Ainhoa Vila, psicóloga: “Creemos que ser libres es hacer lo que nos apetece y muchas veces es lo contrario”

La búsqueda constante de comodidad emocional puede convertirse en una forma de evitación que reduce nuestra capacidad real de decisión

Evitar los problemas puede dar un alivio emocional momentáneo, pero no permanente. (Freepik)

Durante años, el bienestar emocional se ha asociado a una imagen estable y casi permanente de tranquilidad, como si alcanzar la felicidad significase, por fin, dejar de sentir incomodidad, ansiedad o tristeza. Sin embargo, la experiencia cotidiana desmiente esa idea: vivir implica exponerse a la incertidumbre, al conflicto y a emociones que no siempre resultan agradables.

Existe una creencia profundamente arraigada de que la felicidad llegará cuando desaparezcan los problemas: cuando termine esa etapa complicada en el trabajo, cuando se resuelva el conflicto de pareja, cuando la ansiedad “se pase” o cuando, simplemente, todo esté en calma. Bajo esa lógica, el bienestar se convierte en una meta aplazada, siempre pendiente de que el entorno se ordene.

El problema es que ese momento de calma absoluta puede retrasarse indefinidamente o no llegar nunca. Aun así, muchas personas siguen esperando a “estar bien” para empezar a vivir como desean. Es precisamente ahí donde, según la psicóloga Ainhoa Vila, se esconde uno de los mayores malentendidos sobre la libertad y el bienestar emocional.

Read more!

“Hay una idea superextendida de la libertad que en consulta se cae superrápido. Y es que creemos que ser libres es hacer lo que nos apetece y muchas veces es justamente lo contrario”, explica. En su práctica clínica, Vila observa cómo esa concepción choca con la realidad psicológica de quienes acuden a terapia convencidos de que actuar según el deseo inmediato es sinónimo de autonomía.

La psicóloga Ainhoa Vila recuerda que evitar el malestar no lleva a la felicidad. (Freepik)

La evitación de los problemas

Desde el enfoque conductual, advierte, esa lógica puede ser engañosa: “Desde la psicología de la conducta, hacer solo lo que te apetece suele ser un componente de la evitación y además es que a mí se me disparan las alarmas”. Lo que a primera vista parece una decisión libre —por ejemplo, no acudir a un evento que genera ansiedad, posponer una conversación incómoda o aplazar un proyecto exigente— puede ser, en realidad, una estrategia para no enfrentarse al malestar.

Para explicar esta dinámica, Vila recurre a una metáfora: la del termostato. “Si solo te mueves cuando la temperatura está perfecta, tu rango de vida se hace mínimo y es que esto lo veo muchísimo en mi consulta”. El resultado es una vida condicionada por la búsqueda constante de sensaciones agradables y la huida sistemática de las desagradables.

Esa evitación, lejos de ampliar la libertad, la limita. Esto se debe a que, cuanto más se restringen las experiencias a aquellas que garantizan bienestar inmediato, más se reduce el margen de acción.

En consulta, Vila escucha con frecuencia una frase que resume esta espera perpetua: “Personas que me dicen: ‘Oye, es que cuando me sienta mejor, cuando yo decida, haré esto’”. El problema, señala, es que ese momento ideal “nunca llega porque tenemos que tener en cuenta un montón de variables que no controlamos”.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

La expectativa de actuar solo cuando desaparezca el malestar coloca la vida en pausa: se posponen decisiones, proyectos y cambios bajo la promesa de un estado emocional más favorable que depende, en gran medida, de factores externos e imprevisibles. Mientras tanto, el tiempo avanza y la sensación de estancamiento aumenta.

Frente a esta concepción, la psicóloga plantea una redefinición del concepto de libertad: “La libertad no es la ausencia de malestar, sino que es la capacidad de poder actuar a pesar de este”. La propuesta no pasa por eliminar emociones incómodas, sino por aprender a convivir con ellas sin que dicten cada movimiento. “Cuanto más evitas sentirte mal, menos libre eres”.

Read more!