Según el Observatorio del Metal 2026, la industria de defensa en España se está transformando en uno de los principales motores industriales. Los salarios medios brutos del sector ya superan los 80.000 euros anuales, cifra que duplica la remuneración del sector servicios y sitúa a defensa entre las actividades con mejores condiciones laborales del país.
El informe destaca que la industria genera actualmente cerca de 36.000 empleos directos, 37.000 indirectos y 15.000 inducidos, repartidos en actividades como aeronáutica, espacio, electrónica, ciberdefensa, simulación y sistemas satelitales. El contexto internacional, marcado por la inestabilidad geopolítica y el aumento global del gasto militar, ha dado impulso al sector. Además, refuerza el debate sobre la autonomía estratégica europea y la necesidad de responder a la demanda de tecnología avanzada.
Sin embargo, la escasez de talento especializado amenaza el crecimiento del sector. La presencia aún limitada de mujeres y la necesidad de relevo generacional completan los retos clave del sector en plena escalada inversora europea. El sector de defensa representa una oportunidad estratégica y económica para España, pero su futuro depende en gran medida de la capacidad del país para transformar la industria en un ámbito más diverso y competitivo.
PUBLICIDAD
Escasez de talento cualificado y reto generacional
A pesar de los altos salarios y la calidad del empleo, el gran desafío identificado por el informe es la creciente escasez de profesionales altamente cualificados. El avance tecnológico y el desarrollo de áreas como la defensa, el espacio o la simulación han elevado la demanda de ingenieros, especialistas digitales y perfiles STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), a un ritmo que la oferta nacional de talento no logra igualar.
Esta situación se agrava por una fuerte competencia internacional. Las empresas españolas deben disputar estos perfiles con grandes grupos industriales europeos en un mercado cada vez más exigente. Además, se suma la urgencia del relevo generacional. El sector calcula que, en los próximos años, deberá cubrir hasta 350.000 vacantes debido a la jubilación de cerca de 240.000 trabajadores en la próxima década.
“Estamos hablando de una industria que no solo genera empleo de calidad y altamente cualificado, sino que además puede actuar como tractor tecnológico e industrial para el conjunto de la economía española. El reto ahora es que España sea capaz de formar, atraer y retener el talento que necesita una industria cada vez más sofisticada y estratégica. La competencia internacional por estos perfiles ya es enorme y se intensificará en los próximos años”, subrayan desde UGT-FICA.
PUBLICIDAD
El informe resalta también la baja presencia femenina dentro del sector. Aunque el empleo de mujeres en la industria manufacturera alcanza el 28%, en defensa esa cifra se queda en un 20,6%, casi ocho puntos por debajo de la media. Este dato muestra un reto pendiente en materia de igualdad. El estudio concluye que la industria de defensa tiene la oportunidad de convertirse en uno de los grandes motores de modernización española, siempre que logre captar el talento necesario y promover políticas activas para la incorporación de más mujeres y jóvenes cualificados.