El negocio detrás de los grandes estadios de fútbol va mucho más allá de lo que se ve en el terreno de juego. Aunque desde fuera todo parece girar en torno al partido, lo cierto es que estas infraestructuras funcionan como auténticas máquinas económicas, donde cada detalle cuenta para generar ingresos. Desde la venta de entradas hasta los patrocinios, conciertos y otros eventos, todo suma en un modelo que busca rentabilidad constante, como es el del estadio del Atlético de Madrid.
Las cuentas del madrileño Riyadh Air Metropolitano en un gran partido sorprenden por sus dimensiones. Jaime Pla, CEO del operador móvil virtual Suop e ingeniero industrial de formación, desglosa las cifras en una reciente publicación de TikTok (@suopmobile): “Por la amortización de la construcción, el estadio cuesta 700.000 euros por cada partido”. Es decir, solo por haber construido el estadio, cada partido ya arrastra un coste importante, que tiene que compensar con ganancias.
Pla detalla que, en una noche de Champions League, el recinto llena sus 70.000 asientos y requiere más de 1.300 trabajadores solo en seguridad. “En seguridad, limpieza y mantenimiento, el gasto es de 1,5 millones de euros”, subraya en el video. Detrás de cada partido hay una enorme operación en marcha para que todo funcione sin problemas y los aficionados tengan una buena experiencia.
Un gasto de gasto de hasta 2,4 millones por día
A esto se suman los costes de suministros básicos. “En luz, agua y cuidado del césped, se van 200.000 euros más”, añade Pla. Con todo, abrir el estadio para un gran partido supone un gasto total de 2,4 millones de euros. Una cifra alta, pero que forma parte del día a día de este tipo de instalaciones.
La clave, en cambio, está en los ingresos. “Por las cuotas de socios y abonos ingresan 2,1 millones de euros por encuentro”, asegura Pla. Además, la venta de entradas y todo lo que se consume dentro del estadio suma otros 2,7 millones, siempre según las estimaciones de Pla. Entre unas cosas y otras, el dinero empieza a cuadrar y superar el imponente gasto inicial que supone la amortización y el funcionamiento del estadio.
Ingresos por partidos, conciertos y patrocinios
“Por lo que el coste total es de 2,4 millones de euros. Y aun así ganan otros 2,4 millones de beneficio por cada tarde de fútbol”, afirma el experto. Es decir, no solo cubren gastos, sino que cada partido importante deja un margen bastante destacable. El estadio, en este sentido, es mucho más que un lugar donde se juega al fútbol, sino que representa un modelo de negocio de alta inversión pero también de alta rentabilidad.
Sin embargo, el modelo de ingresos no se queda ahí. Pla explica: “Entre el patrocinio de Riyadh Air (la aerolínea saudí que se mantiene como patrocinador oficial y responsable del nombre del estadio del Atlético de Madrid), el museo y los grandes conciertos cubren todas las amortizaciones y aportan al presupuesto 40 millones de beneficio neto al año”. Esto demuestra que el estadio se aprovecha durante todo el año, no solo cuando hay partidos, y que se ha convertido en un espacio multifuncional.