Pese a las intervenciones, el agro explicó 7 de cada 10 divisas que entraron al país en el primer semestre

Las exportaciones totales del sector agroindustrial alcanzaron los USD 25.650 millones de los USD 35.338 que exportó el país en total. Esto significa que 7 de cada 10 dólares que ingresaron al país provinieron de la actividad. Asimismo, el 92% de las retenciones percibidas por el Estado las aportó el campo

Las exportaciones agroindustriales siguen siendo determinantes al momento de aportar divisas a la economía. (Télam)

Ya no quedan dudas de que la agroindustria es la base fundamental y el gran motor de la economía argentina, no solo por su capacidad dinamizadora y por ser una de las principales fuentes de trabajo en casi todo el territorio nacional, sino también por su importancia insoslayable en el frente externo, siendo una generadora neta de dólares como ninguna otra actividad. Hoy, en un contexto de una profunda crisis económica y en un escenario de un conflicto abierto con el Gobierno por medidas intervencionistas, sigue dándole las divisas necesarias al país para que se mantenga en pie.

Según un informe de Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) en el primer semestre del año, el sector agroindustrial en su conjunto fue el responsable del ingreso de USD 25.650 millones en concepto de exportaciones de un total a nivel nacional de USD 35.338 millones. Esto quiere decir, que la agroindustria exportó el 72% del total que despachó en valor el país, o, dicho de otra manera, generó 7 de cada 10 dólares que ingresaron a nuestra economía.

Del total de exportaciones de las cadenas agroindustriales, el 74,8% se generaron en las correspondientes a los granos y subproductos, el 11,6% en las economías regionales, el 7,4% en carnes, el 1,9% en la de lácteos y el 4,3% restante en otras actividades del sector.

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Si se compara con el primer semestre del 2020 “las exportaciones argentinas totales crecieron un 30%, medido en dólares, explicado en parte porque durante el 2020 afectó a nivel nacional y mundial la pandemia del COVID-19. En el caso de las cadenas agroindustriales, el crecimiento fue del 28%”, indicó el trabajo de FADA.

Ahora bien, esta buena performance de la agroindustria no responde necesariamente a los impulsos de parte del Gobierno nacional, sino más bien a cuestiones de precios internacionales y la eficiencia propia del sector. Inclusive, para la entidad, se da la cuestión inversa: Argentina no estimula su producción, sino que la desincentiva. Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) “nuestro país es uno de los tres del mundo que no apoya a la producción y, según el Banco Mundial, uno de los pocos que cobra Derechos de Exportación (DEX) significativos”.

FADA

A partir de este informe de la OCDE, incluido por FADA en su trabajo, Argentina junto con India y Vietnam son los desincentivadores en cuanto a los ingresos que reciben los productores como consecuencia de las retenciones, contrario a lo que pasa en países como Estados Unidos, China, países de Europa, Brasil, Canadá, entre otros. Asimismo, para el Banco Mundial en estos países sólo se cobra menos del 1% en DEX, mientras que en nuestro país esa retención alcanza hasta el 15% y 25% promedio junto a otros cuatro países. No obstante, el nuestro es el único que tiene un perfil agroexportador. Esto significa que “sólo en el primer semestre del año, las cadenas agroindustriales aportaron USD 4.808 millones de DEX, el 92,2% del total recaudado por AFIP por este concepto”.

Según destacó el economista jefe de FADA, David Miazzo, “la mayoría de los países incentivan la exportación, hacen lo imposible para negociar y abrir mercados, porque entienden que exportar es bueno para sus habitantes. Lo contrario es directamente prohibir exportaciones, como sucede en el caso de la carne y como en otros momentos pasó con el maíz, trigo y leche”. En este sentido, hizo especial hincapié en las cuestión de las restricciones a las exportaciones de carne vacuna, ya que considera que “exportación significa más producción, inversiones en el campo y en los frigoríficos, puestos de trabajo,dólares, impuestos, fletes y muchos otros beneficios indirectos”.

“Con la continuidad de las restricciones para la exportación perdemos todos, miles de familia pierden su forma de sustentarse, el país pierde USD 100 millones por mes, los trabajadores de la cadena pierden empleos e ingresos, pierden los productores, los frigoríficos, los consignatarios, los transportistas, pero por sobre todo, perdemos los argentinos que no veremos un impacto duradero en los precios de la carne y sólo tendremos menos producción y otro sector económico más en crisis. Es como que Argentina despluma a su propia gallina de los huevos de oro”, concluyó Miazzo.

Los números

Del total de USD 25.650 millones exportados por el sector agroindustrial en su conjunto, el complejo responsable del mayor ingreso de divisas fue el sojero, que alcanzó una participación del 46,4% con USD 11.890 millones y un aporte en retenciones de USD 3.654 millones. Esto significó un incremento en la comparación interanual en exportaciones del 55%. La razón fundamental de este crecimiento exponencial se debió a que los valores FOB de los principales productos de la cadena, con un crecimiento del 52% en el caso del poroto de soja, del 60% en aceite y del 37% en harina y pellets respecto a la cotización en el primer semestre de 2020.

FADA

En segundo lugar se ubicó el complejo maicero, acaparando el 15% de las exportaciones totales en valor con USD 3.738 millones. Esto representó un incremento interanual del 13%, a pesar de que en volumen los despachos cayeron 12% hasta las 17,7 millones de toneladas. No obstante esta merma, Argentina se ubicó como el segundo principal proveedor a nivel mundial del grano. El tercero en importancia fue el de trigo, con una participación del 7% aportando USD 1.800 millones. En este caso, la cantidad de dólares ingresados cayó 2%, mientras que en volumen la baja fue del 21% hasta las 7 millones de toneladas.

En cuarto lugar se posicionó el complejo bovino, hoy impactado por la fuerte intervención por parte del Gobierno nacional. Más allá de esto, y habiéndose dado la misma a partir de finales de mayo, las exportaciones crecieron 8% para sumar USD 1.596 millones, alcanzado un importancia del 6,2% en el sector externo argentino. El volumen embarcado saltó 22% hasta las 555.272 toneladas, ubicándose como el quinto exportador en el mundo. El quinto puesto fue para el pesquero, el cual tuvo una participación del 3,3% con USS 836,5 millones.

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