Disfrutar de la comida no implica descuidar la salud intestinal. El médico especialista en nutrición clínica, Domingo Carrera subraya la importancia de buscar equilibrio en la alimentación. Según sus palabras, “no se trata de prohibir, sino de equilibrar”, haciendo hincapié en que es posible celebrar sin comprometer la calidad de la dieta. Carrera, que crea contenido sobre salud intestinal a través de su cuenta de TikTok (@doctor.carrera), insiste en uno de sus últimos videos en la importancia de “no comer comida basura, o sea, no comer comida ultraprocesada, bollería industrial, fast food... Celebremos, pero con un poquito más de calidad en los alimentos, porque eso es lo que más echa a perder nuestra microbiota”.
El especialista, para mejorar este aspecto tan delicado de la salud, da cuatro consejos que se orientan en reforzar la microbiota con pautas que van más allá de la nutrición. En primer lugar, recomienda incorporar “fibra prebiótica, que hace que generemos bacterias buenas: vegetales, vegetales de hoja verde, determinadas frutas, legumbres... Todos ellos son ricos en fibra y fibra prebiótica”, detallando. Un estudio del Hospital del Vall d’Hebron de Barcelona muestra los beneficios sobre la microbiota de una dieta rica en este componente. De hecho, demostraron que los hombres consumen más comidas preparadas y bebidas alcohólicas y menos pan integral o verduras que las mujeres, y esto se reflejaba en tener una microbiota más o menos alterada.
Los alimentos fermentados para mejorar la salud intestinal
Más allá de la fibra, Carrera resalta el aporte de los alimentos fermentados a la microbiota, pues contienen probióticos naturales. Entre ellos, incluye el yogur, el kéfir, la kombucha, los fermentados, los encurtidos, las preparaciones con vinagre, el chucrut o el repollo así macerado. “Todos los macerados, todos esos alimentos son ricos en probióticos que os va a ayudar a compensar el efecto de los excesos”, asegura. Estas opciones ofrecen un refuerzo natural después de los inevitables excesos propios de las celebraciones.
Evitar los picos de estrés
El estrés es otro factor clave a contener en estas fechas. “Tratar de relajaros, que vuestra flora bacteriana, vuestra microbiota, os lo agradecerá”, aconseja Carrera, quien asocia el bienestar emocional con el correcto funcionamiento intestinal.
El estrés es ese estado de preocupación o tensión mental generado por una situación difícil. Todas las personas tenemos un cierto grado de estrés, pues que se trata de una respuesta natural a las amenazas y a otros estímulos. Es la forma en que reaccionamos el estrés lo que marca el modo en que afecta a nuestro bienestar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que es positivo tenerlo de forma modera, pues nos ayuda a realizar las actividades diarias, pero cuando pasa a ser excesivo tiene consecuencias físicas y psíquicas.
Cada persona reacciona a su manera a las situaciones estresantes. Los síntomas causados por el estrés pueden variar en función de la persona, al igual que las estrategias que se aplican para hacerles frente. No obstante, hay síntomas comunes: nos resulta difícil relajarnos y concentrarnos, y podemos sentirnos ansiosos o irritables. Además, el estrés puede causar dolor de cabeza o de otras partes del cuerpo, malestar gástrico, dificultades para dormir o alteraciones del apetito (comer más o menos de la cuenta). Según la OMS, cuando el estrés se cronifica, puede agravar problemas de salud y dar lugar a un aumento del consumo de tabaco, bebidas alcohólicas y otras sustancias. Es más, las situaciones estresantes pueden causar o exacerbar problemas de salud mental, frecuentemente ansiedad o depresión, que requieren atención médica.