Sara Carbonero recibió este martes, 13 de enero, el alta hospitalaria en el Hospital Doctor José Molina Orosa de Lanzarote tras permanecer ingresada durante once días y someterse a una intervención de urgencia, según informó la revista ¡Hola! La noticia fue confirmada por el entorno de la exconductora de televisión, que precisó que la recuperación continuará en su domicilio en Madrid.
El ingreso se produjo el pasado viernes 2 de enero, cuando la comunicadora acudió al hospital como consecuencia de un fuerte dolor abdominal. La periodista, conocida por su trayectoria en los medios y también por su vínculo con el exfutbolista Iker Casillas, se encontraba en La Graciosa, una pequeña isla del archipiélago canario, donde había viajado junto a su pareja, Jorge ‘Jota’ Cabrera, y un grupo de amigos para despedir el año y celebrar la llegada de 2026. De acuerdo con la información publicada por ¡Hola!, la estancia, que tenía un carácter vacacional, se vio abruptamente interrumpida por la complicación médica.
La revista ¡Hola! detalló que el 5 de enero, apenas tres días después del ingreso inicial, Sara Carbonero fue sometida a una cirugía de urgencia. El procedimiento, considerado necesario por el equipo médico, se desarrolló en un contexto de especial sensibilidad emocional para la periodista, ya que coincidió con el cumpleaños de su hijo mayor. Según el entorno citado en el mismo medio, la imposibilidad de viajar a la península para compartir esa fecha sumó una carga adicional a la experiencia hospitalaria.
11 días de incertidumbre
Durante los primeros días de la hospitalización, la comunicadora permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del centro lanzaroteño. No fue hasta el jueves 8 de enero cuando Carbonero abandonó la UCI y pasó a planta, donde continuó bajo observación médica hasta recibir finalmente el alta el día 13. En todo momento, Jota Cabrera se mantuvo junto a ella, convirtiéndose en su principal apoyo. El empresario, con quien Carbonero mantiene una relación desde hace poco más de un año, la acompañó en los momentos más delicados, incluyendo la espera previa a la intervención quirúrgica, según relató la publicación.
Tras conocerse la noticia del ingreso, el entorno de la periodista se apresuró a descartar cualquier alarma innecesaria, subrayando que el episodio no tenía relación con el diagnóstico de cáncer que Sara Carbonero enfrentó en 2019. “No se trata de un cuadro grave y la intervención no guarda relación alguna con la enfermedad que atravesó en 2019”, informaron fuentes cercanas a la periodista a ¡Hola!
La ya citada publicación indicó que los médicos del Hospital Doctor José Molina Orosa consideraron que la comunicadora se encuentra “completamente restablecida” y autorizada para retomar su rutina habitual fuera de las Islas Canarias. El regreso a Madrid supone el inicio de una nueva etapa en su recuperación, que continuará bajo seguimiento médico.
Las muestras de afecto hacia Sara Carbonero se multiplicaron durante los días de ingreso, tanto en redes sociales como en mensajes de allegados y seguidores. El apoyo incondicional de Jota Cabrera, quien se mantuvo presente desde el primer momento, fue destacado por el entorno de la periodista en declaraciones recogidas por ¡Hola!: “No se ha separado de ella ni un solo momento, acompañándola incluso hasta la puerta del quirófano y permaneciendo día y noche a su lado durante los momentos más delicados del ingreso”.