La séptima gala de ‘Supervivientes 2026′ ha marcado la despedida definitiva de Jaime Astrain, que ha abandonado Honduras tras solicitar públicamente su expulsión debido a los problemas físicos derivados de una lesión en la rodilla.
La resolución, celebrada en directo en la noche del jueves, ha supuesto un giro determinante en la dinámica del concurso, pues Astrain ha asumido tanto la frustración como el alivio por el fin de su participación.
Entre los datos más relevantes de la gala, la votación de la audiencia ha arrojado un resultado muy igualado: un 42,6% de los votos se han decantado por la expulsión de Jaime Astrain, contra un 57,4% a favor de Toni Elías. Esta cifra ha sido clave para definir el destino de los tres nominados: Jaime Astrain, Toni Elías y Alba Paul, después de que Claudia Chacón se salvara a principios de semana en la ronda previa.
Tensión y lesión en la expulsión
La noche ha quedado definida por la tensión existente en el duelo entre Jaime Astrain y Toni Elías, ya que Alba Paul había conseguido la salvación con casi un 70% de los apoyos del público. Tras el cierre de las votaciones en la plataforma de Mediaset Infinity, el resultado del duelo se ha anunciado en directo por Jorge Javier Vázquez: Toni Elías ha resultado salvado y Jaime Astrain se ha convertido en el quinto concursante expulsado de la edición.
En sus declaraciones de despedida, Jaime ha reconocido: “No es el final soñado para nada, pero es el final. Me fastidia tener que dejar de jugar por una lesión, como a cualquier deportista. Para mí, esta experiencia ha sido inolvidable, única, mejor de lo que esperaba y creo que me voy de aquí siendo mejor persona, mejor pareja y mejor amigo. Siento defraudaros”, según sus palabras.
La lesión de rodilla ha sido el eje central de la trayectoria reciente de Jaime Astrain en el programa. El exfutbolista ha manifestado durante la gala su doble emoción de frustración y alivio, admitiendo ante la audiencia de 'Supervivientes 2026′ y ante el presentador Jorge Javier Vázquez que el dolor le ha superado y le ha llevado a pedir insistentemente su salida.
Jaime ha explicado que, desde que perdió masa muscular por la falta de descanso y desgaste físico, su estabilidad se ha deteriorado: “Cuando pierdes la masa muscular, pierdes la estabilidad de la rodilla, no puedes descansar, y esto va cuesta abajo. Yo me pinché corticoides cinco días antes de venir aquí, pero la pérdida de masa muscular ha hecho que vaya en caída libre”.
En la gala, el propio Jorge Javier ha apuntado, tras consultar a los servicios médicos del concurso, que la dolencia que motivaba la petición de salida del concursante era la misma con la que llegó a Honduras y que, técnicamente, no le impedía continuar, aunque el dolor percibido es “subjetivo e imposible de medir”. Pese a ese argumento, Astrain ha insistido en que el empeoramiento ha sido evidente en las últimas semanas y que su capacidad para competir en pruebas físicas o en la convivencia se ha visto comprometida.
Última voluntad y despedida con huella
En su despedida, María Lamela ha reconocido el recorrido del concursante con estas palabras: “Llegaste a la aventura hace 42 días dispuesto a convertirte en ganador. Esa lesión de la rodilla ha hecho que te veas en la obligación de pedir la expulsión y el público te ha hecho caso. Has hecho un concurso increíble, has batido un récord de apnea y no podemos estar más agradecidos contigo”.
Antes de abandonar la isla, Astrain ha ejercido el derecho a la “última voluntad”, una nueva mecánica introducida por la organización en esta fase del concurso. Este último poder ha consistido en asignar una nominación extraordinaria y secreta a un concursante a elegir, que en su caso ha recaído sobre Claudia Chacón.
Este punto extra en las nominaciones será determinante para que Claudia figure en la lista de posibles expulsados en la siguiente gala, y permite a Jaime dejar una huella estratégica en la dinámica del reality aún tras su salida. Jaime Astrain, a partir de este momento, se suma al listado de exconcursantes como Teresa Seco, Paola Olmedo, Marisa Jara o Gabriela Guillén.
En la misma gala, la entrada puntual de Marisa Jara como “fantasma del pasado” y no como concursante abre la posibilidad de que el equipo, ahora incompleto, cuente con su colaboración en las próximas pruebas físicas, aunque su rol no modifica la estructura oficial del reparto.