El sector energético argentino se encuentra en un proceso de ajustes tarifarios que impactan directamente en millones de usuarios. De esta manera, mediante las Resoluciones 371/2026 y 372/2026, publicadas hoy en el Boletín Oficial, el Gobierno oficializó los nuevos cuadros tarifarios para METROGAS S.A. y Naturgy Ban, las principales distribuidoras de gas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La resolución establece que los valores actualizados empezarán a regir desde el 1° de abril. Este cambio no solo redefine el precio del gas en las facturas domiciliarias y comerciales, sino que también introduce mecanismos de bonificaciones focalizadas y criterios de facturación que buscan equilibrar el acceso energético con la sostenibilidad del sistema.
De igual forma, es dificil de calcular el impacto que tendrá esta suba en las boletas de los usuarios, puesto que debe tenerse en cuenta el consumo que se realiza y el nivel de ingresos del grupo familiar.
Por ejemplo, la resolución establece que para usuarios residenciales sin subsidios, el valor del cargo fijo mensual en la categoría más baja (R1) es de $3.824 en Ciudad de Buenos Aires y de $4.416 en el conurbano. En los niveles de mayor consumo (R4), los cargos fijos mensuales superan los $91.000 en Ciudad de Buenos Aires.
La modificación de tarifas llega tras una serie de decretos y resoluciones que han declarado la emergencia del sector y definido nuevas reglas para la actualización de precios, la protección de usuarios vulnerables y el aseguramiento del abastecimiento nacional. La medida responde a la necesidad de adecuar la estructura tarifaria al contexto económico, a la evolución del tipo de cambio y a los acuerdos de abastecimiento firmados en el marco del “Plan Gas.Ar”.
La aprobación de los nuevos cuadros tarifarios implica que las licenciatarias deberán adaptar su facturación al Precio Anual Uniforme (PAU). De acuerdo con lo dispuesto, la factura reflejará el precio base anual, sobre el cual se aplicarán las bonificaciones correspondientes para los usuarios que integran el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esta estructura tiene como objetivo garantizar que los hogares en situación de vulnerabilidad accedan a un consumo energético indispensable.
El Precio Anual Uniforme (PAU) fue definido por la Secretaría de Energía como el valor de referencia para trasladar a los usuarios finales en función de los contratos de abastecimiento vigentes, en el marco del “Plan Gas.Ar”. El PAU será la base sobre la que se aplicarán las bonificaciones del SEF, diferenciándose del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) cuando corresponda, y excluyendo componentes que no sean parte del programa nacional.
La actualización tarifaria contempla también la Revisión Quinquenal de Tarifas (RQT), aprobada para el período 2025-2030, que prevé incrementos mensuales y consecutivos, así como la aplicación de índices específicos definidos por la autoridad regulatoria. Los cuadros tarifarios incorporan el PAU expresado en pesos por metro cúbico para cada subzona, facilitando la transparencia y el control por parte de los usuarios.
Esta suba implica un nuevo golpe a los bolsillos de los usuarios, puesto que ya en marzo se había registrado un actualización en los valores de los servicios.
En el caso de la energía eléctrica, un usuario de ingresos medios (Nivel 1) enfrentó una factura promedio de $49.462 mensuales (3,2% más que en febrero). Por su parte, el servicio de gas natural por red se ubicó en los $28.025 por mes para el mismo perfil de consumo (14% de suba mensual).
En cuanto al servicio de agua potable, que en el AMBA es prestado por la empresa AySA, la factura media para un hogar sin subsidios alcanzó los $35.045 en marzo (12,6% de incremento). “En el mes de marzo un hogar promedio del AMBA, sin subsidios, gasta $213.557 en la canasta de servicios públicos”, detalla el documento del IIEP, evidenciando que la suma de los servicios energéticos y el agua totaliza $112.531, superando incluso el ya elevado costo del transporte.