
La fama es una situación que te coloca en un punto de mira constante, sin descanso. Con la fama hay muchos momentos de la vida cotidiana que son muy difíciles de encontrar. No hay tiempo ni para el descanso. Llevar una vida privada es realmente complicado y son muy pocas las personas que consiguen apartar la fama obtenida por su vida profesional de su vida personal y motivos más íntimos. Una de esas personas que supo gestionar esta situación, pese a su importancia dentro del Gobierno español, fue Soraya Sáenz de Santamaría.
Fue la vicepresidenta del Gobierno de España durante siete años y tras renunciar Mariano Rajoy al liderazgo del Partido Popular, fue la vallisoletana la que estuvo a punto de de asumir la dirección del partido político. Finalmente perdería las elecciones primarias contra Pablo Casado y en verano de 2018 decidiría apartarse por completo de la política.
Una vida personal muy sentida
La personalidad mostrada por Soraya Sáenz de Santamaría ya vaticinaba una nueva vida de la que probablemente poco o muy poco se conocería. Y así fue, alejada por completo del foco mediático que supone la política, no se conoce mucho de ella.
Vive con su marido, José Iván Rosa Vallejo, y con su hijo de 14 años en la capital española. Poco o nada se sabe de su vida privada.
El último evento en el que se pudo ver de manera pública a Sáenz de Santamaría, fue hace ya dos años en la fiesta de cumpleaños del reconocido cantante Alejandro Sanz, a la que acudió junto a su marido.
Vida profesional y desconexión de redes sociales
Tras su abandono de la política en el año 2018, meses más tarde ficharía por un importante despacho de abogados. En el año 2019 entraría a formar parte del reconocido despacho Cuatrecasas, donde actuó como socia del área de Gobierno corporativo y compliance.
La vallisoletana ha mantenido este puesto hasta finales del año 2024, donde, de nuevo, se permitió un cambio de aires. Empezaría desde entonces a funcionar como consejera externa, por lo que, sigue ligada al despacho pero tampoco de una manera exigente.
Además, la que es abogada del Estado, actúa como consejera independiente de Moeve (antes Cepsa) desde el pasado verano.
Pese a su nueva vida entre despachos, Soraya Sáenz de Santamaría parece no echar de menos la política. Es imposible verla conceder alguna entrevista o declaración a los medios de comunicación.
Otro hecho que caracteriza la nueva vida de la ex-vicepresidenta del PP, es la completa desconexión de las redes sociales. Tanto su cuenta de X (antes Twitter) como la de Instagram figuran completamente abandonadas desde que en el año 2018 decidiera dar un paso al lado y abandonar la política.
Soraya Sáenz de Santamaría ya mostraba por entonces su personalidad. Una personalidad fuerte y consistente que enfrentaba a un foco mediático en busca de datos personales que aportaran un poco más de información acerca de la vallisoletana. Datos, que ella misma se encargó de proteger hasta día de hoy, donde, una vez desaparecido el foco mediático, se sigue sin conocer verdaderamente la vida personal de la que fue una mujer reconocida en el panorama político español.
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