La reciente carrera electoral por la presidencia del Real Madrid ha situado a Enrique Riquelme en el centro de la actualidad deportiva y empresarial. Aunque finalmente Florentino Pérez ha revalidado su mandato al frente del club blanco, la candidatura del empresario alicantino logró romper una dinámica que parecía inamovible desde hacía años y despertó el interés de miles de aficionados por conocer quién se escondía detrás de ese perfil hasta ahora poco mediático.
A sus 37 años, Riquelme representa una generación de empresarios que han construido su trayectoria lejos de los caminos tradicionales. Nacido en la localidad alicantina de Cox, creció en un entorno familiar estrechamente vinculado a los negocios. Su padre desarrolló distintas actividades empresariales relacionadas con la construcción, las canteras, las estaciones de servicio y otros sectores, además de mantener una vinculación con el Real Madrid durante su etapa como directivo del club.
Precisamente, el vínculo con la entidad madridista forma parte de la historia familiar de los Riquelme. Socio desde la infancia, Enrique siempre ha mostrado una fuerte conexión emocional con el club. La posibilidad de aspirar algún día a la presidencia era un objetivo que llevaba años rondando en su entorno más cercano.
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Según explica ABC, su infancia transcurrió entre estudios y trabajo. Mientras completaba su formación académica, también colaboraba en algunos de los negocios familiares. Aquella experiencia le permitió familiarizarse con el sector empresarial desde muy joven. En distintas entrevistas ha recordado que crecer en un municipio como Cox le enseñó valores que considera fundamentales: "Cox es un pueblo muy trabajador, de agricultores autónomos. Allí aprendí que el sacrificio y la familia es lo que verdaderamente importa. Aprendí, por lo tanto, desde la realidad de las cosas".
Sin embargo, su historia profesional dio un giro decisivo cuando decidió abandonar la universidad para emprender su propia aventura empresarial fuera de España. Teniendo a penas veinte años, se trasladó a Latinoamérica con la intención de desarrollar proyectos relacionados con la construcción y las infraestructuras. Aquella apuesta suponía asumir riesgos importantes, incluyendo la inversión de gran parte de sus recursos personales.
Los años posteriores marcarían el inicio de una trayectoria ascendente que acabaría convirtiéndolo en una de las figuras más destacadas del sector de las energías renovables. La creación de Cox, la compañía que lleva el nombre de su localidad natal, supuso el gran impulso de su carrera. La empresa fue expandiéndose progresivamente por distintos países de Europa y América, hasta convertirse en un grupo internacional especializado en energía y gestión del agua.
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Su lado más personal, su pareja y familia
En el plano personal, asentado desde hace años en México, mantiene desde hace años una relación sentimental con Malén Guirado, ingeniera industrial con experiencia profesional tanto en España como en Estados Unidos. La pareja ha evitado protagonizar titulares y son escasas las ocasiones en las que han posado juntos en actos públicos. Algunas de sus apariciones más comentadas han ocurrido en conciertos como el Starlite Marbella y en presentaciones vinculadas al mundo del deporte.
Otro de los pilares de su vida es la familia. En sus redes sociales, donde predominan los contenidos relacionados con la actividad empresarial, también ha compartido en algunas ocasiones mensajes dedicados a sus seres más cercanos. Especial cariño muestra hacia su hermana María, mucho menor que él, a la que ha mencionado públicamente en varias publicaciones.
Su círculo de amistades refleja también la dimensión internacional de su actividad profesional. A lo largo de los años ha coincidido con figuras destacadas del deporte, la cultura y la empresa. Entre ellas se encuentran nombres tan conocidos como Rafael Nadal, Iker Casillas, Antonio Banderas, Paula Echevarría o Miguel Torres, relaciones surgidas principalmente en encuentros empresariales, deportivos y solidarios.
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Tal y como indica ¡Hola!, más allá de los despachos, Riquelme encuentra en el deporte una de sus grandes aficiones. El golf ocupa un lugar destacado entre sus pasatiempos habituales, especialmente durante los periodos de descanso. Marbella, Ibiza, Palma de Mallorca o Saint-Tropez figuran entre los destinos que suele frecuentar cuando busca desconectar de la intensa agenda profesional que mantiene durante gran parte del año.