La llegada de plataformas como Wallapop ha modificado por completo el panorama de la compraventa de segunda mano. Muchos usuarios han encontrado en estas aplicaciones no solo una forma de deshacerse de objetos que ya no utilizan, sino también una vía para obtener ingresos extra. Sin embargo, la Agencia Tributaria está pendiente de las operaciones realizadas a través de estos servicios, sobre todo por el aumento del volumen de transacciones y la profesionalización de algunos vendedores.
Desde la entrada en vigor de la Directiva Europea DAC7, Wallapop y otras plataformas similares están obligadas a informar a Hacienda sobre las actividades de sus usuarios. Esto implica que la Agencia Tributaria dispone ahora de información detallada sobre las ventas realizadas en estos entornos digitales, lo que, según Mapfre, supone un cambio para quienes utilizan estas aplicaciones habitualmente.
Solo se declara si hay ganancia patrimonial
En cuanto a cómo afecta esto en la declaración de la Renta en 2026, la clave reside en si las ventas generan o no una ganancia patrimonial. Cuando el precio por el que se vende un artículo es inferior al que se pagó en su día, no existe beneficio económico y, por tanto, no es necesario tributar por el IRPF. Pero si el importe obtenido supera al precio de compra, la diferencia positiva sí debe incorporarse a la declaración.
Aun así, la obligación de informar a Hacienda no se traduce automáticamente en la necesidad de pagar impuestos. La plataforma remitirá los datos del usuario a las autoridades fiscales solo si durante el año natural se han realizado 30 ventas o más, o si el total de las operaciones supera los 2.000 euros. En ambos casos, Wallapop solicitará completar los datos fiscales del usuario antes de remitir la información.
¿Y hay que declarar siempre las ventas de Wallapop en la Renta? No exactamente. Solo se debe declarar cuando se ha obtenido un beneficio, es decir, cuando el precio de venta supera el de compra. Por ejemplo, si alguien compra un teléfono móvil por 800 euros y lo vende por 400, no existe ganancia patrimonial y no hay obligación de incluir la operación en la declaración. Sin embargo, si se adquiere un mueble antiguo por 50 euros y, tras restaurarlo, se vende por 150, los 100 euros de diferencia sí deben figurar como ganancia patrimonial.
Cómo incluir las ganancias
Los beneficios derivados de la venta de artículos en Wallapop deben incluirse en la base imponible del ahorro de la declaración de la Renta. Para la campaña del ejercicio de 2025, la Agencia Tributaria prevé que estas ganancias se consignen a partir de la casilla 1624, correspondiente al apartado de ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones.
El importe a pagar se calcula aplicando los tramos del IRPF vigentes sobre la ganancia neta obtenida. Para los primeros 6.00 euros de beneficio, el tipo impositivo es del 19%. Entre 6.000,01 y 50.000 euros, el porcentaje asciende al 21%. Si la suma supera los 50.000,01 euros y llega hasta los 200.000, se aplica un 23%. A partir de los 200.000 euros, el gravamen varía entre el 27% y el 28%.
Para cumplir correctamente con la normativa, es fundamental conservar pruebas del precio de compra original, como facturas o justificantes de pago. Esta documentación permitirá acreditar ante Hacienda que no se ha generado una ganancia en caso de que el precio de venta sea inferior al de adquisición.
Otros impuestos aplicables
Por último, además del IRPF, existe un tributo que afecta a todas las operaciones de compraventa entre particulares: el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP). Este gravamen, que recae sobre el comprador, suele fijarse en un 4% del valor del bien adquirido.
En la práctica, Hacienda no suele reclamar el pago de este impuesto en transacciones de escasa cuantía. Sin embargo, si la operación implica bienes de alto valor, como automóviles o piezas de arte, es recomendable tramitar el ITP para evitar posibles sanciones o reclamaciones posteriores.