El “regaliz salado”: el nuevo color de algunos gatos que ha sorprendido a los científicos

El tono responde a una nueva mutación genética

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El nombre "salmiak" hace referencia
El nombre "salmiak" hace referencia al regaliz salado, una golosina popular en Finlandia y otros países nórdicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un equipo de científicos en Finlandia ha identificado un patrón de coloración en gatos domésticos que desafía los conocimientos previos de la genética felina. Esta nueva variante, denominada gato salmiak, se caracteriza por un pelaje que va de negro en la raíz a blanco en las puntas, creando un efecto degradado nunca antes documentado en la especie. El hallazgo ha despertado el interés de la comunidad científica y de criadores, ya que representa una rareza genética con posibles implicaciones para la cría y el estudio de la herencia animal.

El fenómeno del gato salmiak destaca por su apariencia singular: el pelo comienza con un tono negro intenso en la base y se desvanece progresivamente hasta alcanzar un blanco fantasmal en las puntas. El nombre “salmiak” proviene de un popular dulce de regaliz salado en Finlandia, cuya apariencia recuerda al degradado de color que exhiben estos animales. Además de la transición cromática, los gatos salmiak pueden presentar variaciones individuales, como bandas de coloración más intensa en la zona de los hombros, manchas en las patas delanteras y, en la mayoría de los casos, una punta de la cola blanca. Sus ojos suelen ser amarillos o verdes, y la coloración distintiva está presente desde el nacimiento y permanece estable a lo largo de la vida del animal.

El primer registro de gatos con este patrón se remonta a 2007, en la localidad finlandesa de Petäjävesi. En 2019, un equipo de investigadores liderado por la genetista Heidi Anderson inició un estudio sistemático para desentrañar el origen de esta peculiaridad. El grupo, con base en Helsinki, recolectó muestras sanguíneas y realizó análisis genéticos a una población de gatos domésticos, tanto con el fenotipo salmiak como con otros patrones conocidos. Los resultados de la investigación se publicaron en la revista Animal Genetics entre 2024 y 2025, confirmando la existencia de una mutación genética única.

El análisis genético reveló que la causa del patrón salmiak es una deleción —es decir, la pérdida— de aproximadamente 95.000 pares de bases en el gen KIT. Este gen está implicado en la regulación de los patrones blancos en diversas especies animales, como caballos y vacas. En el caso de los gatos salmiak, la ausencia de este fragmento de ADN altera la distribución de melanina en el pelaje, generando el característico efecto degradado de oscuro a claro. A diferencia de otros patrones felinos, como el esmoquin o las manchas blancas, el salmiak se distingue por la uniformidad de la transición cromática en todo el cuerpo, sin áreas de color sólido o delimitaciones marcadas.

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La singularidad de esta mutación radica en que no se trata de una simple variación de los genes de dilución o de los colores básicos —negro y naranja— presentes en los gatos domésticos. Los investigadores comprobaron que el patrón salmiak no encaja en ninguna de las categorías previamente descritas en la literatura genética felina. Además, la mutación es recesiva: solo se manifiesta si el animal hereda la variante de ambos progenitores, lo que explica su baja frecuencia en la población y su restricción geográfica a Finlandia.

Implicaciones para la genética animal

El descubrimiento del gato salmiak tiene relevancia más allá de la curiosidad científica. El estudio de esta mutación contribuye a una mejor comprensión del gen KIT y de los mecanismos que regulan la coloración en mamíferos. Además, la identificación de la variante Wsal —así denominada en honor al patrón salmiak— puede resultar útil en programas de cría selectiva y en la conservación de rasgos genéticos poco frecuentes en animales domésticos. Los investigadores consideran que este hallazgo abre nuevas vías para explorar otras mutaciones raras en gatos y profundizar en los secretos de la genética felina.

Heidi Anderson, líder del equipo de investigación, ha destacado la emoción de resolver un enigma que durante años ha despertado la admiración de expertos y aficionados. “Es emocionante tener por fin una explicación genética”, afirmó la genetista.