La prensa francesa reacciona al regreso de la infanta Cristina a España: “La que fuera favorita pone fin a su exilio”

Tras más de una década residiendo en Ginebra, la hermana de Felipe VI ha tomado la decisión de regresar a nuestro país e instalarse en Barcelona

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La infanta Cristina, en imagen de archivo (Europa Press)
La infanta Cristina, en imagen de archivo (Europa Press)

El traslado de la infanta Cristina desde Ginebra a España, en concreto a Barcelona, ha cruzado fronteras y se ha convertido en objeto de análisis en la prensa internacional. En concreto, la revista francesa Point de Vue ha dedicado un extenso artículo al movimiento de la hermana de Felipe VI, interpretándolo como un paso cargado de simbolismo en su vida.

La publicación gala no solo repasa los detalles logísticos del cambio de residencia, sino que también ofrece una lectura más profunda del momento vital que atraviesa la hija de los reyes eméritos Juan Carlos I y Sofía. Tras más de una década establecida en Suiza, la infanta se encuentra en pleno proceso de mudanza, abandonando la ciudad que ha sido su refugio durante los años más complejos de su vida personal y mediática.

La infanta Cristina cumple 60 años. (Europa Press)
La infanta Cristina cumple 60 años. (Europa Press)

El regreso a Barcelona no es casual. La capital catalana representa un lugar clave en la historia de Cristina: allí construyó su vida familiar junto a Iñaki Urdangarin, allí nacieron sus cuatro hijos y allí vivió algunos de sus años más felices antes de que estallara el caso que cambiaría el rumbo de su vida. Ahora, más de diez años después, decide volver a ese escenario, en lo que muchos interpretan como un intento de cerrar etapas y reconectar con sus raíces.

Un nuevo capítulo y un regreso inevitable

Este movimiento llega en un contexto en el que su relación con la Familia Real española parece haberse normalizado de cara a la opinión pública. Atrás quedan los años más duros marcados por el Caso Nóos, que supuso un antes y un después tanto para la institución como para la propia infanta. Tal y como recoge el medio francés, la marcha de Cristina a Suiza en 2013 estuvo motivada por ese contexto adverso, describiendo que se instaló en Ginebra “abrumada por el escándalo financiero que involucra a su por aquel entonces marido, Iñaki Urdangarin, y que pronto alcanzó a Cristina de España”. Desde entonces, la ciudad suiza se convirtió en un refugio alejado del foco mediático.

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El relato de Point de Vue va más allá y califica ese traslado como un auténtico exilio, asegurando que se produjo tras “sumir a la familia real española en una de las peores crisis de su historia reciente”. Bajo esta premisa, el reciente cambio de residencia adquiere una nueva dimensión. “Tras 13 años en Ginebra, Cristina pone fin a su exilio”, señala el titular del reportaje, mientras que la entradilla añade: “Se abre así un nuevo capítulo para la que fuera la princesa favorita de España”.

En términos prácticos, la mudanza comenzó a finales de marzo, con el traslado de muebles y pertenencias a su nueva vivienda en el exclusivo barrio de Pedralbes. Se trata de un inmueble de amplias dimensiones que la infanta adquirió en 2024 y que ha sido completamente reformado. Hasta ahora, la propiedad había estado ocupada por su hijo Pablo Urdangarin, quien desarrolla su carrera deportiva en la ciudad.

La infanta Cristina y Johanna Zott animan a Pablo Urdangarín desde las gradas en su partido de balonmano (Europa Press)
La infanta Cristina y Johanna Zott animan a Pablo Urdangarín desde las gradas en su partido de balonmano (Europa Press)

La evolución de Cristina en los últimos años es otro de los aspectos que destaca la prensa francesa. Desde 2019, con el caso judicial ya resuelto y las condenas dictadas, su vida comenzó a estabilizarse. Durante ese periodo, viajaba con frecuencia a Madrid “para visitar a su marido, que fue encarcelado, pero siempre regresaba a este remanso de paz enclavado en los Alpes (a Ginebra)”. En paralelo, reconstruyó su vida personal y profesional, especialmente tras su divorcio, desarrollando su actividad en la Fundación Aga Khan.

Una suerte exilio

En este nuevo escenario, con sus hijos ya mayores y con Iñaki Urdangarin rehaciendo su vida junto a Ainhoa Armentia, la presencia de Cristina en España se ha intensificado progresivamente. Sus viajes se han vuelto cada vez más frecuentes, alternando estancias en distintos puntos como el Palacio de Marivent, Abu Dabi —donde reside Juan Carlos I—, o Londres.

“Con sus padres ya mayores y los hijos independizados, y en los últimos años ha pasado cada vez más tiempo fuera de su apartamento en Ginebra. A veces en el Palacio de Marivent, a veces en Abu Dabi, donde Juan Carlos I también reside exiliado, aquí en Londres con su hijo Juan Urdangarin, allá con su otro hijo, Pablo, en Barcelona… Su regreso es inevitable”, concluye el medio francés, que no duda en trazar paralelismos entre la situación de la infanta y la de su padre, ambos considerados como figuras que, desde la perspectiva francesa, han vivido una suerte de exilio. Con este regreso a Barcelona, Cristina inicia una nueva etapa marcada por la cercanía familiar y el intento de recuperar cierta normalidad tras años de distancia.