Ángela Fernández, psicóloga: “No es que seas exigente, es que no es la persona adecuada”

La psicóloga aborda por qué pedir lo básico en una relación sana no es exigir demasiado y cómo se puede afrontar esta situación

Montaje Infobae en el que aparece Ángela Fernández. (@angelaprs.psicologia)

En algún momento, casi todo el mundo se ha preguntado si es demasiado exigente o si espera mucho de los demás. Este pensamiento suele aparecer cuando una persona no se siente realizada o percibe que sus necesidades emocionales no reciben la atención adecuada.

Ángela Fernández, una psicóloga que publica contenido en redes sociales, ha subido un vídeo a su cuenta de TikTok (@angelaprs.psicologia) en el que profundiza sobre este pensamiento. “No eres exigente y por supuesto que no estás pidiendo demasiado. Quizá sientes que pides mucho cuando la persona no es la adecuada para ti, porque no sabe escucharte, sostenerte, priorizarte o simplemente porque no está a tu altura”, afirma la experta durante los primeros segundos.

Para la psicóloga, el problema reside en que muchas personas interpretan como exigencia algo que en realidad es una falta de sintonía por parte de la otra persona. Según explica, la clave no está en pedir, sino en hacerlo a alguien que no cuenta con los recursos emocionales necesarios para responder de la forma que debería.

Read more!

Ángela aclara que esta diferencia no tiene que ver con ser mejor o peor persona, ni con una supuesta superioridad moral. Se trata, más bien, de lo que denomina altura emocional, es decir, la capacidad para implicarse de verdad en una relación, escuchar activamente y afrontar conversaciones importantes sin evitarlas.

Para ilustrarlo, la experta recurre a una metáfora sencilla: cuando dos personas no se comunican desde el mismo idioma emocional, la relación se resiente. Mientras una puede expresar con claridad lo que siente y necesita, la otra puede quedarse en mensajes ambiguos, silencios o evasivas.

Cuando la persona menos madura emocionalmente responde así, es normal que a la otra persona le surjan preguntas y dudas acerca de su propio comportamiento. Sin embargo, la psicóloga insiste en que, en la mayoría de los casos, lo que se está reclamando no es algo extraordinario, sino aspectos básicos para una relación sana.

¿Puede la genética determinar tu salud mental? Un gen define cómo respondemos ante el estrés.

Cómo debe ser una relación sana

Aunque cada relación de pareja siga sus propias normas y tenga sus particularidades, hay ciertos requisitos que se deben cumplir para que sea una relación sana. El primer aspecto que debe estar presente es la seguridad emocional.

Esto implica sentirse escuchado, priorizado y respetado, sin miedo a expresar lo que se piensa o se siente. En este tipo de vínculos, la comunicación no se percibe como una amenaza, sino como una herramienta para entenderse mejor y resolver conflictos de forma conjunta.

Otro pilar fundamental es la reciprocidad. Una relación no se basa en que una sola persona sostenga el vínculo, haga esfuerzos constantes o ceda de manera continuada. Ambas partes deben implicarse, cuidar del otro y mostrar interés real, tanto en los momentos buenos como en los más complicados.

La confianza y el respeto también juegan un papel clave. Respetar los límites, los tiempos y las emociones del otro es indispensable para que la relación sea sana. Esto implica aceptar las diferencias individuales sin intentar cambiar a la otra persona o minimizar lo que siente.

Read more!