Competencia de monedas: el FMI anticipó cómo será el nuevo esquema al que apunta el Gobierno

El tipo de cambio sería de flotación administrada, se podrá ahorrar y realizar transacciones en cualquier moneda y el BCRA mantendría una función clave. En la transición, el Fondo pide tasa de interés positiva y acelerar el crawling peg de 2% mensual

Guardar

Nuevo

Foto de archivo. La fachada del Banco Central argentino , en el centro financiero de Buenos Aires, Argentina. Sep 16, 2020. REUTERS/Agustin Marcarian
Foto de archivo. La fachada del Banco Central argentino , en el centro financiero de Buenos Aires, Argentina. Sep 16, 2020. REUTERS/Agustin Marcarian

El esquema de competencia de monedas comenzó a aparecer de manera oficial en las conversaciones entre el Gobierno y el Fondo Monetario, e incluso ya existe algún grado de acuerdo sobre qué elementos sostendrán a ese sistema monetario al que apunta a migrar el equipo económico en los próximos meses, según anticiparon tanto el Poder Ejecutivo como el organismo en el reporte del staff publicado este lunes, en el que el FMI apoyó el plan económico, redujo su estimación de inflación para este año pero empeoró la de recesión.

Tasa de interés real positiva en pesos para favorecer la demanda en pesos, un Banco Central con restricción total de financiamiento al Tesoro -algo que podría quedar establecido por ley- pero con funciones de prestamista de última instancia a los bancos y de manejo de liquidez a través de títulos públicos y una flotación administrada -no libre- del dólar tras una unificación cambiaria.

Esos fueron algunos de los elementos que identificaron los técnicos y los funcionarios argentinos como columnas de la competencia de monedas. No hubo referencias, a lo largo del documento, a fechas concretas de implementación del nuevo esquema, y tampoco fue mencionada la idea de dolarización completa de la economía.

La competencia de monedas fue explicada por el FMI en uno de los apartados de análisis de política monetaria y, más adelante en el documento oficial, también fue mencionado por el Gobierno, que también exhibe habitualmente en los staff report su propia visión de las medidas en marcha y las que vendrán en adelante. Desde Buenos Aires y Washington reconocieron que a la implementación de este programa aún le faltan definir distintas cuestiones.

Tasa de interés real positiva en pesos, un Banco Central con restricción total de financiamiento al Tesoro y una flotación administrada -no libre- del dólar tras una unificación cambiaria formarían parte de la competencia de monedas

“Las políticas monetarias y cambiarias evolucionarán en la transición a un nuevo régimen monetario que implicará una ‘competencia de monetaria’. Las autoridades tienen la intención de refinar las políticas monetarias y cambiarias para afianzar el proceso de desinflación y respaldar una mayor acumulación de reservas a medida que se vayan ampliando los controles y restricciones cambiarias”, definió, en una primera instancia, el Fondo Monetario.

“Si bien se están desarrollando los fundamentos clave, la eventual ‘competencia de monedas’ dentro del régimen podría dejarlo parecido al sistema de flotación administrada que prevalece hoy en Perú y Uruguay”, mencionaron los técnicos. Esos dos países tuvieron en décadas recientes, sistemas de economía bimonetaria que les permitió bajar la inflación de manera consistente. Ninguno de las dos naciones dolarizó por completo su economía, pero sí permitió la utilización de la moneda norteamericana para el ahorro y el intercambio.

Ministerio de Economía
Ministerio de Economía

“La estabilidad de precios seguirá siendo un objetivo primordial del Banco Central, en un contexto en el que los individuos son libres de ahorrar y realizar transacciones en las monedas que elijan”, anticipó el FMI. Sobre las limitaciones que tendría el BCRA ante un esquema de ese tipo, los técnicos enumeraron: “Al Banco Central se le prohibiría proporcionar financiación al gobierno y seguiría absteniéndose de transferir beneficios al Tesoro”.

También “mantendría sus funciones de prestamista de último recurso para instituciones financieras elegibles (solventes), continuaría esterilizando las compras de divisas y administraría la liquidez en el tiempo a través de operaciones de mercado abierto con títulos gubernamentales. Además, se seguirían perfeccionando las prácticas contables para que el balance del BCRA refleje el valor razonable”, planteó el Fondo.

En una nota más específica sobre la postura del staff sobre las conversaciones en marcha, el equipo técnico aseguró acoger “con agrado” la transición hacia la competencia de monedas, “aunque es necesario seguir trabajando para definir algunos de los fundamentos clave”.

“Si bien se están desarrollando los fundamentos clave, la eventual ‘competencia de monedas’ dentro del régimen podría dejarlo parecido al sistema de flotación administrada que prevalece hoy en Perú y Uruguay”, aseguró el staff del FMI

“El staff apoya una eventual transición a un nuevo régimen con un ancla nominal firme donde los precios y la estabilidad financiera sigan siendo los principales objetivos del banco central y donde los individuos sean libres de ahorrar y realizar transacciones en las monedas de su elección. Sin embargo, se debe seguir trabajando para definir mejor el papel del banco central en la gestión de la liquidez y salvaguardar la estabilidad del sector financiero, mientras que será esencial una comunicación más coherente sobre el nuevo régimen monetario y cambiario”, advirtieron los técnicos.

“Los compromisos de no mantener ningún financiamiento monetario neto ni transferir ganancias del banco central al Tesoro son loables, y se debe considerar la posibilidad de consagrar estos compromisos por ley, incluso para fortalecer la independencia del banco central”, consideraron.

En el camino hasta que ese esquema se cristalice, el FMI asume que la política monetaria del Gobierno también debe cambiar, principalmente a través de una tasa de interés positiva que remunere el ahorro en pesos. “Las tasas de interés reales negativas han sido factibles y han ayudado a abordar déficits cuasifiscales insosteniblemente grandes”, dijo el staff pero marcó que la tasa “tendría que volverse positiva en términos reales en el corto plazo para respaldar la demanda de pesos”, a medida que se levanten las restricciones cambiarias.

Milei y Georgieva, durante la cumbre del G7 en Italia
Milei y Georgieva, durante la cumbre del G7 en Italia

“Con este fin, las autoridades están desarrollando un plan para ampliar las operaciones monetarias para incluir repos con títulos del Tesoro como garantía, en el que el BCRA utilizará su discreción para gestionar la liquidez en el sistema bancario junto con subastas de bonos del Tesoro para establecer el extremo corto de la curva de rendimiento”, anticiparon desde el Fondo Monetario.

También hay objeciones del FMI a la tasa de depreciación mensual del dólar oficial de 2% mensual. “La política cambiaria debe volverse más flexible con la flexibilización de los controles cambiarios, según lo permitan las condiciones. Si bien la tasa fija de crawl ha ayudado a anclar la inflación luego de la gran devaluación, las autoridades ajustarán la política cambiaria con el tiempo para moverse de manera más flexible para reflejar mejor los fundamentos y salvaguardar una mayor mejora en la cobertura de reservas”, apuntaron.

En otro documento dentro del staff report en que las autoridades argentinas plantean su visión particular, el Ministerio de Economía y el Banco Central evitaron hablar de una flexibilización de ese 2% de devaluación mensual. Para el Gobierno, mantener el proceso de desinflación “requerirá continuos perfeccionamientos de las políticas monetarias y cambiarias para respaldar la transición hacia un régimen de ‘competencia de monedas’, para el cual estamos desarrollando sus fundamentos clave. Bajo el eventual régimen de ‘competencia de monedas’, la estabilidad de precios seguirá siendo un objetivo primordial del banco central, en un contexto en el que los individuos tendrán total libertad para realizar transacciones en las monedas de su elección”, anticipó el Gobierno.

“En consonancia con el rápido proceso de desinflación, la tasa de política real (ex ante) es ahora significativamente menos negativa que a principios de año y se puede esperar que pase a territorio positivo más adelante en el año para respaldar la demanda de pesos a medida que se flexibilicen los controles cambiarios y se recuperen los precios privados. el crédito se recupera”, dijeron los funcionarios.

Guardar

Nuevo

Últimas Noticias

MÁS NOTICIAS