La sociedad madrileña ha salido este sábado a la calle para entonar el ‘No a la guerra’ que ya cumple más de dos décadas. Primero fue el tono tajante de Pedro Sánchez en una comparecencia de prensa; luego fue el turno de Javier Bardem en unos Oscar apolíticos; para terminar con la Unión de Actores y Actrices clamando al unísono el mismo lema. Ahora, ha sido el turno de la ciudadanía de Madrid, quienes recuperan las cuatro palabras que hicieron caer al gobierno de Jose María Aznar en 2004 tras la invasión de Irak.
Miles de personas han recorrido el centro de la ciudad para expresar un rechazo explícito a la guerra y reclamar el cese inmediato de la escalada armada en Irán. Los participantes, estimados en unas 4.000 personas según la Delegación del Gobierno, han marchado desde Atocha hasta la Puerta del Sol, coreando consignas y portando carteles como ‘No a la guerra’ y ‘España no se U.S.A’, en protesta por la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, tal como han recogido Europa Press.
La manifestación, convocada por la Asamblea Internacionalista de Madrid, ha solicitado al Gobierno español que se posicione con firmeza ante el conflicto, introduciendo el dato clave de que un portavoz de la organización ha exigido “el embargo de armas al Estado de Israel” y ha definido al país como “uno de los actores principales en esta nueva escalada armamentística”. El mismo portavoz ha advertido que la escalada en Oriente Medio únicamente “refleja los intereses de una minoría militarista que quiere pasar la guerra”, y ha llamado a la puesta en marcha de medidas concretas que trasciendan más allá de declaraciones simbólicas.
Entre las figuras políticas presentes se encontraban la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la secretaria política del partido, Irene Montero. Ambas han subrayado que la formación solo apoyará un decreto del Gobierno para paliar los efectos de la guerra si incorpora “un tope real a los precios de los alimentos, de la energía, del combustible, hacer el transporte gratuito y salir de la OTAN”. Montero ha afirmado en declaraciones recogidas por la misma agencia de comunicación que “mientras estemos en la OTAN (...), lo queramos o no, estamos haciendo la guerra; mientras haya militares estadounidenses en las bases españolas (...), lo queramos o no estamos siendo cómplices de los crímenes de Trump y de Netanyahu”.
Las demandas políticas tras la manifestación en Madrid
El ambiente durante el recorrido se ha caracterizado por proclamas en contra de la intervención militar estadounidense, la OTAN y posiciones consideradas imperialistas. Los asistentes han mostrado su rechazo tanto a la política exterior del presidente Donald Trump como al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, exigiendo un despliegue de acciones inmediatas por parte del Gobierno español.
Parte de los asistentes portaban banderas palestinas y pancartas en las que se podía leer ‘No a la OTAN’ y ‘No al rearme’, marcando una oposición clara a la participación española en la alianza atlántica. En este sentido, Montero ha reiterado la necesidad de que “España salga de la OTAN y saque a los militares estadounidenses de Rota y de Morón”, posicionando este requerimiento como condición necesaria para el apoyo de Podemos a cualquier decreto que pretenda afrontar la situación bélica.
Durante la concentración, miembros de la organización convocante insistieron en dotar de contenido real a la consigna del “No a la guerra”, y reclamaron del Ejecutivo la materialización de medidas como el embargo de armas a Israel. El manifiesto leído por los organizadores hizo hincapié en la urgencia de construir “un movimiento fuerte, abierto y plural”, capaz de oponerse a los “poderes económicos y los intereses imperialistas”, defendiendo un modelo de solidaridad y cooperación internacional entre las clases trabajadoras.