¿Se puede usar el celular en clase? Cualquier propuesta que se haga hoy sobre el uso de dispositivos y acceso internet en el aula tendrá una respuesta notablemente diferente a la que hubiera tenido en 2019. Con la irrupción de la pandemia y el Covid, apareció una serie de nuevos interrogantes y debates en torno al uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación. Fue este un tiempo de pruebas, de ensayos y de prácticas metodológicas que afectaron a todos los participantes de la comunidad educativa.
Una de las grandes características de la educación es la reflexión continua de la propia tarea. Y en las cuestiones acerca de la presencialidad, la virtualidad y los modelos híbridos se abrió una puerta para replantear la relación con las TICs. Hoy estamos ante un momento clave para reforzar el análisis y pensar un cambio de paradigma.
Como cualquiera de nosotros puede dar cuenta, el teléfono celular está imbricado de tal manera en nuestras vidas, que casi se podría decir que nos afecta las veinticuatro horas. Es un dispositivo omnipresente: lo usamos tanto para el trabajo como para el entretenimiento, para mantenernos en contacto como para la lectura o la búsqueda de información.
¿Se puede dejar afuera del aula un objeto que está tan relacionado con nuestro modo de vida? En los diferentes niveles educativos se empezó a discutir con profundidad la manera en que el teléfono celular podría convertirse como una herramienta pedagógica más dentro del aula. El tema, por supuesto, genera diversas aristas que fundamentan un análisis adecuado de su uso.
Para continuar la reflexión sobre este instrumento que antes era considerado como un elemento distractor y hoy tal vez podría pasar a ser el aliado más firme de la enseñanza, la solución educativa Ticmas invita a un taller gratuito a cargo del Dr. Sergio Conde para descubrir la potencialidad del celular en el aprendizaje colaborativo.
El taller “El celular, un aliado en el aula“ está pensando para los educadores de los tres niveles. La propuesta es observar las maneras en que el teléfono podría articular la dinámica entre el docente y los estudiantes, descubrir cómo puede contribuir al desarrollo de aprendizaje de cada alumno, y entender las capacidades y competencias que se pueden aplicar a través del uso del celular.
Sergio Daniel Conde es Lic. en Informática Educativa, Especialista en Metodología de la Investigación Científica y Doctor en Psicología Social
LEER MÁS