se suman Okinawa (Japón), Nicoya (Costa Rica), Icaria (Grecia) y Loma Linda (California, EEUU).

Dispuestos a descubrir el secreto de la población longeva de Cagliari, investigadores de la universidad de esa misma ciudad han llevado a cabo un estudio publicado en la International Journal of Applied Positive Psychology para determinar si estos centenarios cumplen con un patrón tanto de personalidad como de bienestar diferenciado de los de zonas rurales vecinas de la isla.

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El estudio analizó a 125 personas mayores de 71 años, residentes tanto en la Zona Azul como en una localidad rural similar fuera de este enclave de longevidad. Los grupos, equilibrados en edad, sexo y capacidad cognitiva, respondieron a tests sobre personalidad, calidad de vida relacionada con la salud, bienestar psicológico y hábitos de ocio.

Las investigadoras de la Universidad de Cagliari partieron de la hipótesis de que ciertos rasgos de la personalidad (mayor apertura a nuevas experiencias, responsabilidad, amabilidad y extraversión, junto con un nivel bajo de neuroticismo) propiciarían una mejor calidad de vida y bienestar subjetivo.

La actitud ante la vida

Según los resultados, las personas mayores con mayor apertura, responsabilidad y amabilidad mostraron niveles más altos de bienestar psicológico y una vida de ocio más rica y activa. Por el contrario, el neuroticismo, vinculado a la inestabilidad emocional y la tendencia al malestar psicológico, se asoció con una peor percepción de la calidad de vida.

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Un dato relevante fue que los habitantes de la Zona Azul presentaron niveles superiores de apertura a la experiencia, mejores estrategias de afrontamiento emocional y mayor participación en actividades cognitivas y físicas estimulantes. No obstante, la calidad de vida percibida fue similar entre ambas áreas, si bien los residentes de la Zona Azul disfrutaban de una vida social y un bienestar emocional superiores. “Estos hallazgos sugieren que una combinación de rasgos de personalidad adaptativos y recursos psicológicos facilita un envejecimiento activo, más allá de la simple ausencia de enfermedades”, señala la autora principal, Maria Chiara Fastame.

Fabiola García, Conselleira de Política Social e Igualdade de Galicia, explica en una entrevista por qué esta región de España está siendo estudiada como una posible nueva 'Zona Azul', lugares del mundo donde la gente vive más y mejor. Descubre los secretos de su estilo de vida, dieta y comunidad.

Un modelo de envejecimiento exitoso

Los resultados respaldan teorías psicológicas como la del Envejecimiento Activo y la de Selección, Optimización y Compensación, que proponen que mantenerse social y cognitivamente activo es clave para preservar el bienestar en la vejez. Actividades como la jardinería o la participación en clubes y deportes, frecuentes en ambas comunidades estudiadas, parecen no ser el factor diferenciador, sino más bien la actitud con la que se afronta el paso del tiempo y los desafíos cotidianos, especialmente en quienes viven en la Zona Azul.

Las autoras apuntan a la necesidad de ampliar el análisis a otras Zonas Azules del mundo y de emplear evaluaciones clínicas objetivas. No obstante, sus conclusiones refuerzan la idea de que el secreto de una longevidad saludable reside tanto en el estilo de vida como en la disposición psicológica con la que se afronta el envejecimiento.