Crujiente, jugosa y aromática, la kunafa es uno de los postres de Oriente Medio más icónicos y celebrados. Este dulce, con su característica base de pasta kataifi y relleno de queso fundente, logra un contraste insuperable entre texturas y sabores: el dorado crujiente se fusiona con el dulzor del almíbar y la suavidad del queso, mientras las notas de agua de azahar y el toque de pistacho completan una experiencia multisensorial.
La kunafa, también conocida como knafeh, se disfruta en Palestina, Líbano, Siria, Egipto y Turquía tanto en celebraciones familiares como en el mes del Ramadán. Su preparación puede variar según la región: con relleno de nueces, crema o solo con queso. Es habitual acompañarla de té negro o café árabe bien especiado, y resulta especialmente irresistible recién salida del horno.
Receta de kunafa
La receta de kunafa se basa en una capa inferior y superior de pasta kataifi, bañada en mantequilla, con un generoso relleno central de queso fresco o una mezcla suave de quesos. Tras el horneado, se empapa con almíbar aromatizado y se concluye con pistachos molidos. El resultado es un postre dorado, aromático y elástico, donde el queso se estira y el almíbar otorga brillo y jugosidad.
Tiempo de preparación
- Preparación de ingredientes: 20 minutos
- Preparación del almíbar: 10 minutos
- Montaje: 10 minutos
- Horneado: 30-40 minutos
- Tiempo total aproximado: 1 hora 10 minutos
Ingredientes
- 500 g de pasta kataifi (masa kunafa)
- 200 g de mantequilla derretida o ghee
- 2-3 cucharadas de azúcar (opcional, para la masa)
- 400 g de queso akawi o mozzarella fresca sin sal (escurrida y desmenuzada)
- 200 g de ricotta (opcional, para más cremosidad)
- 2 cucharadas de azúcar (opcional, para el relleno)
- 2 tazas de azúcar (para el almíbar)
- 1 taza de agua (para el almíbar)
- 1 cucharadita de jugo de limón (para el almíbar)
- 1 cucharadita de agua de azahar o agua de rosas (opcional)
- Pistachos picados (para decorar)
Cómo hacer kunafa, paso a paso
- Prepara el almíbar: Mezcla 2 tazas de azúcar y 1 taza de agua en un cazo. Lleva a ebullición.
- Añade 1 cucharadita de jugo de limón. Cocina 8-10 minutos hasta que espese.
- Retira del fuego y agrega el agua de azahar. Deja enfriar.
- Desmenuza completamente la pasta kataifi con las manos limpias o tijeras hasta que quede suelta.
- Mezcla la kataifi con la mantequilla derretida y el azúcar hasta que quede completamente impregnada.
- Engrasa un molde redondo (unos 30 cm de diámetro) con mantequilla.
- Divide la masa kataifi en dos partes. Cubre el fondo del molde con una de ellas, presiona firmemente para conseguir una base compacta.
- Reparte sobre la base el queso desmenuzado (mezclado con ricotta y azúcar si usas).
- Cubre con el resto de kataifi, presionando ligeramente para compactar pero sin perder el aireado.
- Precalienta el horno a 180℃ y hornea 30-40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
- Retira y, con la kunafa aún caliente, vierte el almíbar frío por toda la superficie.
- Deja reposar 5-10 minutos para que el almíbar se absorba completamente.
- Decora con pistachos picados. Sirve caliente o templada.
Consejos destacados:
- Procura distribuir uniformemente la mantequilla en la kataifi para que todo el pastel quede dorado y crujiente.
- Si usas queso salado, desálalo con antelación remojándolo en agua fría varias horas.
- Es clave verter el almíbar frío sobre la kunafa caliente, para lograr el contraste adecuado y evitar que la masa se humedezca en exceso.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Rinde entre ocho y 10 porciones generosas, dependiendo del tamaño de las porciones servidas.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
- Calorías aproximadas: 430 kcal por porción
- Grasas: 27 g
- Hidratos de carbono: 42 g
- Proteínas: 9 g
- Azúcares: 25 g
- Sodio: 280 mgCabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
La kunafa se conserva en recipiente hermético a temperatura ambiente por hasta 24 horas. En refrigeración, dura hasta tres días. Se recomienda recalentar ligeramente antes de servir para recuperar la textura crujiente.