El restaurante chino de Madrid donde puedes crear tu propia sopa: eliges ingredientes, pagas al peso y sus chefs la preparan

El restaurante, ubicado a solo unos metros de la Gran Vía madrileña, acaba de ser galardonado con un Solete de la Guía Repsol

Bandejas en el restaurante Juventud Malatang (Instagram / @juventud.malatang)

En la capital madrileña es fácil toparse con restaurantes chinos en cada esquina. Otra cosa muy distinta es encontrar uno realmente bueno. La calidad de la cocina asiática en grandes urbes como Madrid ha crecido exponencialmente en los últimos años, hasta el punto de que ya algunos de ellos se han ganado un hueco incluso en las grandes guías gastronómicas.

Así ha sucedido con Juventud Malatang (C. Reyes 8), un restaurante de cocina asiática informal que ha conquistado a la Guía Repsol gracias a la originalidad de su propuesta, entregándole así uno de sus Soletes de Primavera 2026. En una ubicación estratégica entre Plaza España y Noviciado se encuentra este restaurante de comida rápida, que la guía define como “una de las joyas escondidas de la cocina oriental asequible en la capital”.

Una propuesta que, seguramente, nunca antes hayas probado. Porque este espacio fue uno de los primeros en traer a Madrid el concepto de malatang (麻辣烫), una tradición originaria de Sichuan en la que el comensal escoge sus propios ingredientes entre una enorme variedad de bandejas, y luego elige cómo se prepara, con caldo o en forma de wok salteado, y el grado de picor deseado. Una suerte de ‘autoservicio’ que asegura una experiencia tan divertida como auténtica.

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El restaurante Juventud Malatang (Instagram / @juventud.malatang)

Las posibles combinaciones son casi infinitas, gracias a las decenas de opciones disponibles, que van desde setas y carnes, patas de calamar, callos de ternera, verduras que no sabías que existían o un huevo como toque final. Está abierto de doce de la mañana a las once y media de la noche, con la cocina funcionando ininterrumpidamente, y el kilo de ingredientes cuesta 19,90 €. Además de esta opción ‘self service’, cuenta con otros platos en su carta, como dumpling o mapo tofu.

Otros asiáticos recomendados en Madrid

El larguísimo listado de Soletes Repsol es una genial fuente de inspiración cuando buscamos sitios con buena relación calidad-precio. En Madrid existen muchos restaurantes premiados con esta categoría, entre ellos algunas propuestas de cocina asiática que merece la pena probar.

  • Bammbao (C. de Nicolás Sánchez, 54). La mejor representación de la cocina china de nueva generación, con alma callejera y sabores explosivos en pleno barrio de Usera. Su relación calidad-precio, insuperable, lo convierte en un tesoro a ojos de Repsol. Los baos, sus gyozas y su Lingote de Oro a base de panceta de cerdo son los platos estrella.
  • Haranita (C. de Víctor Hugo, 5). De los fundadores de Nakeima, este restaurante ubicado a pocos metros de Gran Vía es un rincón distendido donde probar baos y platillos asiáticos acompañados de champagnes o una cerveza.
  • Casa Mùi (C. de Puerto Rico, 15, Local 9). Cerca del metro de Colombia se encuentra este restaurante que prepara cocina del sudeste asiático con el influjo de ingredientes de la cocina mediterránea y latina. Las berenjenas furikake, el pad thai o el curry rojo de carrillera de cerdo son algunos de los favoritos.
  • Kitchen 154. Sin duda, una de las propuestas más populares de cocina callejera asiática en la capital, con una carta centrada en sabores tailandeses y coreanos que sorprende por sus sabores intensos y picantes. Tienen tres locales, uno en el mercado de Vallehermoso, otro en Noviciado y otro en el Madrid de los Austrias.
  • Tori Key (Plaza del Descubridor Diego de Ordás, 2). Un japonés que se aleja del sushi clásico para centrarse en otras propuestas. La cocina de Tori-Key gira en torno al yakitori, brochetas preparadas a la parrilla de carbón y con los aliños típicos orientales. También cuentan con menús Omakase para conocer a fondo la propuesta.
  • Royal Cantonés (C. Olvido, 92). Este local mítico de Usera es considerado por algunos como el mejor restaurante chino de Madrid. Tiene platos tan diferentes como la ensalada de medusa, la cazuela de tendones o las garras de fénix (patitas de pollo). Pero también clásicos de la cocina cantonesa como las gambas picantes, el pato asado, la carne en salsa de ostras o los dim sum.
  • Yokaloka (C/ Santa Isabel, 5). Repsol define este restaurante en el Mercado de San Antón como la experiencia más cercana en Madrid a la cocina callejera japonesa. Este puesto de mercado se especializa en sushi económico hecho en el momento, para comer allí o para llevar. También maki, ramen, nigiri, chirashi... además de platos de otras latitudes como el poke.
  • Yakitoro (C. Reina, 41). De inspiración japonesa, este espacio nos transporta a una taberna nipona, con una cocina fusión divertida, con atrevidas y singulares presentaciones de yakitori (brochetas). El pollo frito con salsa cañí y la berenjena en tempura con miso rojo son algunos de los platos favoritos de Repsol.
  • Okashi Malasaña (C. de San Vicente Ferrer, 22) Restaurante japonés libre de gluten y lactosa, con muchas opciones veganas y una carta que va mucho más allá del sushi, centrándose en sopas, platos principales y postres japoneses. También cuenta con un local en el barrio de Lavapiés.
  • Derzu Bar (C. Bahía de Palma, 4B). Hay que irse hasta Barajas para probar la exquisita cocina asiática de Daniel Vangoni, con platos como bravas con sriracha, gyozas con langostinos y shiitake o dim sum de rabo de toro. Todo en un espacio sencillo y diáfano con mesas altas y una gran barra con cocina a la vista.
  • Hiwakaya Sushi Fusión (C. Eraso, 14). Volvemos a los mercados para hablar de este humilde local oculto entre los puestos del Mercado de la Guindalera donde se elaboran unas piezas de sushi de inspiración nikkei deliciosas. Este establecimiento destaca por su ambiente acogedor y trato familiar y por otros platos como tiraditos o causa limeña.
  • Biang Biang Bar (C. de Pelayo, 8). Con dos locales, uno en Chueca y otro en el Mercado de Vallehermoso, este restaurante se ha ganado su fama gracias a sus fideos chinos de pasta hecha a mano. Son caseros, anchos y larguísimos, y se acompañan de todo tipo de combinaciones.
  • Shangrila Bar Dimsum (C. de Leganitos, 26). A unos pasos de la Plaza de España, en la calle Leganitos, se concentran algunos de los chinos más auténticos de la capital, entre ellos este conocidísimo local, un restaurante de precios muy económicos que abrió sus puertas allá por el año 1963.
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