Abucheos y silbidos han interrumpido este miércoles el discurso del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante el acto de jura de bandera de los alumnos de la 131ª promoción de la Academia de Guardias Civiles de Baeza (Jaén). La protesta se ha producido cuando el ministro recordaba a los dos agentes fallecidos el pasado viernes frente a las costas de Huelva mientras participaban en una persecución contra una narcolancha.
Marlaska ha trasladado sus condolencias a las familias de los agentes fallecidos, Germán y Jerónimo, y ha asegurado compartir el dolor provocado por la tragedia. “Comprendo, entiendo vuestro dolor, vuestra rabia. Nada puede compensar la muerte en acto de servicio de Germán y de Jerónimo. Y lo entiendo porque yo también estoy dolido, permitidme, estoy rabioso”, ha afirmado el titular de Interior antes de ser interrumpido por un prolongado abucheo de parte de los asistentes.
Los silbidos y gritos se ha prolongado durante cerca de ocho segundos, según ha podido apreciarse durante el acto, obligando a la organización a intervenir por megafonía para reclamar “respeto y la debida compostura, a las instituciones y a los alumnos en formación”. Los abucheos procedían tanto de la zona reservada para agentes como de la grada ocupada por familiares y asistentes a la ceremonia.
PUBLICIDAD
Pese al clima de tensión, el ministro ha continuado con su intervención y ha defendido que la lucha contra el narcotráfico sigue siendo una “prioridad” para el Gobierno. Marlaska ha insistido en que el Ejecutivo mantiene su compromiso frente al crimen organizado y ha sostenido que el Estado dispone de “todos los instrumentos legales” necesarios para combatir tanto el narcotráfico como otras amenazas a la seguridad.
Malestar por el funeral
El acto celebrado en Baeza se ha producido tras la ausencia de miembros del Gobierno en el funeral de los dos guardias civiles fallecidos. Ni el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni ningún ministro acudieron a las exequias, una circunstancia que provocó críticas desde asociaciones de la Guardia Civil y desde distintos partidos de la oposición.
La representación institucional del Ejecutivo recayó en la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, además de la directora general de la Guardia Civil y del delegado del Gobierno en Andalucía. Sin embargo, la ausencia de Grande-Marlaska alimentó el malestar entre numerosos agentes y familiares, que interpretaron la decisión como una falta de respaldo político en un momento especialmente sensible para el cuerpo.
PUBLICIDAD
El propio ministro justificó posteriormente su ausencia alegando que debía permanecer al frente de la coordinación de la respuesta ante una emergencia sanitaria relacionada con el hantavirus. Según explicó ante los periodistas tras el acto en Baeza, la Organización Mundial de la Salud había solicitado su presencia directa para supervisar el dispositivo activado en España.
“Muchas veces se olvida que estuvo la secretaria de Estado de Seguridad, quien es el mando directo de la Guardia Civil y de la Policía Nacional”, señaló Marlaska, que defendió que el Ministerio del Interior estuvo “representado a las más altas instancias”.
La polémica aumentó todavía más tras las declaraciones realizadas esta semana por la candidata socialista en Andalucía, María Jesús Montero, durante un debate electoral. Montero calificó inicialmente la muerte de los agentes como un “accidente laboral”, unas palabras que desencadenaron una oleada de críticas desde asociaciones profesionales de la Guardia Civil y desde la oposición política.
PUBLICIDAD
Horas después, y ante el rechazo generado por sus declaraciones, la dirigente socialista rectificó mediante un mensaje publicado en la red social X. En él trasladó su “respeto y cariño” a las familias y compañeros de los agentes y reconoció que se trataba de “muertes en acto de servicio”.
La tragedia en Huelva
Los hechos ocurrieron el pasado viernes, alrededor de las 11.00 horas, a unas 80 millas náuticas de la costa de Huelva. Dos embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil participaban en un operativo contra organizaciones dedicadas al narcotráfico cuando iniciaron la persecución de una narcolancha en alta mar.
Durante la operación, y por causas que todavía se investigan, las dos patrulleras de la Guardia Civil colisionaron entre sí, provocando un fuerte impacto. Dos agentes fallecieron como consecuencia del choque: uno de ellos murió en el acto y el segundo perdió la vida mientras era trasladado al hospital. Otros dos guardias civiles resultaron heridos de diversa consideración y continúan recibiendo atención médica.
PUBLICIDAD
La Guardia Civil activó inmediatamente el protocolo de apoyo a familiares y compañeros de las víctimas, mientras prosiguen las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del accidente.
Durante su intervención en Baeza, Marlaska ha querido subrayar que el Gobierno no se siente “impotente” ante el narcotráfico y ha reinvidicado el trabajo desarrollado durante años contra el crimen organizado. “Durante muchos años hemos hecho frente con los instrumentos legales al terrorismo, al narcotráfico, y lo seguiremos haciendo con todos los mecanismos legales precisos”, ha afirmado.
El ministro también ha destacado la cooperación internacional en la lucha contra estas organizaciones criminales y ha citado operaciones recientes desarrolladas junto a otros países europeos y Estados Unidos. Entre ellas ha mencionado la operación Alfa-Lima y la Abisal, esta última saldada con la incautación de más de treinta toneladas de cocaína en un solo barco.
PUBLICIDAD
La promoción que este miércoles ha jurado bandera en Baeza está integrada por 2.882 alumnos, de los cuales 2.188 participaron en la ceremonia. Entre ellos figuran 785 mujeres y 97 alumnos nacidos fuera de España. Según ha destacado el Ministerio del Interior, más de un tercio de los futuros guardias civiles cuenta además con titulación universitaria.