El diputado del PRO Pablo Tonelli (Adrián Escandar)
El diputado del PRO Pablo Tonelli (Adrián Escandar)

Los cambios en la movilidad jubilatoria se transformaron en la más polémica de las reformas que impulsa el gobierno nacional. Pese a los reparos de gran parte de la oposición, el Poder Ejecutivo logró superar el examen de la Cámara de Senadores gracias al respaldo de los peronistas liderados por Miguel Ángel Pichetto. Esta semana la discusión se trasladará a Diputados y si bien el oficialismo confía en obtener los números para sancionar la norma en la segunda quincena de diciembre, el debate asoma como muy áspero.

El oficialista Pablo Tonelli admitió que con la nueva fórmula matemática que se aplicará para determinar los aumentos en los haberes, los jubilados "están perdiendo plata, pero no poder adquisitivo". Es que de acuerdo a la mirada de Cambiemos, la prioridad es que los ingresos de la tercera edad se muevan a la par de la inflación y no por encima de esta, como sucede con el cálculo vigente, que toma como núcleo la recaudación.

"Lo importante es que los jubilados no pierdan poder adquisitivo con respecto a la evolución de los precios y de la inflación. Siempre van a estar por encima con la fórmula actual, que es el primer requisito que deben satisfacer los haberes. Esta es una fórmula responsable que permite que el sistema continúe funcionando", argumentó Tonelli en diálogo con Luis Novaresio en radio La Red.

Con esta medida el Gobierno busca achicar el déficit operacional de un sistema previsional cuyos aportantes no llegan a cubrir los fondos necesarios para pagar los haberes todos los meses. El recorte significa una fuerte disminución en los aumentos que reciben los jubilados todos los años en un contexto complejo para la mayoría de ellos, quienes perciben una remuneración mínima de $7.246. Proyecciones basadas en el nivel actual de inflación arrojan que en marzo en vez de recibir $1200 de aumento, los jubilados percibirán menos de la mitad.

La fórmula arroja un índice que se compone en un 70% por el aumento de los precios y en un 30% por la Remuneración Promedio Imponible de los Trabajadores Estables (RIPTE). Según fundamentó el titular de la Anses, Emilio Basavilbaso, el esquema es similar al de muchos países europeos, entre ellos Finlandia.