
“Patrimonio es un conjunto de bienes, matrimonio es un conjunto de males”. Pero el escritor Enrique Jardiel Poncela, autor de esta frase -y que, por cierto, nunca se casó- no necesariamente tenía razón. A veces el matrimonio puede servir para beneficiar al patrimonio, como ocurre ahora, en algunos casos, con la Declaración de la Renta: las parejas casadas pueden optar por presentar sus cuentas ante Hacienda de manera individual o conjunta. ¿Qué conviene más?
Como sucede también en los matrimonios, no hay una solución sencilla. La respuesta depende de diversos factores, como los ingresos del hogar, la existencia de hipotecas o la composición de la familia.
¿Quién puede realizar la declaración conjunta?
Solo las unidades familiares definidas por la Agencia Tributaria pueden acceder a la opción de realizar una declaración conjunta del IRPF. En términos prácticos, esto abarca a los matrimonios legalmente constituidos y a las familias monoparentales que cumplan con ciertos criterios específicos en cuanto a las edades y condiciones de dependencia de los hijos. Las parejas de hecho, sin embargo, no pueden declarar conjuntamente.
Te puede interesar: Cómo meter el alquiler en la declaración de la Renta
Además, los recién casados tendrán que esperar: Hacienda tiene en cuenta la situación personal familiar a 31 de diciembre del año anterior. Si la boda tuvo lugar antes de esa fecha, la pareja podrá presentar la renta de forma conjunta. Si no, no podrá hacerlo hasta el siguiente año.
Ventajas y desventajas de la declaración conjunta
La decisión entre tributar juntos o por separado implica considerar las ventajas y desventajas de cada modalidad. El principal beneficio es la reducción por tributación conjunta, que depende del tipo de unidad familiar. Así, esta es de 3.400 euros para “unidades familiares compuestas por ambos cónyuges y los hijos” (si los hay), según la Agencia Tributaria; y de 2.150 euros para “unidades familiares formadas por el padre o la madre y todos los hijos que convivan con uno u otro”.
Otra ventaja es que es posible compensar las pérdidas y ganancias en la renta de forma conjunta, sumando los rendimientos por inversiones y restando las pérdidas como si se tratara de un único contribuyente.
Te puede interesar: Estas son las estafas de la declaración de la Renta más comunes
Sin embargo, la gran desventaja es que en la declaración conjunta se suman los ingresos de las dos personas, por lo que aumenta la posibilidad de tributar en un tramo de IRPF más elevado, es decir, de que te cobren más porcentaje de impuestos sobre el dinero que has ganado.
¿Cuándo compensa una u otra?
Simplificando y resumiendo: si las dos personas de una pareja trabajan, lo más habitual es que no compense hacer la declaración conjunta y sea mejor hacerla individual.
Si sólo trabaja uno de los cónyuges, hay que optar por la declaración conjunta: al poder aplicar la reducción de 3.400 euros, esto quiere decir que es posible ahorrar pagar impuestos por esa cifra, en función del porcentaje que te toca de IRPF. Por ejemplo, si se te aplica el 15%, el ahorro será de 510 euros.
Si una de las partes de una pareja gana poco dinero al año, también suele ser más recomendable hacer la declaración conjunta. Pero si ambas partes ganan más del salario mínimo, por lo general compensa más hacerla individual.
Últimas Noticias
El estado de los embalses de España domingo 1 de marzo
El Boletín Hidrológico Peninsular ha publicado la situación de los embalses de agua en España

El mercado de la vivienda, al límite: precios disparados y una oferta incapaz de afrontar el déficit récord de 700.000 casas
Impulsar la construcción de pisos nuevos y asequibles, liberar más suelo finalista y agilizar licencias y trámites urbanísticos se perfilan como los grandes retos en 2026 ante la crisis de acceso a la vivienda, según los analistas

Los españoles saben inglés, pero no se atreven a hablarlo: “Durante años hemos puesto el foco en aprobar, no en usar el idioma”
España se sitúa en el puesto 36 del ranking mundial, con un nivel “moderado” que mejora muy despacio

El ultramarinos de Carabanchel, en Madrid, abierto por una empresa familiar de embutidos: “Tenemos desayunos de mollete, menú del día y dulces de Extremadura”
Este bar es el proyecto de la tercera generación de una familia con más de 40 años de trayectoria en la distribución de embutidos ibéricos

¿2026 es el nuevo 2008? Las claves de la ‘burbuja de expectativas’ que diferencia esta crisis de vivienda de la anterior
Los indicadores económicos no reflejan el mismo riesgo que hace dos décadas, pero la percepción de sobrevaloración escala a máximos mientras la demanda se desplaza de la inversión a la necesidad


