Kiko Rivera habría pedido la custodia compartida de sus hijas a Irene Rosales: “Ya no son amigos ni quedan para tomar café”

El DJ estaría dispuesto a compartir la custodia con la madre de sus hijas, algo que a ella no le habría hecho gracia

Kiko Rivera e Irene Rosales. (IMAGEN DE ARCHIVO).

La separación entre Kiko Rivera y Irene Rosales parecía haber seguido, en un primer momento, un camino tranquilo. Durante meses se habló de una ruptura cordial, marcada por el respeto y por la voluntad de ambos de priorizar el bienestar de sus hijas. Sin embargo, las últimas informaciones apuntan a que ese escenario podría estar cambiando de forma significativa.

Según ha revelado la revista Lecturas, el proceso de divorcio podría derivar finalmente en un procedimiento mucho más exhaustivo de lo que se pensaba. El motivo principal sería la solicitud de custodia compartida presentada por el hijo de Isabel Pantoja respecto a las hijas que tiene en común con Rosales, una petición que, al parecer, no le habría sentado muy bien a su expareja.

Hasta ahora, ambos mantenían un acuerdo informal que regulaba las visitas y el tiempo que cada uno pasaba con las niñas. "Esto fue en enero. Ellos tenían una especie de pacto, de visitas que se respetaban y él, en el momento que entra Lola en su vida, decide dinamitar ese acuerdo”, explica Luis Pliego, director de la revista Lecturas.

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Kiko Rivera ha roto su silencio y ha hablado de los motivos que le llevaron a poner fin a su relación con la madre de sus hijas

La decisión habría sido tomada en enero y, según el citado medio, coincidió con cambios importantes en la vida de Kiko Rivera. Meses después de que Rosales hiciera pública su nueva relación sentimental, el músico también comenzó a mostrarse en público con su actual pareja, una bailarina llamada Lola de la que no se ha separado desde que comenzaron su amor a principios de diciembre.

La presencia de nuevas parejas en la vida de ambos habría introducido nuevos elementos de tensión en una separación que hasta entonces parecía gestionarse con cierta calma. “Ya la guerra que desató el hecho de que Lola fuera designada por Kiko para que las pudiera recoger al colegio, ahora es el momento en el que se van a descalificar como padres”, indica Pliego, y afirma: “Acordaos de que se hablaba de una ruptura ejemplar en las que no había terceras personas, que eran muy amigos. Ahora hay tercera y cuarta persona. De momento ya no son amigos ni quedan para tomar café”.

Kiko Rivera y Lola consolidan su relación a pasos agigantados. (EUROPA PRESS).

Dos caminos que se separan

Por su parte, Irene Rosales también ha iniciado una nueva etapa personal junto a Guillermo, su actual pareja. La influencer ha compartido algunos momentos de su relación en redes sociales y ha retomado su vida pública con mayor normalidad, después de un periodo en el que optó por mantenerse más alejada del foco mediático.

El DJ, además, ya cuenta con experiencia en procesos de separación con hijos de por medio. Antes de su matrimonio con Rosales mantuvo una relación con la modelo Jessica Bueno, con quien tiene un hijo. Aquella ruptura también implicó acuerdos relacionados con la custodia y las visitas.

Mientras tanto, Irene Rosales ha decidido romper su silencio mediático. La influencer se sentará esta semana en ¡De Viernes! en lo que será su primera entrevista en mucho tiempo. En el avance difundido, deja entrever que hablará sin tapujos de algunos episodios de su relación con Rivera, especialmente en relación con las infidelidades que asegura haber sufrido durante su matrimonio: “He sido una persona a la que constantemente le han sido infiel”. "Me han escrito infinidad de veces que soy una cornuda y eso muy duro. ¿Cómo pretendo que me respete la persona que está escribiendo cornuda si el primero que no me respeta es mi marido", ha confesado al equipo del programa de Telecinco.

Irene Rosales disfruta de la cabalgata de Reyes con Guillermo y sus hijas. (EUROPA PRESS).
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