La compañía Iryo se ha puesto a total disposición de la comisión encargada de la investigación del accidente ferroviario sucedido este domingo en Adamuz (Córdoba), después de que un tren de esta empresa descarriló sus tres últimos vagones invadiendo la vía contigua por la que en ese mismo momento circulaba otro convoy de Renfe con destino a Huelva, que también descarriló.
Iryo, firma controlada al 51% por la empresa ferroviaria estatal de Italia, ha corroborado las palabras que esta madrugada manifestó el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, que ha explicado que ha sido un accidente producido en un tramo recto de la vía y que el tren que circulaba es de nueva construcción, fabricado en 2022 y cuya última revisión se realizó el pasado 15 de enero, hace tan solo cuatro días.
“En estos momentos, la prioridad absoluta de Iryo son las personas afectadas. La compañía ha habilitado un teléfono de asistencia para pasajeros y familiares, disponible en el 900 001 402, y permanece a su disposición para ofrecer el acompañamiento necesario”, ha indicado la compañía en un comunicado, donde también lamenta profundamente el accidente, que ya ha causado al menos 39 víctimas mortales.
La firma también ha informado de que el CEO de Iryo en España, Fabrizio Favara, se desplazó anoche al lugar del accidente para acompañar a los equipos que trabajan sobre el terreno y seguir de cerca la evolución de la situación.
Iryo opera en España desde finales de 2022
Fue en noviembre de 2022 cuando la firma italiana comenzó sus operaciones en España, compitiendo así con Renfe y la francesa Ouigo dentro del proceso de liberación ferroviaria, y en la actualidad es la segunda operadora del país por cuota de viajeros. La compañía está controlada en un 51% por el Estado italiano mediante la sociedad pública Ferrovie dello Stato, y entre sus principales accionistas también figuran la aerolínea Air Nostrum, con un 25% del capital, y la concesionaria española Globalvía, con un 24%.
Hasta el accidente ocurrido este domingo en Adamuz, Iryo no había estado involucrada en ningún incidente de gravedad desde su llegada al mercado español.
“Un cúmulo de casualidades y mala suerte”
A la espera de los resultados que arroje en los próximos días la comisión de investigación, Pepa Páez, responsable del sindicato ferroviario de Andalucía, ha explicado a Infobae España que, a priori, “no hay motivos para pensar que fuera un problema del estado de los trenes o de la infraestructura ferroviaria”.
“La información que tenemos es que el tren de Iryo descarrilado es nuevo. No puede tener mas de cinco años el tren”, ha asegurado. Paez también descarta el estado de las vías, ya que aunque la línea de Alta Velocidad en Andalucía era la más antigua de la red ferroviaria, ese mismo tramo fue renovado hace un año, como ya indicado el ministro Puente.
En todo caso, Páez prefiere no aventurarse a decir un motivo. “No tenemos ni idea de qué ha podido pasar. Se pueden dar fallos, pero la verdad es que también ha sido un cúmulo de casualidades y de mala suerte. En nuestras vías tenemos sistemas que detectan si un objeto ha ocupado la vía y paralizan el tren que viene por ese carril. El hecho de que estuviera tan cerca, imagino que ese sistema ni siquiera pudo llegar a frenar el tren Alvia. Ahora toca estar con la gente y apoyar a la gente”, ha sentenciado.