El Ministerio de Economía colocó USD 300 millones en dos bonos en dólares y adjudicó un total de $11,04 billones durante la última licitación de deuda. De esta manera, el equipo económico evitó liberar pesos al mercado y acelera la estrategia de juntar divisas para hacer frente a los vencimientos de deuda por USD 4.200 millones de julio.
En el plano de moneda local, la Secretaría de Finanzas anunció que recibió ofertas por $12,53 billones y terminó colocando $11,04 billones, lo que equivale a un rollover del 138,52% respecto a los vencimientos que operaban este viernes. La elevada tasa de refinanciamiento cristaliza que Economía se encuentra a gusto con la liquidez actual del mercado, en un contexto de baja de tasas y estabilidad cambiaria.
Sin embargo, el interés del mercado se posó especialmente en los instrumentos en dólares, donde el Gobierno emitió dos títulos: el AO27, con vencimiento en octubre de 2027, por un monto de USD 150 millones a una tasa de 5%, y el AO28, con vencimiento en octubre de 2028, también por USD 150 millones y un rendimiento anual de 8,52 por ciento.
El lunes, hasta las 13 horas, se abrirá una segunda instancia para suscribir los bonos AO27 y AO28, ofreciendo un monto adicional de USD 100 millones por cada uno, a los precios determinados en la licitación actual.
Ambos títulos en dólares concentraron la atención de los inversores, en un contexto donde el acceso a financiamiento en moneda extranjera resulta clave para la estrategia oficial. El nivel de demanda permitió al Gobierno captar el máximo previsto para cada bono y establecer referencias de tasas para futuras colocaciones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, informó a través de su cuenta de X que en la subasta de este viernes se recibieron ofertas por USD 466 millones para el bono con vencimiento en octubre de 2027 (AO27), con una tasa nominal anual (TNA) de 5,02% y de USD 226 millones para el título que vence en octubre de 2028 (AO28) con una TNA de 8,5 por ciento.
De acuerdo a los cálculos realizados por el titular del Palacio de Hacienda, la primera opción equivale a un riesgo país de 117 puntos básicos bajo la gestión Milei. En tal sentido, consideró que el riesgo país al décimo mes de 2028 es de 460 unidades y adjudicó la diferencia al “riesgo kuka”.
“En la licitación de pesos, sin los bonos en dólares y sin canje, se extendió la vida promedio de la cartera en 1,62 años. Se patearon $5 billones a 2028″, resaltó Felipe Núñez, director del BICE y pieza clave del equipo que lidera Caputo.
El bono AO28 prevé el pago total del capital al vencimiento, fijado para el 31 de octubre de 2028, y ofrece pagos mensuales. Al igual que el AO27, el límite total de colocación es de USD 2.000 millones, aunque en cada licitación no puede superar los USD 250 millones (USD 150 millones en la primera y USD 100 millones en la segunda ronda). Esta estrategia apunta a cubrir obligaciones cercanas y a fortalecer la disponibilidad de dólares en el sistema financiero local.
La evaluación entre el AO27 y el AO28 evidencia una mayor inclinación de los inversores hacia el primer bono, ya que su vencimiento se produce antes de las próximas elecciones presidenciales, lo que implica un riesgo político más bajo. El AO28, por su parte, implica asumir compromisos que trascienden el actual ciclo de gobierno.
La mirada de los analistas
Desde la consultora Equilibra, consideraron que se dio una “licitación agridulce” ya que surgieron “tasas más altas de lo esperado en el tramo dólar, pero se logró extender plazos en la parte pesos”.
“El mercado de dólares se puso más exigente. Pese al éxito reciente del AO27, la licitación del AO28 convalidó tasas más altas de lo previsto. Con una paridad del 94%, el nuevo bono a 2028 cortó al 8,5% TNA en MEP (8,8% TIR), que en Cable salta al 10,1% por el efecto del canje”, evaluaron los economistas.
A la vez, remarcaron que “llamó la atención que, aun con un cupón más alto y pagos más frecuentes que el BOPREAL 28, el AO28 cortó por encima de este (8,3% TNA). El AO27 también reflejó esta diferencia con el secundario al cortar en 5,0% de TNA, apenas por encima del 4,8% que venía operando en el mercado”.
Por último, subrayaron que Finanzas consiguió refinanciar deuda a plazos más largos y a las tasas que marca el mercado. En tal sentido, ponderaron que la LECAP con vencimiento en julio de 2026 se adjudicó a una tasa mensual del 2,16%, igual a los rendimientos de los bonos similares que ya cotizan. Se trata del plazo más extenso para este tipo de bono desde diciembre y se logró sin tener que ofrecer tasas más altas.
Por su parte, Eric Ritondale, economista jefe de Puente, analizó el resultado de la licitación de instrumentos en pesos al señalar que “si bien descontábamos un rollover superior al 100%, este desempeño superó la expectativa inicial, validando que la liquidez del sistema es suficiente para asegurar financiamiento neto y mantener un sesgo contractivo, incluso extendiendo vencimientos hacia 2028″. Además, manifestó que las tasas de corte en los tramos más largos de los instrumentos ofertados se ubicaron unos 30 puntos básicos por encima del mercado secundario.
A propósito de los bonos en pesos más buscados, el economista Federico García Martínez destacó que los vencimientos estaban explicados prácticamente en su totalidad por instrumentos CER, y este tipo de instrumento explicó el 63% de lo colocado.
“El nuevo TZXS8 recibió llamativa demanda por $5,8 billones, adjudicada casi al 100% a TEA de 7,75%; es razonable suponer que parte de la misma corresponda a Anses, que habría tenido vencimientos por $1,9 billones (no se pueden descartar mayores vencimientos por operaciones en el mercado secundario, o bien directamente financiamiento neto positivo de su parte)”, concluyó el experto.