En el circuito bursátil, en el cual se negocian activos para hacerse de divisas en medio de estrictos controles cambiarios, el dólar “contado con liquidación” terminó a $1.317,82 (+3,6%) con el título más negociado (USD 54,6 millones), el Bonar 2030 (AL30C) en el Senebi (Segmento de Negociación Bilateral) de ByMA. El dólar MEP con el mismo bono (AL30D) en el segmento PPT (Prioridad Precio Tiempo) cerró a 1.239,72 (+0,4%), con USD 34,6 millones operados.
La marcada suba de los dólares financieros durante la semana, que se apaciguó el viernes, estacionó la brecha por encima de 50%, el nivel que el gran consenso de operadores y analistas del mercado preveían razonable. La velocidad en la que llegó a ese nivel tras haber tocado mínimos y el dato no menor de que la cotización del contado con liquidación (CCL) alcanzó en términos reales el precio máximo histórico de la crisis de la salida del ex ministro Martín Guzmán, indujo a cierto nerviosismo.
El dólar “blue” anota pasadas las 14 horas una ganancia de 15 pesos o un 1,2% en el día, a $1.235 para la venta. En lo que va de enero el billete informal avanza 210 pesos o un 20,5%. La brecha cambiaria con el dólar mayorista, en $821,40, alcanza el 50,4 por ciento.
Llegó el verano y muchos argentinos planificaron sus vacaciones en el exterior. Entre los destinos favoritos, Brasil es uno de los más elegidos: la cercanía con nuestro país, una infraestructura bien establecida, playas paradisíacas, la coincidencia de la temporada alta y precios competitivos ayudan a muchas familias a tomar esta decisión.
La cotización del dólar libre gana diez pesos pasadas las 13 horas, $1.030 para la venta. En enero avanza 205 pesos o un 20,5%. La brecha cambiaria con el dólar mayorista alcanza el 49,7 por ciento.
Los depósitos en dólares en efectivo del sector privado se vienen recuperando a buen ritmo a partir del cambio de Gobierno. Estas colocaciones aumentaron en USD 1.738 millones o un 12,3% desde el 10 de diciembre de 2023. El 7 de diciembre se contabilizaban USD 14.126 millones, mientras que el 17 de enero de 2024 -último dato disponible- llegaban a USD 15.864 millones, un máximo desde los USD 15.904 millones del 14 de abril de 2023.
Un dato relevante a tener en cuenta es que la mayor parte de los depósitos en dólares en los bancos locales se computa como reservas internacionales, pues la diferencia entre préstamos en dólares y depósitos en dólares forma parte de las mismas. Este monto de depósitos que integra reservas creció en USD 1.872 millones desde los USD 10.512 millones del 7 de diciembre a los USD 12.384 millones del 17 de enero. Con una mejora en el nivel de reservas de USD 3.213 millones, a los USD 24.421 millones el viernes 19, el crecimiento de los depósitos privados significó el 58,3% de esta evolución.
El Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) que mide el Banco Central alcanzaba el pasado 19 de enero los 140 puntos. Se trata de un nivel de competitividad cambiaria muy elevado si se toma en cuenta el promedio histórico. De hecho, la base 100 de esta medición -que contempla la tasa de inflación y la devaluación tanto de la Argentina como de sus principales socios comerciales- se estableció en el 17 de diciembre de 2015, luego de la devaluación y unificación cambiaria del gobierno de Mauricio Macri.
Sin embargo, este ITCRM viene retrocediendo de manera acelerada en las últimas semanas, producto de la alta inflación de la Argentina y ya cedió 30 puntos desde el reciente máximo de 169,2 unidades del 14 de diciembre de 2023, tras el salto cambiario de 118,3% que llevó al dólar mayorista a los 800 pesos. Para ponerle un punto de comparación, los 140 puntos del ITCRM del presente ya están debajo de los 141 puntos alcanzados entre el 30 de agosto y el 1 de septiembre de 2019, cuando el tipo de cambio oficial subió a 60 pesos poco después de las PASO de aquel año.
Las posturas de venta en el segmento mayorista del dólar se acomodan esta mañana en $821,50 por unidad, con una ganancia de 1,80 pesos en el día. “Se repite como loro que el Gobierno tiene que devaluar, cuando en realidad el Gobierno ya devaluó anticipadamente, y ahora debería trabajar en la competitividad de la economía vía baja de impuestos. El tipo de cambio a los niveles actuales es competitivo, y así lo revela el índice de tipo de cambio real multilateral”, consideró el analista y asesor de negocios Salvador Di Stefano.
El ajuste iniciado por el gobierno dejó en primer plano una decisión clave: inflación o acumulación de reservas. Si opta por bajar la inflación deberá acudir al recurso -que fracasó en la gestión anterior- de mantener atrasado el tipo de cambio. Si opta por acumular reservas, debería devaluar o abrir el cepo. Los dos problemas no pueden resolverse al mismo tiempo. Son de convivencia imposible.
El dólar libre abre la semana a $1.220 para la venta, el dólar MEP a $1.255 y el dólar contado con liquidación a $1.309 por unidad. El viernes el Central compró otros USD 116 millones. Sigue generando dudas el bono BOPREAL para el pago de importaciones, que hasta ahora colocó solo USD 1.600 millones de los más de USD 5.000 millones a los que apunta el gobierno.
La inflación todavía muy alta -analistas prevén un salto de 20% para enero- y la anticipada caída en la demanda de dinero entrado el verano conspiraron contra la estabilización del dólar. El “ancla cambiaria” de un dólar oficial que corre a un 0,5% semanal -ó 2% mensual- perdió efecto en el arranque de 2024 y la brecha cambiaria volvió a atentar contra las expectativas financieras puestas en el nuevo Gobierno, otra vez en un comprometedor “piso” del 50 por ciento.
El recorrido de las variables financieras en la última semana dejó datos incontrastables: un importante repunte en las cotizaciones libres del dólar, que amplió la brecha a su rango más alto desde la devaluación del 13 de diciembre, y una reacomodamiento en acciones y bonos, cuya cotización en dólares bajó entre lunes y jueves, para recién estabilizarse el viernes último.