Ibai Llanos, uno de los principales creadores de contenido en España, explicó el cambio en su salud y su cuerpo. Hace dos años, Llanos decidió modificar su rutina diaria y adoptó un nuevo hábito: caminar una cantidad determinada de pasos todos los días. Esta práctica lo ayudó a perder 75 kilos y a mejorar su bienestar general. El proceso se desarrolló en Madrid, donde el influencer reside y trabaja.
Durante una entrevista reciente en el pódcast ‘The Wild Project’, conducido porJordi Wild, Ibai Llanos relató que la decisión de iniciar su transformación surgió por motivos médicos y personales.
Según el propio streamer, la caminata diaria se convirtió en el primer paso efectivo para cambiar su salud. De acuerdo a la información difundida por El Tiempo, Llanos afirmó que ese hábito resultó fundamental para el proceso de adelgazamiento.
El creador de contenido precisó que, ante todo, buscaba mejorar su calidad de vida y reducir riesgos asociados a su peso. Según Llanos, los primeros resultados aparecieron tras varias semanas de constancia. El streamer subrayó que la meta diaria fue uno de los factores más motivadores durante su recorrido.
La caminata como punto de inflexión
Ibai Llanos señaló que caminaba entre 8.000 y 12.000 pasos cada día. Esta cifra se mantuvo constante durante varios meses y fue determinante en la pérdida de peso. Según El Tiempo, Llanos consideró que este hábito superó en impacto a otras estrategias que probó en el pasado, como rutinas intensas de ejercicio o dietas restrictivas.
El streamer también mencionó que se apoyó en aplicaciones móviles para contar los pasos y mantener el control de su progreso. De acuerdo con su testimonio, la tecnología fue una herramienta útil para sostener la disciplina y visualizar los resultados. Llanos destacó que la caminata diaria se adaptó con facilidad a su agenda y le permitió evitar lesiones o sobreesfuerzos.
El cambio de hábitos en la vida cotidiana
El proceso implicó ajustes en la alimentación, pero el streamer remarcó que la caminata fue el inicio de todo. Según sus declaraciones, primero incorporó el hábito de moverse más y luego integró mejoras en su dieta. Llanos sostuvo que el enfoque gradual resultó más efectivo que los cambios drásticos.
En la entrevista, el creador de contenido explicó que eligió caminar porque no requería equipamiento especial ni horarios rígidos. Llanos afirmó que salir a caminar representó una opción accesible para cualquier persona. De acuerdo con El Tiempo, el español advirtió que cada experiencia es diferente y recomendó consultar a profesionales de la salud antes de iniciar un proceso similar.
Impacto en la salud y el bienestar
Resaltó que la pérdida de 75 kilos trajo beneficios notables en su salud. El streamer mencionó mejoras en la movilidad, el sueño y la energía diaria. Según Llanos, la constancia fue el factor más importante durante el proceso.
El cambio físico tuvo repercusiones en otros aspectos de su vida, como la autoestima y la interacción social. Llanos reconoció que el acompañamiento médico y familiar resultó esencial para mantener el rumbo. De acuerdo con El Tiempo, el streamer recomendó priorizar la salud y el bienestar personal, más allá de los estándares estéticos.
El papel de la comunidad y la motivación
La comunidad de seguidores apoyó a Ibai Llanos durante el proceso. El creador de contenido recibió mensajes de aliento y compartió su experiencia para motivar a otras personas. Llanos aseguró que la transparencia sobre su transformación buscó normalizar los desafíos asociados a los cambios de hábitos.
El streamer sostuvo que mantener la motivación fue posible gracias a objetivos claros y alcanzables. Según su testimonio, celebrar logros pequeños ayudó a sostener la disciplina a largo plazo. Llanos concluyó que la suma de hábitos simples puede generar cambios profundos en la vida diaria.
Ibai Llanos compartió detalles concretos y verificables sobre su proceso de adelgazamiento. El streamer remarcó que caminar entre ocho mil y doce mil pasos diarios fue el factor decisivo para mejorar su salud. El caso de Llanos ilustra cómo la constancia y los hábitos cotidianos pueden influir positivamente en la calidad de vida.