(@CANOBoficial)
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Diego Maradona dice ser una persona de palabra. Su fidelidad con los más allegados son una muestra de ello. Aunque en muchos casos después termine distanciado o peleado. Guillermo Coppola, Alejandro Mancuso, Juan Sebastián Verón, Carlos Bilardo… la lista puede ser tan extensa como la memoria lo permita. Sin embargo, cuando el Diez considera a alguien como un amigo, es capaz de hacer cualquier cosa. Como perder su trabajo, por ejemplo.

Así es el caso que en la actualidad atraviesa en Gimnasia, donde el próximo sábado 23 habrá elecciones y la ausencia de Gabriel Pellegrino en las listas provocó que Pelusa tome la decisión de dejar el cargo de la dirección técnica del equipo. La situación es aún más crítica por la cantidad de agrupaciones que se presentarán en el acto eleccionario y ninguna de ellas pertenece al oficialismo.

Me trajo Pellegrino y si él no sigue, yo tampoco”, le habría dicho el DT a su círculo íntimo más confiable cuando se enteró de la ausencia del presidente. Una situación similar a las que pasó en Newell´s, Racing y la Selección.

A la Lepra había llegado en la etapa final de su carrera como futbolista y sólo llegó a jugar 5 partidos. Como su arribo a Rosario se había dado de la mano del Indio Solari, cuando éste se alejó del club, Diego lo acompañó de inmediato. Luego llegarías los conflictos de los casos de doping, las suspensiones y los problemas personales del jugador que disputó su último Mundial en Estados Unidos.

Al año siguiente, sin tener el permiso para volver a las canchas, se sentó en el banco de suplentes de Racing, luego de haber debutado como entrenador en Mandiyú de Corrientes. La idea de contratarlo fue la de Juan Di Stéfano, quien escuchó los consejos del Turco García, amigo de Maradona y delantero de la Academia.

La campaña inestable, el repudio de los hinchas y las críticas de la prensa no le generaron ninguna incomodidad durante su estadía en Avellaneda. Maradona dejó el Cilindro cuando los socios eligieron a Osvaldo Otero, en lugar de Di Stéfano en las elecciones de 1995.

En la Selección, en cambio, su renuncia se amparó en la fidelidad hacia su amigo y ayudante de campo Alejandro Mancuso (luego lo tildó de traidor y mercenario). A pesar del fracaso en el Mundial de Sudáfrica, donde la Argentina fue eliminada en los cuartos de final tras sufrir una dolorosa goleada por 4 a 0 ante Alemania, Julio Humberto Grondona, todavía presidente de AFA, le ofreció la continuidad, pero con un equipo de trabajo renovado. Su lugar lo ocupó Sergio Batista.

Para evitar la salida de Pelusa del Bosque, la dirigencia actual pide unidad de todos los sectores políticos con un consenso sin ninguna contienda electoral. Como habrá dos listas en los comicios que se desarrollarán el próximo sábado (Gimnasia Grande, que cuenta como candidato a Mariano Cowen, y Convergencia Gimnasista, cuya nómina es encabezada por Salvador Robustelli), Maradona tiene decidido pegar el portazo. La incógnita se instala sobre cómo será su partida: si será de forma inmediata o en diciembre, luego de completar el calendario que le queda al Lobo en el año con luego de enfrentar a Arsenal, Banfield y Central Córdoba de Santiago del Estero.

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