Tener un perro es, sin duda, una de las mayores responsabilidades que existen. Cuidar a tu mascota implica atender tanto sus necesidades físicas como emocionales, asegurarte de que se alimente correctamente, jugar con él y que haga ejercicio diario para mantenerse sano.
Sin embargo, ya sea por nuestro ritmo de vida o por simple desconocimiento, no siempre somos capaces de darle lo mejor a nuestra mascota. Según la Asociación para la Prevención de la Obesidad en Mascotas (APOP), el 35% de los dueños cree que su perro padece sobrepeso.
Si eres una de esas personas, probablemente te preguntes cómo hacer que tu mascota baje de peso. Esta es una duda que ha abordado Adrián Conde, veterinario que publica contenido en redes sociales, en uno de los últimos vídeos que ha subido a su cuenta de TikTok (@adrianconde.vet).
Qué hacer si tu perro tiene sobrepeso
Si tu perro tiene unos kilos de más, es importante abordar el problema desde la calma y adoptar un método progresivo. Reducir simplemente la cantidad de comida no suele ser efectivo: los perros pueden sentirse privados, desarrollar ansiedad por la comida e incluso comenzar a buscar alimento de manera compulsiva.
La clave está en reformular la dieta y evaluar qué está comiendo realmente. Esto incluye mejorar la calidad del alimento, optando por comidas equilibradas, con mayor contenido de agua y fibra, que aporten saciedad sin exceder en calorías.
Los premios y snacks son otro factor importante que a menudo se pasa por alto. Muchos premios comerciales son muy calóricos, y aunque se den en pequeñas cantidades, pueden sumar muchas calorías a lo largo del día.
Para sustituirlos, se pueden ofrecer alternativas bajas en calorías que muchas veces tenemos en casa, como trozos de zanahoria, pepino o manzana, e incluso snacks deshidratados como el pulmón, que aportan volumen y saciedad sin incrementar excesivamente la ingesta calórica.
La actividad física es otro pilar fundamental, pero no se trata solo de paseos diarios. Para ayudar a un perro con sobrepeso es recomendable incluir juegos que impliquen tanto actividad física como estimulación mental. La combinación de ejercicio físico y mental aumenta el gasto energético, reduce la ansiedad y mejora la relación del perro con la alimentación.
Además, es esencial controlar todo lo que el perro consume fuera de su ración habitual, como restos de comida, premios de familiares o cualquier otro aporte extra que a veces pasa desapercibido. Este control diario es clave para lograr una pérdida de peso constante y evitar estancamientos en el proceso.
El seguimiento del peso corporal es otra herramienta imprescindible. Establecer un objetivo de peso ideal y medirlo regularmente permite ajustar la dieta y la actividad de forma progresiva, sin poner en riesgo la salud del animal.
Finalmente, si a pesar de seguir estas pautas el perro no baja de peso, es necesario evaluar su salud y metabolismo con un veterinario. Problemas hormonales, hipotiroidismo, efectos de la castración o errores en la gestión nutricional pueden impedir que el perro adelgace.