Los tres factores que impactaron en el humor de los inversores y refuerzan la cautela del mercado

El contexto internacional se sumó a elementos locales y produjo una baja de las acciones y bonos soberanos. En paralelo, el petróleo experimentó una brusca suba

Los mercados se vieron afectados por la volatilidad internacional y factores locales. (APF)

El derrumbe de la Bolsa, la resistencia del riesgo país a bajar de los 500 puntos básicos y el cierre de la empresa Fate generó cautela en los inversores porque se enfrentaron a una realidad que combina lo peor del exterior con la falta de respuesta de la actividad económica a las medidas del Gobierno. Por si fuera poco, se sumó la escalada de conflictos internacionales que hicieron subir el petróleo, pero también los costos de exportar.

En este escenario, el índice Merval de las acciones líderes perdió 3,3% en pesos y 2,6% en dólares. Las causas del pesimismo de los inversores la dio Inversiones Pergamino que indicó que “a nivel internacional, el mercado entró en una fase de rebalanceo donde volvió la demanda por activos defensivos, especialmente energía y metales”.

“En paralelo, -argumentaron- las grandes tecnológicas estadounidenses descomprimieron valuaciones tras el rally previo, en un proceso que luce más como rotación que como cambio estructural de tendencia, con la inteligencia artificial todavía como eje del ciclo. Ese movimiento global impacta de lleno en los ADR argentinos, que pierden protagonismo relativo dentro de carteras internacionales”.

Read more!

Sobre la Bolsa local, señaló que enfrenta tres restricciones:

  • Escasez de pesos y carry trade activo: tasas reales en línea con inflación y dólar contenido generan incentivos a estrategias financieras de corto plazo por sobre las acciones.
  • Presión cambiaria administrada: el BCRA continúa comprando divisas —en gran parte provenientes de emisiones corporativas—, sosteniendo un dólar calmo que reduce urgencia de cobertura.
  • Baja profundidad del mercado: ante flujos marginales, cualquier toma de ganancias amplifica movimientos.

A estos argumentos, el informe agregó que los inversores habían anticipado un mercado alcista tras la aprobación de la reforma laboral y “al no materializarse el impacto esperado en el corto plazo, se produjo una toma de ganancias apalancada que, en un mercado poco profundo, aceleró la corrección y devolvió papeles a inversores institucionales de mayor horizonte”.

En ese contexto, los inversores ahora esperan que los capitales extranjeros sigan apostando por mercados emergentes y que, a partir del mes próximo, aumente el ingreso de divisas. Ese flujo podría contribuir a una acumulación de reservas y, en consecuencia, a una baja del riesgo país.

Según el informe de F2, la consultora que dirige Andrés Reschini “las minutas de la Reserva Federal mantuvieron un tono más hawkish (duro) de lo que el mercado esperaba. El documento se inclina a favor de mantener las tasas sin cambios e incluso de aumentarlas ante rebrotes inflacionarios. La métrica favorita del organismo para medir el pulso de los precios es el PCE (gasto en consumo personal) y el próximo dato se revelará el viernes. Así, el dólar volvió a fortalecerse, aunque los principales índices accionarios lograron del mundo cerrar al alza, lo mismo que Brasil y emergentes”.

En otras palabras, la Argentina fue el más afectado por el movimiento, sin olvidar que no operó el lunes y martes, días que no fueron favorables a los mercados.

La oferta de dólares continuó y en el Mercado Libre de Cambios (MLC) el Banco Central sumó USD 80 millones a sus reservas, que de todas formas cayeron USD 29 millones a 45.129 millones de dólares. En la plaza se operaron USD 467 millones y el dólar mayorista bajó $3,50 a 1.396 pesos. En la plaza financiera, el MEP cedió $8 a $1.457 y el contado con liquidación (CCL) bajó abruptamente a 1.456 pesos.

Las tasas de interés aumentaron el interés por hacer carry trade y contribuyeron a la baja de acciones y al equilibrio en los bonos soberanos. Las cauciones se mantuvieron entre 34% y 35% anual todo el día y el salto del final a 50% es algo usual en el mercado, ya que estas tasas las pagan muy pocos. La baja de las LECAP hasta fines de abril elevó los rendimientos a entre 2,6% y 2,7% efectivo mensual. A la vez, los bonos soberanos intercalaron leves alzas con les bajas y el riesgo país cedió 4 unidades (-0,8%) a 515 puntos básicos.

Por otra parte, el petróleo Brent, que es utilizado como referencia en la Argentina, tuvo una brusca suba de 4,30% en el mundo. Según Matías Togni, analista de la consultora petrolera NextBarrel “en lo que debería ser una semana tranquila, con Asia ausente del mercado por el Nuevo Año Lunar, el precio del petróleo escaló hacia los USD 70 por barril nuevamente por la imagen que dejaron las negociaciones en Ginebra entre Ucrania y Rusia. Por la tarde también tuvimos noticias de la otra negociación con Irán donde, también, las posturas parecen cada vez más lejanas”.

Y sumó: “El riesgo geopolítico volvió al centro de la escena, y esto es más evidente en los precios para transportar petróleo, que está en máximos desde el 2020. Claramente el mercado sigue en tensión. Para la Argentina (y Latinoamérica en general) más que una oportunidad, es un padecimiento ya que los altos costos logísticos obligan a descontar el precio FOB para seguir siendo competitivos. El Medanito hoy se está exportando con un descuento de entre 3 y 4 dólares sobre el precio del Brent”.

En tanto, las Bolsas de Nueva York anoche operaban en baja al igual que el oro que cotizaba por debajo de USD 5.000, porque el dólar seguía fortaleciéndose frente a las principales monedas del mundo y subía al nivel más alto en un mes.

El horizonte para los mercados de riesgo locales no es el mejor. Habrá que esperar que la política de compra de reservas se refleje en una considerable baja del riesgo país.

Read more!