Una cabaña prefabricada pero de lujo: 20 metros cuadrados que desafían al turismo de masas

La estructura, fabricada en Rumanía y trasladada por carretera hasta Zante, puede desmontarse y desplazarse a cualquier destino sin dejar rastro en el terreno

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El proyecto, bautizado como The Root, es obra del estudio Kasawoo y responde a una corriente cada vez más popular en la arquitectura vacacional mediterránea. (Montaje Infobae con imágenes de Instagram/@kasawoo_studio)

Un estudio de arquitectura londinense ha construido una cabaña vacacional de 20 metros cuadrados entre olivares y viñedos de Zante, la isla jónica del Mediterráneo, con una propuesta que da la espalda al modelo de villa de hormigón que domina los destinos turísticos más saturados de Grecia. La estructura, prefabricada y totalmente móvil, se integra en una finca familiar de piedra y plantea una forma distinta de habitar el paisaje sin alterarlo.

El proyecto, bautizado como The Root, es obra del estudio Kasawoo y responde a una corriente cada vez más popular en la arquitectura vacacional mediterránea, que sigue la búsqueda de espacios que dialoguen con el patrimonio construido y el entorno natural, frente al turismo que transforma y masifica. Tal y como recoge Idealista, la cabaña se asienta entre cultivos tradicionales y una antigua casa de piedra perteneciente a la familia de los promotores, con la que convive sin competir visualmente.

Según el estudio, “la verdadera generosidad espacial y arquitectónica se encuentra en lo que se decide omitir”. Aplicado a una superficie de apenas 20 metros cuadrados, significa que no hay un solo elemento prescindible. Cada centímetro tiene una función, y el resultado es un espacio que el propio estudio describe como una alternativa a las villas de hormigón que proliferan en destinos como Mykonos o Santorini.

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Fabricada en Rumanía, instalada en el Mediterráneo

La estructura se fabricó íntegramente en Rumanía y viajó por carretera hasta su emplazamiento en Zante, siendo completamente desmontable. La cabaña puede montarse sobre un remolque y desplazarse a otro lugar sin dejar rastro en el terreno.

La planta interior se divide en cuatro secciones longitudinales de dos metros de ancho cada una. En ese esquema caben, por orden, una zona de descanso, una cocina, un área de entrada polivalente y un cuarto de baño. (Instagram/@kasawoo_studio)

Además, el diseño pasivo de la cabaña prescinde de sistemas mecánicos de climatización. La orientación del edificio y la ventilación cruzada natural garantizan el confort térmico durante todo el año. Un planteamiento que reduce el impacto sobre el ecosistema local y refuerza la coherencia de un proyecto que se presenta como alternativa sostenible al turismo convencional.

Una fachada que mira a las montañas

La imagen exterior de The Root es uno de sus elementos más llamativos. El tono rojo intenso de la perfilería metálica se inspira en los pigmentos de las villas históricas de Zante, un guiño a la arquitectura vernácula de la isla. El tejado, con una silueta ligeramente retorcida, reproduce la línea ondulada de las montañas del entorno.

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A ambos lados de la estructura, unas grandes puertas correderas protegidas por contraventanas de madera se abren hacia terrazas elevadas que duplican la superficie útil de la vivienda sin necesidad de modificar la topografía del suelo.

Cuatro franjas de dos metros

La planta interior se divide en cuatro secciones longitudinales de dos metros de ancho cada una. En ese esquema caben, por orden, una zona de descanso, una cocina, un área de entrada polivalente y un cuarto de baño. Todo el mobiliario —cama con almacenamiento inferior, sofá, armarios— está empotrado y fabricado a medida en madera contrachapada, lo que mantiene una coherencia visual que hace el espacio más amplio de lo que sus dimensiones sugieren.

El revestimiento interior de contrachapado visto aporta calidez y contrasta con la intensidad del rojo exterior. El baño rompe esa paleta neutra con acabados azules que el estudio describe como “una atmósfera de otro mundo”, el único espacio donde la cabaña permite un gesto de extravagancia cromática.