La primera sesión operativa de octubre terminó sin variantes para la cotización del dólar libre, que cerró a 800 pesos para la venta. La divisa estuvo operada al promediar la rueda a $798, pero revirtió la tendencia en el tramo final de los negocios. Con un dólar mayorista que finalizó a $350,05, la brecha cambiaria quedó en el 128,5 por ciento.
La entidad monetaria amplió a 35 ruedas la serie positiva por su intervención en el mercado mayorista. En las últimas nueve sesiones operativas la entidad sumó escasos USD 18 millones por su participación cambiaria.
En el marco de la gira presidencial del presidente Alberto Fernández a China, que se llevará a cabo a mediados de octubre, está previsto que se anuncie la liberación de un nuevo tramo del “swap” de monedas con el Banco Popular de China por USD 5.000 millones para que el Banco Central argentino pueda utilizarlo en sus intervenciones en el mercado de cambios o hacer frente a pagos, como el que a fines de mes hay que realizarle al FMI.
La cotización “blue” del dólar inicia el mes de octubre con una leve baja de dos pesos, a $798 para la venta. En septiembre, el dólar libre subió 65 pesos o un 8,8%, una tasa que se especula fue inferior a la inflación del período, que podría superar el 10 por ciento.
El tipo de cambio implícito en activos bursátiles alcanzó este lunes un máximo intradiario de $836, por encima de los $833 del viernes 29 de septiembre. Este dólar “contado con liquidación” o “Cable”de referencia para la efectivización de divisas fuera del sistema financiero local se obtiene a este valor máximo a través de acciones argentinas y los Cedear de compañías extranjeras que son cotizados en pesos en la Bolsa local.
Las liquidaciones de las empresas agroexportadoras de Argentina cayeron 75% de forma interanual en septiembre, al totalizar USD 2.045,7 millones, informó este lunes un informe de la Cámara de la Industria Aceitera de Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
El ex ministro de Economía Domingo Cavallo sorprendió en las últimas horas con un análisis difundido a través de su blog personal, en el que coincide con las medidas ejecutadas por el actual jefe del Palacio de Hacienda Sergio Massa, en relación al mercado cambiario.
Con el comienzo de octubre, se renueva la posibilidad para un segmento de la población argentina de adquirir hasta USD 200 al valor oficial más impuestos en lo que comúnmente se conoce como el dólar “ahorro” o “solidario”. Sin embargo, las últimas medidas gubernamentales han introducido nuevas restricciones que afectan a quienes habían estado disfrutando de esta opción.
La quinta edición del Programa de Incremento Exportador (PIE V), que debía finalizar en septiembre pero que el Gobierno nacional decidió extender hasta el 25 de octubre, dejó como resultado en su primera etapa un volumen de soja comercializado de alrededor de 4,5 millones de toneladas y una liquidación de divisas de estimada en USD 1.700 millones en lo cual no solo se incluye el complejo sojero, sino también al resto de los granos, según cálculos de Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
La economía ingresó en un estado de deterioro acelerado que se manifiesta en un escenario de aceleración del ritmo de inflación a una tasa de dos dígitos porcentuales por mes: 12,4% en agosto y en ese rango se proyectó para el cerrado septiembre, con expectativa de que se supere después de las elecciones generales del 22 de octubre, y doloroso aumento de la pobreza a más del 40% de la población total del país y de 56% en el caso de los menores de 15 años (casi 6 millones de personas) y casi 47% en la franja siguiente hasta 29 años.
El Gobierno oficializó hoy la prórroga de la última edición del Programa de Incremento Exportador (PIE) para el complejo sojero, más conocido como “dólar soja” hasta el 25 de octubre, con el objetivo de fortalecer las reservas del Banco Central en un contexto de alta presión cambiaria por la suba de las cotizaciones libres y paralelas de la divisa norteamericana.
Como todo período pre electoral, la incertidumbre económica es alta y en ese escenario es completamente normal que los ahorristas tiendan a refugiarse en el dólar y los plazos fijos.
Es mucho más fácil predecir qué es lo que se viene para la economía argentina en los próximos meses que el resultado de las elecciones. La incertidumbre política está en su punto más alto quizás de las últimas décadas. Sin embargo, es bastante más fácil predecir que lo que se viene en materia económica es básicamente destapar la olla de todas las variables que se encuentran contenidas.
Tras el elevado dato de inflación de agosto, derivado de la devaluación pos PASO -escaló al 12,4%-, se prevé que el IPC del Indec de septiembre volverá a mostrar una cifra de dos dígitos similar. No sólo se trata de un mes estacionalmente alto por algunos rubros, como por ejemplo la indumentaria, sino que también se produjo un efecto arrastre, de precios que terminaron de trasladar este mes el impacto de la suba del dólar oficial.
No es una novedad que las bajas reservas de dólares son un dolor de cabeza para el Gobierno nacional. La sequía, la caída de algunos precios internacionales y el atraso cambiario -ocasionalmente compensado por el dólar agro- han impactado durante todo el año en el ingreso de divisas, mientras que los compromisos de deuda y las intervenciones del Banco Central en los mercados financieros estimularon la salida de dólares.
Este lunes el Ministerio de Economía pondrá en marcha un nuevo canje de deuda en pesos, en este caso apuntado específicamente a los grandes tenedores de bonos en moneda local entre los organismos del sector público. En esa operación, el Gobierno espera poder descomprimir el calendario de vencimientos hasta fin de año en unos $616.000 millones.
La primera rueda de octubre luce amenazante para las reservas. La dolarización de las carteras avanza y hay una evidente huida del peso que se refleja en la disminución de los plazos fijos a 30 días, en los que ajustan por CER y en el adelanto del medio aguinaldo que hacen algunas empresas porque no quieren tener pesos en sus cuentas corrientes ni volcarse a bonos de la deuda del Tesoro, que es la una de las pocas operaciones que les permite el Banco Central.
El dólar libre empieza la semana a $800 para la venta, el dólar contado con liquidación a $828 y el dólar MEP a $701 por unidad.
El Banco Central compró USD 12 millones durante la última semana y terminó septiembre con un saldo positivo de USD 527 millones.
La plaza financiera de Argentina se movía con números en rojo este viernes, ante una evidente dolarización en serie que lideran inversores, en respuesta a la compleja inflación, la más alta en 32 años, y la persistente presión devaluatoria a casi tres semanas de una elección presidencial clave para el futuro del país.
En una ronda de negocios mayorista con un volumen operado de USD 312,2 millones en el segmento de contado, el Banco Central compró un magro saldo de USD 2,5 millones en el día, para alcanzar un saldo a favor en la última semana de apenas 11,5 millones de dólares, según estas cifras provisorias.
En las semanas posteriores a las elecciones primarias se observó una tendencia cada vez más acentuada: una suba constante del precio de los dólares alternativos y un sell off que arrasó con los bonos soberanos y también a las acciones. Los activos bursátiles consumieron todo lo ganado en los últimos cuatro meses, en lo que se llamó el “trade electoral”.