La biógrafa del rey Juan Carlos lo defiende ante su ausencia en el funeral de Irene de Grecia y su rumoreado viaje a Suiza: “Yo estaba con él”

Laurence Debray asegura que el emérito sí se encontraba en Abu Dabi durante el entierro de su cuñada, la hermana de la reina Sofía

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El rey Juan Carlos y
El rey Juan Carlos y Laurence Debray, en montaje de Infobae (Europa Press)

Las dudas sobre la presencia del rey Juan Carlos en Abu Dabi durante el fallecimiento de su cuñada, la princesa Irene de Grecia, han tomado fuerza después de que Informalia recogiese que el monarca se encontraba en Suiza el pasado 15 de enero, coincidiendo con la fecha en la que Irene falleció en el Palacio de la Zarzuela.

Sin embargo, su biógrafa, Laurence Debray, autora de sus memorias Reconciliación, ha desmentido por completo esta información en declaraciones a ¡Hola!: “¡Es totalmente falso! Yo estaba con él en Abu Dabi", ha asegurado Debray, quien ha subrayado que el padre de Felipe VI “no se mueve de Abu Dabi desde Navidad por razones de salud”. “Sus médicos no lo dejan”, ha zanjado la polémica.

La imposibilidad de despedirse de la hermana de la reina Sofía ha representado un duro golpe para don Juan Carlos, tal y como recoge El Mundo: “Estaba hecho polvo y muy apenado por no poder estar en España”. El vínculo entre el antiguo monarca y la difunta princesa Irene era especialmente estrecho, ya que esta residía en el propio Palacio de la Zarzuela, lo que propició décadas de convivencia cercana. “Está desolado por no haber podido viajar a Madrid a acompañar a la Reina y a su familia en uno de los momentos más difíciles”, explican al citado medio fuentes cercanas.

Irene de Grecia, hermana menor y gran confidente de la Reina Sofía, ha fallecido en Madrid a los 83 años. Este vídeo repasa su vida, marcada por el exilio y una inseparable unión con su hermana, con quien residió en el Palacio de la Zarzuela.

La salud del rey Juan Carlos

Ahora, a los 88 años, el estado de salud del padre de don Felipe plantea factores “bastante serios”, según ha explicado Debray, quien ha indicado que su equipo médico insiste en que “no quiere que se canse”, debe guardar reposo y realizar el mínimo de desplazamientos posible.

La propia Debray ha precisado que “una ida y vuelta Abu Dabi-Madrid y luego, incluso, irse a Atenas sin poder pasar una noche en Madrid es fatal, es muy duro y como le deprime mucho, ir al hotel, ya que su hijo no le abre las puertas de Zarzuela, por eso no va”.

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El rey Juan Carlos, en imagen de archivo (Europa Press)

El último viaje del emérito

Según la autora de Reconciliación, la última ocasión en la que Juan Carlos viajó a la capital española fue en noviembre, cuando acudió a un almuerzo en El Pardo tras la entrega a doña Sofía del Toisón de Oro. “Estuvo siete horas de vuelo para pasar un par de horas en Madrid y volverse inmediatamente”, ha destacado la biógrafa, quien además ha anticipado que “venir a España y a Europa será a partir de ahora más complicado”.

El origen de la controversia se remonta a la difusión de una imagen en la que aparece don Juan Carlos junto a Khalid Al-Bader Al-Sabah, presidente de la Federación Acuática Asiática y figura destacada en Kuwait. La fecha de publicación de la imagen coincide con el 15 de enero, día del fallecimiento de Irene de Grecia. En la foto, el antiguo monarca aparece visiblemente desmejorado, lo que ha avivado las especulaciones sobre su paradero y ha potenciado la teoría de su presencia en Suiza.

El rey Han Carlos junto
El rey Han Carlos junto al Jeque Khaled Al-Badr Muhammad Al-Ahmed Al-Sabah en una imagen del 15 de enero. (Instagram @kbmalsabah)

La ausencia de don Juan Carlos

Tras la muerte de Irene de Grecia, don Juan Carlos fue sin duda el gran ausente en los actos de despedida a la hermana de la reina Sofía. No asistió al responso celebrado en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid, ni tampoco al funeral ni al posterior entierro que tuvo lugar el 19 de enero en Tatoi.

Según El País, los médicos recomendaron expresamente al antiguo monarca evitar ambos desplazamientos tanto a España como a Grecia, considerando que realizar dos viajes consecutivos supondría un esfuerzo físico excesivo en apenas 48 horas. Así lo han valorado, teniendo en cuenta no solo su estado de salud actual, sino también la intensa logística necesaria para su presencia en los dos actos fúnebres.