¿Puede un equipo especializado en carnes sacar adelante uno de los mejores restaurantes de pescado de Madrid? Aleteo es la prueba fehaciente de que así es. Inaugurado en noviembre de 2025, se trata de la última apertura del Grupo Rocacho, una de las grandes enseñas de la gastronomía madrileña, con tres restaurantes en la capital especializados en carnes a la brasa. Ahora miran hacia el mar, con una cuarta apertura con hechuras para convertirse en el nuevo puerto de referencia en el barrio de Salamanca.
Estratégicamente ubicado en la confluencia de María de Molina con el Paseo de la Castellana, este restaurante es toda una oda a la materia prima de primer orden, así como al trabajo de sala, que cuidan al milímetro. Tienen cocina de horario ininterrumpido y abren todos los días de la semana, lo que hace de este espacio un lugar de encuentro para quienes busquen darse un homenaje con sabor a mar.
La oferta gastronómica del autodenominado ‘Mar de Rocacho’ se disfruta tanto en su barra con zona de mesas altas como en su amplio y elegante salón, dividido en dos plantas, con capacidad para más de un centenar de comensales. Un espacio de gran luminosidad gracias a sus grandes ventanales y que combina los azules del mar con los colores terracota de sus materiales.
Ya a simple vista, los clientes pueden observar las piezas que se exhiben en sus vitrinas, las mismas que luego aparecerán en sus platos. Rodaballos, corvinas, merluzas, pixin o lenguados, así como mariscos vivos que yacen en su pecera central, tratada diariamente para que la cigala de Marín, el bogavante nacional y las langostas se mantengan como en su hábitat natural.
“A la hora de atender al cliente, es importante que el producto se pueda ver ahí. Aparte de contarle lo que va a comer, se lo enseñamos para que no haya ninguna duda. Si sale una ensalada de bogavante, vais a ver cómo estamos cogiendo en ese mismo momento el bogavante”, cuenta a Infobae el jefe de sala Raúl Chiritescu, quien, junto a su equipo, se reúne cada mañana haciendo un briefing de qué pescados y mariscos han llegado a sus arcas.
Nécora a la sal y pescados a la brasa
Los pescados del día, legados todos ellos de parte de Pescados Madrid, pasan por la brasa de carbón y los mariscos se pueden degustar cocidos, a la brasa o en forma de arroz, como es el caso del bogavante nacional, el carabinero y la langosta, protagonistas también en la selección de arroces caldosos de Aleteo. Su nécora gallega a la sal se ha convertido ya en un icono de la casa, por ser este uno de los únicos lugares de la capital donde probarla en esta versión.
Además de esta serie de principales, el restaurante ofrece entrantes como el bombón de anchoa y vieira, con o sin caviar, la gilda de boquerón o la gamba de cristal con huevo de oca y trufa. Algunos bocados se pueden disfrutar también en la barra, como el ceviche de corvina o el tiradito de mero nacional con perlas de leche de tigre. Todo ello bañado por una bodega de más de 200 referencias, entre tintos, blancos, rosados y espumosos, que maridan a la perfección con la propuesta marina del restaurante.
Todo ello, por supuesto, supeditado a la enorme temporalidad que afecta al delicado género del mar. Explicar a un cliente que las nécoras por las que ha venido a Aleteo no están hoy en la despensa es la labor del maitre, quien ayuda a cada cliente a encontrar alternativas. “El trabajo de sala consiste en ofrecer alternativas, por eso siempre antes de empezar la comanda informamos de qué hemos recibido esa mañana”.
Lejos de suponer un drama para los clientes, dicen, es un factor que incluso aprecian. No tener disponibilidad en ciertas piezas es indicador de autenticidad y, sobre todo, de máxima frescura. “Las redes no es que hayan hecho daño, han ayudado mucho. La gente sabe comer y beber, gracias en parte a las redes sociales”, explica Raúl. “Si el cliente va a un sitio en junio y le ofrecen unas angulas, preguntará: ‘¿Angulas en junio?’. Y si le sirven un pescado, preguntarán si es del Cantábrico o si es del Mediterráneo".