
Danna Littlewall, creadora de contenido de TikTok (@imdannalittlewall), compartió un vídeo que rápidamente generó sorepresa y asco entre sus seguidores al revelar algunas prácticas que descubrió en su etapa trabajando como camarera de piso en hoteles.
Con tres establecimientos en su experiencia laboral (entre cadenas internacionales y locales de Reino Unido, Irlanda y Holanda), la joven asegura que hay ciertos hábitos de higiene que la marcaron para siempre: “No digo que en todos sea así, pero a mí ya se me quedó el trauma”.
En la primera advertencia, Danna habla sobre los pequeños vasos que están en los baños, cerca de los lavabos, aquellos que sirven para enjuagarse la boca cuando te lavas los dientes. “Nunca uses los vasos que están en los baños” dice tajante.

La joven explicó que se limpiaban con el mismo trapo que limpiaban hasta tuberías, y se usaba spray limpiador de espejos. “Eso no se lava chiquis” agrega, dejando claro que, aunque ella no decidía como hacerlo, la práctica era habitual por la falta de tiempo y de recursos. “Yo no decidía cómo hacerlo, a todos nos mandaban a limpiarlos así. Esa era la regla. Es lo que uno tiene a mano y no le dan tiempo para nada”.
Cuidado con las almohadas decorativas
Otro punto que destaca tiene que ver con la ropa de cama y los elementos decorativos. “Apenas yo llego, tiro la cama”. Las almohadas blancas y las sábanas, explica, se cambian y lavan cada vez que entra un nuevo huésped. Algo que no ocurre con las almohadas de colores decorativas que suelen tener las camas de hotel, que “no se lavan nunca, solo una vez al año cuando se ven sucias”. Según cuenta, esos cojines se reutilizan constantemente, sin pasar por la lavandería, y muchos seguidores reconocen no haber caído nunca en que esto ocurría. “¡Qué asco!" comentaba Danna.
No camines descalzo o en calcetines
Y por último, advierte sobre un detalle que puede pasar desapercibido: las alfombras. “Nunca camines descalzo o en medias si el hotel tiene alfombra” recomienda. En su experiencia, estas superficies no se lavan: “¿Quién las va a lavar? Agradece si se aspiran. A veces había cosas sucias y sólo le pasaba un trapo. No me daba tiempo para más”, confiesa la joven.
Más allá de la viralidad del vídeo, Danna ha abierto el debate de la falta de recursos y protocolos adecuados en el sector hotelero, especialmente en establecimientos con alta rotación de huéspedes. Su testimonio, aunque sea personal, refleja la generalidad de todos aquellos trabajadores que están en la cara oculta de los espacios donde otros descansan. Las condiciones laborales, muchas veces alejadas de una idealidad y marcadas por la presión y el conformismo, son sólo una cara de la moneda que deriva en espacios poco higiénicos para los huéspedes. Su mensaje, en definitiva, invita a mirar más allá de un vaso o una almohada, invita a reflexionar sobre algunas de las rutinas que pasan desapercibidas.
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