Miles de médicos de toda España están convocados esta semana a cinco nuevas jornadas de huelga en contra del Estatuto Marco, la norma que regula las condiciones laborales de los médicos. Se trata de la quinta y última semana de paros de la convocatoria indefinida de los sindicatos médicos, que frenarán sus movilizaciones durante el verano.
La convocatoria, que se prolongará del 15 al 19 de junio, llega con las negociaciones congeladas entre el Ministerio de Sanidad y el Comité de Huelga, después de que el Consejo de Ministros aprobase en primera vuelta el anteproyecto de Estatuto Marco. El sí del Gobierno ha encrudecido el conflicto con los sanitarios y las comunidades autónomas: de un lado, los sindicatos generalistas, que hasta ahora habían apoyado la reforma, han rechazado los últimos cambios realizados desde Sanidad; por otro, los consejeros regionales han pedido en bloque que la ministra reabra el proceso de diálogo sobre la norma.
Se cumplen así cinco meses de movilizaciones “sin que se hayan producido avances que permitan desbloquear el conflicto”, recalcan desde la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM). “Es más, el recorrido del anteproyecto de ley, primero con su aprobación en el Consejo de Ministros y posteriormente con la apertura del trámite de consulta pública, indica que Sanidad no tiene intención de modificar su postura”, aseveran. Por ello, retomarán la actividad de huelga en el mes de septiembre.
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“Es un ministerio solo contra el mundo, yo diría que casi contra sus propios socios de Gobierno”, valora Ángela Hernández, médica y secretaria general de Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), uno de los sindicatos miembro del Comité de Huelga. La facultativa pide al Gobierno en conjunto y al presidente Pedro Sánchez que no siga “mirando hacia otro lado como un tema que afecta solamente a uno de sus socios”.
Comunidades y ministerio se “echan los trastos mutuamente”
Las reivindicaciones de los médicos no han cambiado: buscan una reducción de jornada a las 35 horas semanales, el fin de las guardias obligatorias, una clasificación profesional que refleje las responsabilidades de los facultativos y una jubilación voluntaria y anticipada, entre otras reclamaciones. Todo ello debería estar reflejado en un estatuto propio, diferenciado del resto de profesionales.
El ministerio defiende que ya han respondido a las reclamaciones de los médicos con un capítulo dentro de su Estatuto Marco, al menos hasta donde alcanzan sus competencias. La propuesta de Mónica García reduce la jornada a las 45 horas semanales y las guardias hasta las 17 horas, salvo excepciones; además de modificar la clasificación profesional. El resto de avances, argumentan, corresponden a las comunidades autónomas, que pueden aplicarlos desde este mismo instante si así lo desean.
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De hecho, algunas regiones ya han comenzado: en Galicia, se han comprometido a reducir la jornada a 35 horas y a avanzar hacia las guardias voluntarias; mientras que en Asturias han alcanzado un preacuerdo económico con el Sindicato Médico Profesional de Asturias (Simpa). En ninguna de estas autonomías se han frenado las protestas contra el Estatuto Marco.
Pero desde CESM recuerdan que el Estatuto Marco es responsabilidad de Mónica García. “Es una ley de rango nacional y las comunidades autónomas tienen la obligación y la responsabilidad de aplicarla. Intentar desviar la responsabilidad a las comunidades autónomas quiere decir dos cosas: o que se desentiende y no quiere hacer ningún tipo de modificación o que es incapaz de atenderlas”, defiende Víctor Pedrera, su secretario general.
La portavoz de Amyts, por su parte, recuerda que las “también tienen su parte”. “El tema de la retribución es el tema de la organización, del desarrollo profesional, de crear mesas a nivel autonómico, corresponde a las comunidades. Todos tienen que implementar cosas y sentarse para ponerse de acuerdo en hacerlas. Echarse los trastos mutuamente a lo mejor les sirve para sus encuestas y para sus resultados electorales, pero desde luego a los médicos y a los facultativos, y sobre todo a los pacientes, no nos sirve”, agrega.
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Justamente la Comunidad de Madrid, donde Hernández trabaja, ha sido una de las regiones más vocales a favor del estatuto propio de los médicos y sus reivindicaciones, pero que apenas se ha movido para implantar modificaciones autonómicas. “Nos cerraron completamente la puerta después de la última tanda de huelgas en mayo. Le dicen al ministerio qué hacer, pero ellos podrían dar ejemplo e implementar los cambios ellos mismos”, considera la portavoz de Amyts. Por el momento, la Consejería de Sanidad trabaja en “una pequeña subida de las retribuciones de la hora de guardia”, pero que quedará insuficiente “con las mejoras que han aprobado el resto de comunidades”, afirma.
“El Estatuto Marco es una ley de mínimos y nosotros estamos reclamando que haya una norma básica que obligue a todas las comunidades autónomas a tener unos mínimos aceptables”, reivindica Pedrera.
La huelga se retomará a la vuelta de las vacaciones
Los sindicatos han prometido una tregua entre los meses de julio y agosto, pero aseguran que retomarán las movilizaciones en septiembre, con una nueva convocatoria de huelga indefinida si no se producen cambios esta semana. “Las organizaciones sindicales han decidido escalar en las movilizaciones, y convocarán una huelga indefinida tras los meses de verano, un periodo en el que la situación para los profesionales se complica aún más por lo exiguo de las plantillas médicas y facultativas sin apenas suplencias, con la consiguiente sobrecarga para poder tener el descanso vacacional preceptivo y necesario", expresan en un comunicado conjunto.
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El Comité de Huelga recuerda que tiene “su mano tendida al diálogo con el ministerio”, pero “no van a desmovilizarse mientras no se atiendan sus demandas”. La tregua de los sindicatos no la mantendrán todos los médicos: decenas de servicios de distintos hospitales de España mantienen desde el 1 de junio un parón de peonadas (actividad extraordinaria voluntaria que reduce las listas de espera) como medida de presión al ministerio y las consejerías. El Comité de Huelga ha mostrado “su total apoyo” a estos profesionales" a la par que “lamenta los problemas que los paros pueden ocasionar para los pacientes”.