Aún es pronto para conocer cuál ha sido la causa del accidente de los dos trenes de alta velocidad descarrilados este domingo en Adamuz, Córdoba, que de momento ha dejado al menos 39 víctimas mortales y decenas de heridos, según fuentes de la investigación a las que ha tenido acceso EFE. Por el momento, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha calificado el siniestro de “raro y difícil de explicar”, porque el tren de Iryo que provocó el choque es relativamente nuevo, “no llega a cuatro años”, y también se ha renovado muy recientemente la infraestructura. El ministro también ha explicado que el accidente resulta especialmente desconcertante porque tuvo lugar en un tramo recto de la vía.
Según ha informado Iryo, el tren que ha descarrilado había sido revisado el pasado 15 de enero, hace tan solo cuatro días, y se fabricó en 2022.
Fue poco después de las 19.30 de este domingo, cuando un tren de Iryo que partió de Málaga a las 18.40 rumbo a Puerta de Atocha con 317 pasajeros descarriló en sus tres últimos vagones y ocupó la vía contigua. En ese momento, por esa vía circulaba otro tren de Renfe con destino a Huelva.
Los dos primeros vagones del Alvia resultaron los más afectados por el impacto. En ellos viajaban 53 de las 200 personas que se encontraban a bordo del tren. Ambas unidades se precipitaron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros. “El impacto ha sido terrible provocando que las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran despedidas como consecuencia del mismo”, ha explicado Puente.
Frenadas bruscas
Varios pasajeros han relatado a los medios de comunicación que el tren Iryo experimentó dos frenadas bruscas antes de que se generara una situación caótica a bordo, con personas cayendo al suelo y escenas de gran nerviosismo. La preocupación también se ha extendido entre los familiares, que a estas horas aún tratan de comunicarse sin éxito con sus allegados.
Según ha explicado a TVE el director de jefe de Bomberos de Consorcio Córdoba, Paco Carmona, algunos de los pasajeros rescatados tenían “cortes, contusiones, magulladuras y fracturas abiertas”, al tiempo que ha indicado hay “amasijos de hierro” y sillones de vagones por todas partes, lo que dificulta la llegada a las víctimas de los equipos de rescate.
La ayuda de los vecinos
Al difundirse en redes sociales las imágenes del accidente captadas por los pasajeros, los servicios de emergencia se desplazaron rápidamente hasta la zona del siniestro, un lugar de difícil acceso y situado a escasos kilómetros de Adamuz. Tanto los vecinos de esta localidad como de otros pueblos cercanos no han dudado en acercarse a los accesos del municipio para entregar mantas, comida y otros efectivos a los pasajeros afectados.
El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno (PSOE), ha sido uno de los primeros en llegar al lugar del accidente, donde, visiblemente emocionado, ha indicado que ha visto varias personas heridas y que “el escenario es dantesco”.
Según el último balance de afectados, un total de 48 personas permanecen ingresadas, entre ellos 12 personas en estado grave. El número de víctimas mortales no podrá confirmarse hasta que los equipos de emergencia completen las tareas de rescate y reconocimiento en la zona.