Las bebidas que ayudan a bajar la presión arterial, según una cardióloga

Más allá de la hidratación básica, el té aparece como una de las alternativas con mayor potencial para quienes presentan hipertensión arterial

Tres vasos con agua con limón, té caliente y zumo de remolacha se exhiben sobre una mesa de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La hipertensión arterial, incluso cuando se presenta en niveles moderados, ha incrementado el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes vasculares cerebrales. Dentro de las estrategias para controlar la presión arterial, se ha puesto el foco en ciertas bebidas naturales, pero siempre en el marco de unos hábitos de vida saludables y sin sustituir el tratamiento médico pautado. Así lo ha subrayado la doctora Anne-Laure Laprérie, cardióloga del CHU de Nantes y vicepresidenta de la Federación Francesa de Cardiología, en declaraciones recogidas por Santé Magazine.

La doctora Laprérie ha insistido en que, si bien algunas bebidas pueden tener un efecto favorable sobre la tensión arterial, “las bebidas pueden ser un complemento, pero no una alternativa a los medicamentos”. De este modo, ha remarcado la importancia de priorizar las indicaciones clínicas y emplear estas opciones como parte de una estrategia de salud más amplia.

El agua ocupa un lugar central y es, según Laprérie, “la única bebida realmente imprescindible”. Si bien no actúa directamente sobre la presión arterial, garantizar una hidratación adecuada contribuye al bienestar general, por lo que recomienda mantener siempre una botella de agua a mano y beber regularmente, incluso sin sentir sed.

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Más allá de la hidratación básica, el té aparece como una de las alternativas con mayor potencial para quienes presentan hipertensión arterial. “Hoy disponemos de numerosos estudios sólidos: el té tiene un impacto positivo real en la tensión arterial”, ha confirmado la especialista a Santé Magazine, en referencia a revisiones sistemáticas como la publicada en Complementary Therapies in Medicine (Mahdavi-Roshan et al., 2020). T

Tanto el té verde, como el negro o el blanco, contienen polifenoles y catequinas, que son antioxidantes reconocidos por su capacidad para proteger los vasos sanguíneos, mejorar su elasticidad y favorecer la circulación sanguínea. Esto promueve que, con su consumo habitual, la presión ejercida sobre las arterias disminuya de forma progresiva. Además, la doctora Laprérie ha destacado que el té, consumido de forma regular, contribuye a reducir el riesgo cardiovascular a largo plazo. La recomendación, para personas sensibles a la cafeína, es optar por té blanco o té verde de infusión ligera, que presentan un contenido inferior de esta sustancia.

La infusión de hibisco —caracterizada por su color rojo intenso y un sabor ligeramente ácido— ha sido objeto de un número creciente de estudios, como el análisis publicado en Nutrition Reviews (Ellis et al., 2022). Según estas investigaciones, puede favorecer una bajada moderada de la tensión, sobre todo en casos de hipertensión leve. El hibisco aporta una elevada cantidad de antioxidantes, sobre todo flavonoides, que contribuyen a proteger la pared de los vasos sanguíneos y aumentar su flexibilidad.

Este efecto se acompaña de una leve acción diurética que puede resultar útil para disminuir la retención de líquidos, factor habitualmente relacionado con el aumento de la presión arterial. Además, tomar la infusión de hibisco fría durante el verano puede servir de alternativa saludable a bebidas azucaradas y aporta un beneficio adicional para el sistema cardiovascular.

Interés por el zumo de remolacha

El interés por el zumo de remolacha ha ido creciendo en la comunidad científica. De acuerdo con revisiones recogidas en Frontiers in Nutrition y Free Radical Biology and Medicine (Benjamim et al., 2022; 2025), el consumo de zumo de remolacha ejerce un efecto hipotensor leve. El mecanismo se asocia con su riqueza en nitratos, sustancias que facilitan la dilatación de los vasos sanguíneos y la consecuente reducción de la presión. Para Laprérie, sin embargo, “el zumo de remolacha es dulce y pobre en fibra. En mi opinión, es preferible consumir remolachas enteras, ya que aportan fibras muy beneficiosas para la salud cardiovascular”.

Zumo de remolacha (AdobeStock)

Los smoothies verdes preparados a base de espinaca, kale, pepino o apio —hortalizas con alto contenido en potasio— también resultan recomendados. El potasio es un mineral clave que contribuye al control de la tensión arterial y permite incluir una mayor cantidad de vegetales en la dieta diaria de manera sencilla y agradable.

La doctora Laprérie, a través de su charla con Santé Magazine, ha señalado que algunos líquidos pueden, por el contrario, producir un aumento de la presión arterial. Por ello, recomienda poner el foco en gestos simples: beber suficiente agua cada día, dar preferencia al té verde o a las infusiones de hibisco y, sobre todo, incorporar estas bebidas dentro de una rutina de vida equilibrada que contemple una alimentación saludable, la reducción del consumo de sal y el ejercicio físico regular. Con el tiempo, estos hábitos contribuyen a proteger el corazón y favorecen que la tensión arterial se mantenga estable.

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