Los tres años de calvario de un hombre con discapacidad psíquica al que suplantaron la identidad: los estafadores siguen libres

Los delincuentes abrieron once cuentas bancarias a su nombre y defraudaron más de 47.000 euros

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Plantas cerca del ordenador (Adobe Stock)
Un hombre utilizando su móvil y ordenador. (Adobe Stock)

Durante los últimos tres años, la vida de I.M.F., un hombre con una discapacidad psíquica del 68%, se han convertido en “una auténtica pesadilla” al verse involucrado en una red de suplantación de identidad utilizada para cometer estafas bancarias. En marzo de 2023, un grupo de delincuentes informáticos accedió a su documentación personal y abrió once cuentas bancarias a su nombre, a través de las cuales se defraudaron más de 47.000 euros en perjuicio de terceros, lo que ha evidenciado fallos graves en los sistemas de verificación de las entidades financieras.

Según informa el despacho Sires Abogados, que ejerce la dirección letrada del caso, los delincuentes accedieron a los datos personales de I.M.F., incluyendo su documento nacional de identidad y otras credenciales privadas, para después configurar múltiples cuentas en distintos bancos, donde recibieron transferencias de dinero procedentes de otras víctimas de fraude. Las extracciones de efectivo, realizadas en cajeros automáticos, complicaron el rastreo y la identificación de los responsables.

Durante el periodo investigado, el nombre de I.M.F. quedó vinculado a diversas causas policiales y judiciales, llegando a ser citado como presunto responsable de las operaciones fraudulentas. Solo tras comparecer ante la Guardia Civil pudo conocer el alcance de la suplantación y acreditar su condición de perjudicado. “Nuestro cliente ha soportado durante tres años una carga personal, judicial y reputacional absolutamente injusta”, indica el despacho de abogados en un comunicado, un impacto que “se vio agravado por su especial vulnerabilidad”.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Ponferrada resolvió el pasado 18 de marzo de 2026 dictar el sobreseimiento provisional de la causa contra I.M.F., al no existir indicios que permitieran atribuirle la comisión de delito alguno. La resolución judicial reconoció la falta de pruebas sobre una actuación dolosa y la posible existencia de una suplantación de identidad de gran alcance.

Se ganaban la confianza de las víctimas y las engañaban simulando tener una relación amorosa para conseguir beneficios económicos (Guardia Civil)

Reforzar mecanismo de prevención y control

Aunque la causa contra la víctima ha sido archivada, los autores de la trama siguen sin ser identificados. Desde Sires Abogados advierten que el caso refleja las dificultades existentes para perseguir delitos de suplantación de identidad en el ámbito digital y la necesidad de fortalecer los controles y la prevención en el sistema bancario.

“Es un caso paradigmático de suplantación de identidad digital, en el que una víctima resulta inicialmente investigada por errores en los sistemas de verificación”, advierten desde el despacho. El bufete subraya que la falta de controles efectivos en la protección de datos y en la apertura de cuentas bancarias incrementa el riesgo para quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.