El interés por las proteínas ha crecido tanto que, en la actualidad, abundan consejos, dietas y productos centrados en este nutriente. Sin embargo, a la vez que aumenta la información disponible, también proliferan los mitos, muchos de ellos desmentidos por expertos en nutrición. Las dietistas Roxana Ehsani y Lauren Manaker explican que, pese a la popularidad de las proteínas, la confusión es habitual y conviene distinguir entre creencias sin fundamento y recomendaciones basadas en la ciencia.
Según Ehsani, la proteína no es exclusiva de quienes buscan desarrollar músculo. “Es un macronutriente esencial que tu cuerpo necesita a diario para mantener una salud óptima”. Por su parte, Manaker subraya que la proteína interviene en funciones vitales como la reparación de tejidos, la producción de hormonas y enzimas, y el mantenimiento del sistema inmunitario, además de ayudar a conservar una piel, cabello y uñas saludables.
Los expertos hacen un llamado a informarse con rigor y a no dejarse llevar por tendencias o consejos sin respaldo profesional. A continuación se exponen los principales mitos sobre las proteínas, desmontados por los dietistas, y otras claves para comprender cómo integrarlas adecuadamente en la dieta diaria.
Todos los mitos de las proteínas que debes saber
1. El mito de que la proteína solo es importante si quieres desarrollar músculo. Ehsani aclara que todos necesitamos proteína para una salud óptima, más allá de los objetivos deportivos. Sus funciones abarcan desde fortalecer el sistema inmunitario hasta facilitar la reparación de tejidos.
2. Las dietas ricas en proteínas dañan los riñones, otro mito. Manaker explica que esta recomendación solo es válida para personas con enfermedad renal diagnosticada. En individuos sanos, los riñones están preparados para procesar la proteína consumida en una dieta normal o elevada.
3. El tercer mito es que solo los alimentos de origen animal aportan proteínas completas. Ambas dietistas desmienten este mito: productos vegetales como la soja, el edamame, la quinoa y los pistachos también contienen los nueve aminoácidos esenciales. Consumir variedad de fuentes vegetales garantiza el aporte necesario.
4. Consumir más proteínas equivale a tener más músculo. Manaker subraya que el crecimiento muscular depende, sobre todo, del entrenamiento de fuerza. Sin ese estímulo, la proteína extra no se transformará en músculo.
5. Comer más proteínas ayuda a adelgazar automáticamente: Ehsani advierte que, aunque las proteínas generan saciedad, el exceso puede provocar aumento de peso si se superan las necesidades calóricas. Lo importante es el equilibrio de toda la dieta.
6. El último mito es que la proteína en polvo es imprescindible: Manaker señala que quienes siguen una alimentación variada y suficiente no necesitan recurrir a suplementos. Estos pueden ser útiles solo en casos puntuales, como deportistas de alto rendimiento o dietas restrictivas.
Cómo integrar las proteínas en una dieta equilibrada
Los expertos insisten en que lo fundamental es la variedad y el equilibrio. Incorporar proteínas tanto de origen animal como vegetal permite aprovechar diferentes nutrientes y aminoácidos. Ehsani recomienda incluir fuentes como legumbres, frutos secos, pescado, huevos, lácteos o carnes magras en las comidas principales y entre horas, según gustos y necesidades. En el caso de personas vegetarianas o veganas, combinar alimentos vegetales a lo largo del día cubre perfectamente los requerimientos de aminoácidos esenciales.
Además, no hay que perder de vista la importancia del resto de la alimentación y los hábitos: para el desarrollo muscular, por ejemplo, la clave es el ejercicio de fuerza junto con una dieta adecuada y suficiente descanso. Para quienes buscan controlar el peso, mantener la saciedad es útil, pero siempre dentro del marco de una dieta equilibrada que aporte todos los nutrientes. La proteína es solo una pieza más en el conjunto de la salud, como recuerdan los dietistas, y la información fiable es la mejor aliada para tomar decisiones acertadas en la mesa.