La reciente salida de Àngels Barceló de la Cadena SER tras más de dos décadas al frente de algunos de los programas más influyentes de la radio española ha puesto el foco no solo en su trayectoria profesional, sino también en los sacrificios personales que ha tenido que asumir para construir una carrera de referencia.
La periodista catalana, que deja su puesto en Hoy por Hoy este jueves 11 de junio, ha hablado en alguna ocasión con sinceridad sobre las decisiones que han marcado su vida. En una entrevista concedida a El País reconoció que no siempre fue fácil equilibrar el éxito profesional con la vida familiar, especialmente cuando se trataba de su relación con su hija, Clara Morell.
Tras conocerse su marcha de la emisora, Barceló admitió que el proceso no fue sencillo. “Yo estoy bien. Ya sabes que a veces cuesta mucho tomar decisiones, y le estás dando vueltas y vueltas… y pasas malos días… pero una vez que ya has tomado la decisión, pues está tomada”, explicó. Incluso reconoció que quizá el desenlace no era exactamente el que había imaginado: “A lo mejor no era la decisión que quería tomar, pero una vez está tomada, yo soy de una manera que cuando tomo una decisión, para adelante”.
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Ahora la voz radiofónica más escuchada de la parrilla española se retira de los micros de Cadena SER; sin embargo, alcanzar la cima del periodismo tuvo un coste personal que la comunicadora nunca ha ocultado. “Soy demasiado obsesiva con el trabajo, y eso a veces me ha impedido el disfrute de otras cosas, y aparcar mi vida personal, dejarla en segundo plano”, confesó a El País.
“Yo no hubiera sido tan feliz<i>"</i>
La decisión que marcó especialmente su historia familiar llegó cuando Clara era todavía una niña. La periodista optó por trasladarse a Madrid para impulsar su carrera, mientras su hija permanecía en Barcelona junto a su padre, el también periodista Josep Morell.
Con el paso de los años, Barceló ha hablado de aquella etapa con absoluta honestidad. “Yo abandoné a mi hija con tres años, esa palabra tan fuerte que a veces he tenido que oír, y me vine a trabajar a Madrid y ella se quedó en Barcelona, y nos veíamos los fines de semana”, explicó al citado medio.
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A pesar de la dureza de aquella decisión, la comunicadora asegura que nunca ha dejado de reflexionar sobre lo que pudo haber ocurrido si hubiera elegido otro camino. Sin embargo, sus conclusiones siempre son las mismas. “A veces pienso cómo hubiera sido la vida si hubiera hecho otra cosa, y llego a la conclusión de que yo no hubiera sido tan feliz, ni probablemente mi familia tampoco”, afirmó.
La protagonista silenciosa de esta historia es Clara Morell, nacida en 1994 y alejada por completo de la exposición mediática que acompaña a su madre desde hace décadas. Aunque no siguió los pasos de sus padres en el periodismo, sí ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito del marketing digital.
La ‘reconciliación’ con la maternidad
Su discreción ha sido absoluta durante años. Apenas existen apariciones públicas de Clara, que ha preferido mantenerse lejos de los focos. Sin embargo, en 2024 protagonizó uno de los momentos más emotivos de la carrera de su madre cuando acudió junto a su padre a la entrega del Premio Ondas que reconocía los más de cuarenta años de trayectoria de Barceló.
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Durante su discurso, la periodista quiso dedicar unas palabras muy especiales a ambos. “A las dos personas que me acompañan hoy aquí, sin su generosidad y su comprensión yo no habría tenido una carrera de 40 años”, expresó emocionada. Las cámaras captaron entonces la reacción de Clara, incapaz de contener las lágrimas mientras escuchaba el reconocimiento público de su madre.
Aquella imagen reflejaba una relación sólida construida a lo largo del tiempo, pese a la distancia que marcó los primeros años. De hecho, la propia Barceló ha contado que uno de los periodos más especiales que compartieron llegó durante la pandemia.
“Pasamos el confinamiento juntas, y ella, que estaba teletrabajando en casa, se cobró la factura por todos los años que yo fui una madre ausente, por todas las veces que no fui a por ella al cole, al carnaval... Fue maravilloso”, recordó. La periodista reconoce que aquellos meses les permitieron recuperar tiempo perdido y fortalecer aún más un vínculo que nunca se rompió.
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