Las quejas de las Fuerzas Armadas por su sueldo: ¿cuánto cobra un militar en España?

La diferenciación salarial según rango y experiencia en las Fuerzas Armadas españolas presenta una amplia diversidad de ingresos

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Un militar del Ejército de
Un militar del Ejército de Tierra durante un desfile. (Jorge Peteiro / Europa Press)

Los miembros de las Fuerzas Armadas en España han expresado su preocupación respecto a sus salarios, argumentando que no son acordes con las responsabilidades y el compromiso que implica su labor. Esta situación ha suscitado un debate en la sociedad sobre las condiciones económicas de los militares y la adecuación de su remuneración frente a otros cuerpos de seguridad y funcionarios del Estado.

En España, los salarios de los militares varían significativamente en función del rango, la antigüedad, los complementos y las responsabilidades asociadas a cada puesto. El sistema salarial está estructurado de manera jerárquica y refleja la diversidad de roles y niveles de experiencia dentro de la institución.

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El salario base para un soldado raso comienza alrededor de los 1.000 euros al mes y puede llegar a aproximadamente 2.000 euros para un teniente. Estas cifras están sujetas a variaciones dependiendo de factores como la antigüedad y otros complementos que se consideren.

Los rangos superiores, incluyendo coroneles y generales, disfrutan de salarios que pueden superar los 59.000 euros anuales, en función de la acumulación de complementos. Estos incrementos están asociados generalmente con mayores responsabilidades y exigencias inherentes a los puestos de alto mando.

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Los complementos, como la disponibilidad geográfica o dedicación especial, constituyen una parte significativa de la remuneración militar. Por ejemplo, aquellas destinaciones a zonas de especial dificultad pueden ser recompensadas con un suplemento salarial. Así mismo, factores como la antigüedad en el cuerpo y el reconocimiento de méritos influyen en la progresión salarial y el acceso a puestos de mayor envergadura.

Distintas categorías

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26/12/2023 Margarita Robles, ministra de Defensa, este martes en el acuartelamiento Coronel Galindo, sede del Regimiento de Caballería, en Ceuta POLITICA ESPAÑA EUROPA CEUTA

Existen diferentes categorías militares, y cada una tiene asociada una escala salarial propia:

Categoría A1: En la cúspide de la jerarquía militar, los Generales de División perciben un salario anual de aproximadamente 50.074 euros. De igual manera, los Generales de Brigada ganan alrededor de 45.275 euros anuales, reflejando su rol en la estructura de defensa del país.

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Descendiendo en la jerarquía encontramos a los Coroneles con un salario de 41.697 euros al año. Por debajo se ubican los Tenientes Coroneles con 38.450 euros, los Comandantes con 36.534 euros, los Capitanes con 33.623 euros, y los Tenientes con 30.082 euros.

En la categoría A2 se incluyen los Alféreces con un sueldo anual de 27.730 euros, mientras que los Suboficiales Mayores reciben 32.703 euros. Los Subtenientes ganan 30.703 euros y las brigadas obtienen 28.212 euros. Por debajo, los Sargentos Primeros y Sargentos cobran 26.142 euros y 24.659 euros respectivamente.

Por último, en los niveles más bajos de la estructura militar, los C1 y C2, se encuentran salarios que, si bien no se han especificado en la consulta, siguen un esquema progresivo similar al de las otras categorías, ajustándose al principio de jerarquía y responsabilidad que impera en las Fuerzas Armadas.

Al margen de los salarios propiamente dichos, los militares también cuentan con una serie de incentivos y ayudas, que abarcan desde la vivienda militar hasta servicios médicos y educativos para ellos y sus familias, lo cual representa un valor añadido a su paquete retributivo total.

Las quejas de las Fuerzas Armadas se centran en que, a pesar de estos complementos e incentivos, la brecha salarial entre las categorías inferiores y superiores es demasiado amplia y que los salarios base no se ajustan a la realidad económica actual ni a las exigencias del servicio militar. Además, se argumenta que esta situación podría afectar al reclutamiento y retención de personal calificado.

El debate sobre la remuneración de los militares en España sigue abierto, con llamamientos a reevaluar y reformar la estructura de compensación existente para garantizar que refleje adecuadamente el trabajo y el sacrificio que conlleva la carrera militar.