La pasión de Pharrell Williams por los automóviles de lujo y diseño vanguardista lo ha posicionado como uno de los coleccionistas más influyentes en la intersección entre creatividad, cultura y tecnología. El artista, productor musical y director creativo de Louis Vuitton ha formado una colección que trasciende la acumulación de autos costosos y refleja una visión curatorial única. Según ha informado GQ, su selección responde a un criterio que une artesanía, innovación y una narrativa reconocible.
Cada vehículo destaca por su diseño, exclusividad, tecnología e historia particular, convirtiendo su garaje en un espacio donde cada auto representa un enfoque específico de ingeniería y estética.
En el universo de Williams, el automóvil funciona como una extensión de su lenguaje creativo, similar a la música o la moda. GQ ha subrayado que cada coche cuenta una historia propia en la que se mezclan tradición, innovación y carácter personal. El propio Williams ha declarado sentir fascinación por “la salvajería de sangre y vísceras de los superdeportivos”, lo que realza su perfil apasionado y entendido en el mundo del motor.
Ferrari Enzo
El Ferrari Enzo, limitado a 400 unidades, es el emblema del espíritu competitivo. Fue concebido como tributo al fundador de la marca y diseñado para trasladar la tecnología de la Fórmula 1 a las calles. La carrocería de fibra de carbono diseñada por Ken Okuyama para Pininfarina apuesta por la aerodinámica sin recurrir a spoiler trasero, y su motor V12 de 6,0 litros con 660 CV permite acelerar de 0 a 100 km/h en 3,65 segundos y llegar a 355 km/h.
Según GQ, Williams aprecia el Enzo por su rendimiento y por la simplicidad funcional del habitáculo: sin radio ni elementos superfluos, con un volante de competición y enfoque exclusivo en la conducción. Para el artista, es la síntesis de innovación y emoción derivada de la Fórmula 1.
Mercedes SLR McLaren
El Mercedes SLR McLaren de Williams representa el resultado de una colaboración entre Mercedes y McLaren para fusionar lujo y tecnología de competición. Su carrocería de fibra de carbono y acero recuerda al legendario 300 SLR de los años 50 y destaca por sus puertas de ala de gaviota.
El modelo 2009 que posee pertenece a las versiones más avanzadas, con capota de lona retráctil, chasis rígido y detalles artesanales en el interior. Equipa un motor V8 con compresor volumétrico que ofrece 626 CV en la versión estándar y 641 CV en la variante 722. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en solo 3,8 segundos y cuenta con frenos de carbono cerámico y un alerón trasero activo. Todos estos elementos sitúan al SLR como pieza central en la colección del artista.
GMC Yukon Hybrid
El GMC Yukon Hybrid refleja la apuesta de Williams por la funcionalidad y la sostenibilidad. Este SUV híbrido destaca por una carrocería de gran tamaño y detalles discretos que identifican su tecnología ecológica. Bajo el capó, un motor V8 de 6,0 litros se combina con dos motores eléctricos en la transmisión automática, desarrollando 332 CV y permitiendo el modo exclusivamente eléctrico a bajas velocidades.
Gracias a una capacidad de remolque de 2.900 kilos, el Yukon Hybrid mantiene la utilidad clásica del modelo convencional, pero mejora el consumo de combustible. El habitáculo, diseñado para hasta nueve ocupantes, incluye tapicería de cuero y techo panorámico. De acuerdo con GQ, este vehículo revela una visión integral que pondera responsabilidad ambiental y versatilidad.
Porsche 550 Spyder
El Porsche 550 Spyder encarna el alma deportiva y la celebración de la ingeniería ligera. Fabricado entre 1953 y 1956 en solo noventa unidades, su carrocería de aluminio destaca por la baja altura y el diseño aerodinámico. Los prominentes relieves tras los asientos se han convertido en una firma visual del modelo.
El motor bóxer de cuatro cilindros y 1,5 litros, conocido como Fuhrmann engine, entrega 110 CV para un peso total de tan solo 550 kilos. Esto otorga una relación peso-potencia excepcional, permitiendo al 550 Spyder competir con éxito en carreras como Le Mans y la Carrera Panamericana. Para Williams, simboliza la perfección entre técnica y carisma.
Rolls-Royce Phantom
La octava generación del Rolls-Royce Phantom que posee Williams expresa el máximo estándar de lujo y artesanía. Su carrocería de aluminio y proporciones monumentales resalta con la emblemática parrilla Pantheon y detalles lumínicos avanzados. El motor V12 biturbo de 6,75 litros ofrece 563 CV y 900 Nm de par, enfocados más en la fluidez de marcha que en la velocidad.
En su interior, el concepto “Gallery Dashboard” permite personalizar el panel frontal con obras de arte o materiales exclusivos. Cada componente, desde la madera hasta el metal, demuestra la dedicación artesanal de la marca. Este modelo, según GQ, ilustra la cima del lujo automovilístico y se integra en la colección del músico como un pilar de sofisticación.
Tesla Cybertruck
El Tesla Cybertruck aporta a la colección una visión futurista y polémica. Construida en acero inoxidable de ultra resistencia, esta pickup eléctrica impresiona por su perfil angular y paneles planos, superando los cinco metros y medio de largo, con una caja de carga equipada con cierre motorizado y rampa.
En la variante Cyberbeast, el Cybertruck cuenta con tres motores eléctricos que generan 845 CV. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 2,7 segundos y alcanzar una autonomía eléctrica cercana a 500 kilómetros por carga. El modelo ha generado debate por su diseño y tecnología, extendiendo el enfoque innovador de Williams hacia la movilidad eléctrica.