Sandleris y su equipo, recibieron los efectos positivos de su política de regulación del mercado de dinero, sobre las expectativas macroeconómicas (Matias Baglietto)
Sandleris y su equipo, recibieron los efectos positivos de su política de regulación del mercado de dinero, sobre las expectativas macroeconómicas (Matias Baglietto)

Los clásicos informes privados que recibe la autoridad monetaria se caracterizaron en este comienzo de julio por coincidir, en el promedio, en un cambio de tendencia de los indicadores macroeconómicos, en particular en lo que respecta a la perspectiva de la inflación y de la variación del tipo de cambio.

Los puntos sobresalientes del resultado del consenso del mercado fueron, según informó el Banco Central luego de procesar el Relevamiento de Expectativas de Mercado:

1. La expectativa de inflación general para los próximos 12 meses (interanual junio 2020 – junio 2019) es 30% (bajó un punto porcentual respecto del relevamiento de mayo). Esta es la segunda caída consecutiva de este indicador (en mayo disminuyó 0,4 p.p).

2. Los participantes del REM esperan para 2019 una inflación general de 40,0% (-0,3 p.p. respecto del relevamiento de mayo) y para el 2020 una inflación general de 27,0% (+0,9 p.p.).

Los participantes del REM esperan para 2019 una inflación general de 40,0% (-0,3 p.p. respecto del relevamiento de mayo) y para el 2020 una inflación general de 27,0% (+0,9 p.p.)

3. Los analistas del REM continúan previendo un sendero decreciente de la inflación general en los próximos meses: 2,6% en junio (0,1 p.p.); 2,5% en julio y 2,4% en agosto (sube 0,1 p.p.). En diciembre esperan una variación del IPC del Indec de 2,2%, dos décimas de puntos porcentuales menos que en el pronóstico implícito en el REM de mayo).

4. Tipo de cambio nominal: los analistas modificaron a la baja sus expectativas para los próximos meses, manteniendo un sendero levemente creciente: $44,1 para julio (bajó $2,8 respecto del relevamiento previo), $46,0 para agosto (- $ 2,0) y $47,5 para septiembre (- $ 1,5). Para diciembre de 2019, esperan un tipo de cambio de $50,2 lo cual implica una caída de $0,8 respecto al relevamiento del mes previo.

5. Los participantes del REM bajaron sus proyecciones sobre la tasa de interés de política monetaria. Para julio estiman una tasa promedio de Leliq en pesos de 61,65% (6,25 p.p. respecto del REM de mayo) y un sendero descendente hasta alcanzar 55% anual a 7 días en diciembre de 2019 (el mismo valor de la encuesta previa).

6. Menor baja del PBI. En línea con lo anterior, el promedio de los 54 analistas que participaron del REM de junio prevén una modesta desaceleración de la caía del Producto Bruto Bruto (PIB) real, de 5,8% en el primer trimestre y 1,5% para todo el año que esperaban en mayo, a 1,4% ahora. Mientras que para 2020, elevaron la previsión de reactivación de 2% a 2,2 por ciento.

Los analistas del mercado esperan un rango de inflación de 2,5% por mes para el trimestre junio a agosto

Caída de más de 17 puntos porcentuales en un semestre

Después del "pico" de alza de los precios hasta 57,3% anual, entre junio de 2018 a igual mes de 2019, el consenso del mercado comenzó a delinear una perspectiva de desinflación a un ritmo de casi 3 puntos porcentuales interanual en lo que resta del año; mientras que para el nuevo año si bien esperan que se consolide ese proceso, dejaron entrever mayor cautela, apenas otros 13 puntos porcentuales, pero al cabo de 12 meses.

Un factor determinante de ese proceso es el efecto de la astringencia monetaria que representa el congelamiento de la oferta primaria de dinero y altas tasas reales de interés, sobre la virtual eliminación de la volatilidad cambiaria, que no sólo influye sobre la formación de los precios, sino también sobre las expectativas más inmediatas.

La tasa interanual de alza de los precios al consumo se espera baje de un pico superior a 57% en junio a 40% a fin de año

Claramente, en los supuestos de la proyecciones macroeconómicas posteriores a las próximas elecciones generales de octubre no sólo pesa la incertidumbre sobre quién ganará: si el oficialismo o si retorna una corriente dominada por línea que gobernó entre 2007 y 2015; sino también el freno que impone la postergada reformas estructurales en materia de reforma del Estado, previsional, laboral y tributaria, porque son las que se requieren para poder aspirar a una tasa de inflación sustancialmente menor.

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