El gasto turístico internacional en España ha acelerado su crecimiento en marzo hasta el 11,2% interanual, frente al 10,7% registrado en febrero, impulsado en gran medida por la reconfiguración de los flujos turísticos derivada de la guerra en Irán. Así lo reflejan los últimos datos publicados por Caixabank Research, que apuntan a un efecto indirecto del conflicto sobre el sector turístico español.
Este repunte se basa en el análisis del uso de tarjetas internacionales en terminales de punto de venta de CaixaBank y muestra un cambio significativo en el comportamiento de los viajeros. España se está beneficiando de un contexto internacional que está alterando los destinos tradicionales, favoreciendo su posicionamiento como alternativa segura.
El crecimiento se apoya especialmente en el dinamismo de los principales mercados emisores europeos. Reino Unido lidera el aumento con un 14,3%, seguido de Francia (15%) y Alemania (12,5%), consolidando su peso clave en la llegada de turistas y en el volumen de gasto.
Europa tira del crecimiento turístico
En conjunto, estos tres países no solo concentran gran parte del flujo turístico hacia España, sino que además han incrementado su gasto medio en un 5,5% respecto al mes anterior. Este comportamiento refuerza la tendencia positiva del sector y su dependencia de los mercados europeos más tradicionales.
En contraste, el turismo procedente de Asia oriental ha mostrado una clara desaceleración. Países como China (-8,9%) y Japón (-1,5%) han registrado caídas en el gasto, mientras que Corea del Sur y otras regiones de Asia y Oceanía han moderado significativamente su crecimiento.
En términos agregados, el gasto de esta región ha pasado de crecer a un ritmo del 28,9% en febrero a caer un 0,9% en marzo. No obstante, su impacto en el conjunto del sector es limitado debido a su menor peso relativo dentro del turismo internacional en España.
El efecto del conflicto y sus riesgos
Por otro lado, el turismo procedente de Oriente Próximo ha experimentado un giro notable. Tras una caída del 1,8% en febrero, el gasto ha crecido un 12,7% en marzo, lo que supone un incremento de 14,6 puntos porcentuales en apenas un mes.
Este comportamiento se explica, según el informe, por la reubicación temporal de residentes de países del Golfo que han optado por destinos más seguros fuera de las zonas afectadas por el conflicto. España se posiciona así como uno de los principales beneficiarios de este desplazamiento.
De cara al futuro, Caixabank Research prevé que esta tendencia contribuya a una ligera aceleración del turismo en 2026. Sin embargo, advierte de que un conflicto prolongado podría tener el efecto contrario si reduce la capacidad de gasto de los países emisores, lo que acabaría afectando negativamente al sector.
Ryanair recorta 1,2 millones de plazas en España
Por su parte, Ryanair ha confirmado la supresión de 1,2 millones de plazas este verano en aeropuertos regionales españoles, una decisión que ya había avanzado el pasado otoño y que atribuye al elevado coste de las tasas aeroportuarias. Con este ajuste, el recorte acumulado en España en los últimos 18 meses asciende ya a 3 millones de asientos.
La compañía irlandesa sostiene que esta estrategia responde a la falta de competitividad del sistema aeroportuario español, especialmente en las infraestructuras de menor tamaño, donde afirma que la demanda se está viendo asfixiada por los costes.
Pese a la reducción en aeropuertos regionales, Ryanair mantendrá su crecimiento en los principales hubs españoles, lo que permitirá que su capacidad total en el país se mantenga estable. Sin embargo, la aerolínea ha decidido reforzar su expansión en otros mercados turísticos.
En concreto, aumentará su oferta un 11% en Marruecos y un 9% en Italia, destinos que, según la compañía, ofrecen condiciones más competitivas para operar. Este desplazamiento estratégico refleja, según su consejero delegado Eddie Wilson, una reasignación de recursos hacia países con mayor atractivo regulatorio.
Desplome en aeropuertos regionales
Desde el verano de 2024, Ryanair ha abandonado completamente aeropuertos como Asturias, Valladolid, Jerez, Tenerife Norte y Vigo. Además, ha recortado un 79% su capacidad en Santiago, un 45% en Zaragoza, un 41% en Santander, un 7% en Girona y un 6% en Canarias, lo que evidencia una retirada progresiva de los aeropuertos regionales.
La aerolínea critica duramente la gestión de Aena, a la que acusa de no actuar para frenar la pérdida de tráfico en estas infraestructuras. Según Wilson, la situación ha llevado a una infrautilización cercana al 70%, con consecuencias directas sobre turismo, empleo y conectividad territorial.
Ryanair considera que el Gobierno español está priorizando los beneficios del gestor aeroportuario frente al desarrollo regional. Wilson ha señalado que Aena obtiene márgenes elevados mientras las economías locales pierden competitividad debido al encarecimiento de las tasas.
La aerolínea reclama la paralización de las subidas previstas en el marco regulatorio DORA III, que contempla un incremento del 21% más inflación en las tasas aeroportuarias. También pide una reducción de tarifas en los aeropuertos regionales para mejorar su viabilidad.
Según Ryanair, una política de precios más competitiva permitiría un crecimiento del 40% en España, con la incorporación de 33 aviones adicionales, la apertura de cinco nuevas bases regionales y un aumento del tráfico hasta los 77 millones de pasajeros en 2031.