Sencillas hasta decir basta, pero deliciosas y siempre celebradas cuando llegan a la mesa. Las espinacas a la crema son un clásico de la cocina casera de siempre, una de esas recetas sencillas pero riquísimas que vale la pena recuperar para darle vida a nuestro menú semanal.
Para prepararlas, se pueden usar espinacas frescas o congeladas, aunque la espinaca fresca resulta preferible para evitar un exceso de agua en el resultado final. Cocinaremos estas con una sencilla bechamel, que también podemos comprar en el supermercado en caso de que no tengamos dominada la técnica. La receta cobra personalidad con el toque de nuez moscada, ingrediente clave que aporta un sabor inconfundible, al que se puede sumar un poco de pimienta negra molida para realzar el conjunto.
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Esta versión básica permite que el sabor de las espinacas sea el protagonista absoluto, sin necesidad de incorporar otros ingredientes. Aun así, existen formas de darle potencia a esta receta agregando cebolla pochada, taquitos de jamón, gambas picadas o frutos secos, por ejemplo. Es un plato versátil que puede dejarse preparado con antelación y gratinarse en el horno justo antes de servir, además de ser una opción muy práctica para transportar en un táper y disfrutar fuera de casa.
Receta de espinacas a la crema
Las espinacas a la crema son un plato en el que las espinacas se cocinan, se escurren bien y se mezclan con una bechamel ligera, para después gratinarse en el horno con queso rallado y un toque de mantequilla. La técnica principal es la cocción y posterior gratinado.
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Tiempo de preparación
- Tiempo total: 40 minutos
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 25 minutos
Ingredientes
- 1 kg de espinacas congeladas o frescas
- Salsa bechamel (aproximadamente 500 ml)
- 2 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 100 g de queso rallado (parmesano o manchego)
- 30 g de mantequilla
- Sal al gusto
- Nuez moscada
- Pimienta negra
Cómo hacer espinacas a la crema, paso a paso
- Cocer las espinacas en agua con sal durante 5-7 minutos. Escurrir muy bien, presionando para eliminar el exceso de agua.
- Rehogar los ajos pelados y picados en el aceite de oliva. Cuando tomen color, añadir las espinacas bien escurridas y saltear unos minutos hasta que queden secas.
- Preparar una bechamel ligera (puedes hacerla casera con mantequilla, harina y leche, o usar ya preparada).
- Mezclar las espinacas calientes con la bechamel en la sartén. Remover para que se integren perfectamente y añadir la pimienta y la nuez moscada.
- Probar de sal y rectificar si fuera necesario.
- Verter la mezcla en cazuelitas individuales o una fuente apta para horno. Alisar la superficie.
- Espolvorear el queso rallado por encima y añadir unos pegotitos de mantequilla.
- Gratinar en el horno a 200 ºC durante 6-8 minutos, hasta que el queso funda y la superficie dore.
- Sacar del horno y servir caliente.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Rinde para 4 porciones generosas.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?
- Calorías: 180 kcal aprox.
- Proteínas: 8 g
- Grasas: 12 g
- Hidratos de carbono: 8 g
- Fibra: 3 g
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.
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¿Cuánto tiempo se puede conservar?
Se puede conservar en la nevera hasta 3 días en recipiente hermético. Para recalentarlas, usa horno o microondas. No se recomienda congelar la versión gratinada, ya que la salsa puede separarse.