La cantera de Weber Bahía Basket es la mejor del país. Recluta, forma y luego cede para que sigan creciendo. (Prensa Bahía Basket)
La cantera de Weber Bahía Basket es la mejor del país. Recluta, forma y luego cede para que sigan creciendo. (Prensa Bahía Basket)

“Fábrica de estrellas”. Con ese slogan y bajo el hashtag #GeneracionDeLiga nuestra histórica Liga Nacional se colgó una merecida medalla (de plata que valió oro) luego del subcampeonato mundial de la Selección en tierras chinas. Porque, más allá de tener tres jugadores que acaban de comenzar la nueva temporada, hubo otros siete muchachos que tuvieron un paso importante (y hasta hace muy poco) en este torneo de 20 equipos que abarca todo el país, tiene 35 años de vida y, en varios aspectos, ha sido imitado dentro y fuera del país. Está claro que, para poder competir con los mejores, fue esencial el salto de calidad en todo sentido que estos chicos lograron en el exterior, ese master que también hicieron los miembros de la Generación Dorada para lograr su explosión; pero todo comenzó acá, en nuestra Liga. Por eso, pensando en el presente y sobre todo en el futuro, qué mejor que conocer a las nuevas joyas que están en los equipos de la Liga.

Por lo pronto, antes de comenzar con un detallado listado de 20 talentos jóvenes que ustedes deben conocer, hay que contar un contexto que permite entender este fenómeno que significa el básquet argentino. Capaz de mantenerse en la elite mundial durante 18 años, siendo un país de tercer mundo, vapuleado por crisis económicas y sociales, apabullado deportivamente por el fútbol, sin un biotipo ideal de basquetbolista (sin etnia negra o balcánica) ni infraestructura acorde para formar; sin una política deportiva que atraviese gobiernos ni un consistente apoyo estatal a los clubes (salvo excepciones); y sin una articulación entre deporte y educación. En una nota anterior ya explicamos los motivos y uno de ellos fue la Liga Nacional, un semillero que volvió a encontrar el destino europeo. Pero, claro, antes de irse, muchos chicos brillan acá. Por ejemplo, Gabriel Deck se fue en 2018 al Real Madrid tras dominar la competencia durante dos años y ser bicampeón con San Lorenzo. Facu Campazzo lo hizo en el 2014, también al Madrid, luego de ser tricampeón y dos veces MVP con Peñarol. Nico Laprovittola, como figura, llevó a Lanús hasta la final en 2013 y Vildoza, después de ascender a la Liga con Quilmes (MdP) en ese año, partió como ídolo al Baskonia en el 2016. Nico Brussino fue el Mejor Sexto Hombre en 2015 con Peñarol antes de emigrar y Marcos Delía ganó ese mismo premio un año antes, en Boca. Lucio Redivo brilló en Bahía Basket: resultó el Jugador de Mayor Progreso en el 2016 y partió a España como estrella hace poco más de un año. Una camada que empezó a amasarse hace cinco años pero que tuvo su cocción fuerte en los últimos dos. Por ahora en la Liga permanecen tres de los 12 de China: Máximo Fjellerup (escolta, 1m96 y 21 años) y Agustín Caffaro (ala pivote de 2m10 y 24 años) en San Lorenzo, y Tayavek Gallizzi (pivote de 2m06 y 26 años) en Regatas Corrientes. Son los tres medallistas que jugarán en la liga de los subcampeones mundiales. Pero hay más, mucho más…

Maximo Fjellerup se destaca en San Lorenzo (REUTERS/Kim Kyung-Hoon)
Maximo Fjellerup se destaca en San Lorenzo (REUTERS/Kim Kyung-Hoon)

Con ayuda de coaches que conocen bien a los nuevos prospectos, te adelantamos los 20 con mayor potencial que podrán seguir en esta Liga. El orden de aparición no tendrá que ver con el talento o futuro de cada uno, sino que los encontrarán divididos por clubes. Y no es cualidad que el primero del listado sea Weber Bahía Basket, hoy poseedor de la mejor cantera del país (12 de sus 16 del plantel principal tienen 20 o menos años). No tanto por lo que saca sino por lo que forma. Pepe Sánchez los seduce con un combo único: la mejor organización e infraestructura (ahora con el Dow Center, centro de alto rendimiento top de Latinoamérica) pensando en el desarrollo, sumado a las mejores y mayores oportunidades de jugar en el equipo principal. La organización de Pepe, la de más eficiente gestión, gira alrededor de la formación y los resultados están en un segundo plano. Y lo interesante (y distintivo) es que una vez que los potencia, los deja ir. Sin egoísmos ni grandes pedidos. Así pasó con Lucio Redivo (a Bilbao), Gastón Whelan (Instituto), Leandro Bolmaro (en Barcelona), Máximo Fjellerup, Fermín Thygesen (ambos en San Lorenzo), Martín Fernández (en Regatas), Facundo Corvalán (Betis), los hermanos Vaulet (quedaron libres y se fueron a Peñarol) y Ariel Ramos (hoy en Libertad). Hablamos de nueve joyas que pulió y cedió en apenas dos años. Es su política. “Prepararlos, mejorarlos, para que den el salto”, explica Pepe. Y, a medida que se van, WBB suma nuevos talentos. Desde el 2017 reclutó a siete más, cuatro de los cuales están en este top 20 que decidimos armar pensando en la nueva camada que de a poco amasa el básquet argentino.

Los pibes de Bahía Basket tienen un plus: la infraestructura. El Dow Center es el mejor centro de alto rendimiento del país. (Prensa Bahía Basket)
Los pibes de Bahía Basket tienen un plus: la infraestructura. El Dow Center es el mejor centro de alto rendimiento del país. (Prensa Bahía Basket)

-Bautista Lugarini: Una verdadera joya. Pibe muy alto (2m05) y talentoso, de apenas 18 años, que llegó desde Gimnasia y Esgrima de Rosario. Tiene recursos de un perimetral y por eso puede desempeñarse de alero, aunque dependerá de su velocidad de piernas para saber si va a terminar jugando de alero o de ala pivote. Ya estuvo en varias selecciones menores, incluido los Mundiales U 17 y U19. Esta temporada arrancó lesionado, veremos su protagonismo cuando regrese...

-Ezequiel Paz: Base de 1m90 y 18 años proveniente de Independiente de Oliva que juega en el plantel de Liga, como tercer armador, aunque puede correrse a la posición de escolta. Ya estuvo en varias selecciones menores. Fue invitado para este año a los NBA Academy en Estados Unidos. Tiene piernas prodigiosas y un salto en suspensión que todavía le falta consistencia. Uno de los dos mejores jugadores de la clase 2001, junto a Lugarini.

-Tomás Chapero: Ala pivote alto (2m07) de 18 años que llegó de Círculo Recreativo de Vera. Tiene 2m24 de envergadura, un dato quizás único en la historia de un jugador nacional. Gran potencial porque tiene movilidad y tiro para su gran talla. Estuvo en el Mundial U19 de este año y, en 2017, en el Jordan Brand Classic. Tuvo una lesión importante en un hombro y le quedan 4/5 meses de recuperación. Vale la pena esperar su regreso para ver cómo empieza a producir en la Liga.

Pepe Sánchez es el cerebro de Bahía Básket
Pepe Sánchez es el cerebro de Bahía Básket


-Federico Elías: Escolta de 1m90 y 20 años que ya, desde la temporada pasada, es titular en WBB. Quizás sea baja para su proyección, pero existieron casos de ayuda bases más bajitos que luego de brillar, sin importar esa talla. Pasó con Paolo Quinteros y Lucio Redivo. Justamente Elías es parecido a su antecesor en WBB, aunque es más tirador que Lucio. Hoy es el pistolero más rápido de la LNB, anotando esos tiros con muy buenos porcentajes.

Atenas de Córdoba, el club más importante y ganador de la historia de la Liga Nacional, no pasa por su mejor momento deportivo, en cuanto a resultados, pero sí disfruta de sus talentos jóvenes como en las viejas épocas. Tiene tres que ya jugaron bastante en la 18/19 y ahora, con más protagonismo, prometen tener su explosión y ser figuras de un equipo que los necesita. Tienen todo para lograrlo.

Baralle, Lema y Chiarini festejan el triunfo en el clásico ante Instituto. Las joyas de Atenas ya son realidad. (Germán Ruiz)
Baralle, Lema y Chiarini festejan el triunfo en el clásico ante Instituto. Las joyas de Atenas ya son realidad. (Germán Ruiz)

-Leo Lema: Alero de 2m02 y 21 años (categoría 98) que es un animal atlético que llevará a que el DT Arduh lo use como ala pivote en esta temporada. Ya es un muy interesante defensor y esta temporada, si hace el click mental, se espera que puede ser unas de las figuras del Griego. Está jugando mucho y con confianza.

-Mateo Chiarini: Es un escolta de 1m90 y 21 años (categoría 98). Jugó el Mundial U19 en Egipto, hace dos años. Tiene mucha mentalidad, con cabeza de mayor. Asumió protagonismo y entiende su rol de anotador. Está listo para su explosión.

Al fin Atenas disfruta de los pibes. Acá los cinco más importantes: Lema, Lallana, Oberto, Chiarini y Baralle. (Germán Ruiz)
Al fin Atenas disfruta de los pibes. Acá los cinco más importantes: Lema, Lallana, Oberto, Chiarini y Baralle. (Germán Ruiz)

-Franco Baralle: Es un base de 1m80 y 20 años (99) que, cuando quiere, es un fuera de serie. Muy talentoso y desequilibrante. Ya es el armador titular de Atenas. Cuenta con la personalidad y mentalidad para poder dar el salto esperado.

Obras Sanitarias es otro de los clubes que más trabaja en el reclutamiento y desarrollo de los jóvenes. Por eso no es casualidad que tenga tres en este top 20.

-Fernando Zurbriggen: Es un base santafesino de 21 años y 1m89 que tiene cabeza ganadora y es muy potente y atlético. Ya es un muy buen defensor y se espera que esta temporada, con mayor protagonismo, de un salto de calidad ofensivo que le permita ser un proyecto internacional. Trabaja su tiro de tres y su transición para ser más armador. Trabaja a conciencia y con objetivos claros. Estuvo en el seleccionado de 3x3 que disputó los Panamericanos de Lima. Un plus: a fin de año se recibe de profesor de Educación Física (lleva cuatro años combinando básquet y estudio).

Obras también apuesta mucho al reclutamiento y el desarollo. Sus talentos top son Berra, Zurbriggen y Valussi. (Prensa Obras)
Obras también apuesta mucho al reclutamiento y el desarollo. Sus talentos top son Berra, Zurbriggen y Valussi. (Prensa Obras)

-Luca Valussi: Alero-escolta chaqueño de 21 años y 1m97 con un biotipo ideal para jugar en la posición de escolta a nivel internacional. Tiene muy buenas capacidades físicas y defensivas. Gran salto y buen tiro de tres puntos, pero que necesita más consistencia. Es un diamante en bruto que aún no mostró todo su potencial. Debe hacer un click en actitud y confianza. Trabaja para eso. Se cuida hasta en las comidas. Viene jugando en selecciones menores desde hace cuatro años (cuando llegó a Obras) y también estuvo en campus de desarrollo de la NBA.

-Lautaro Berra: Pivote de 21 años, oriundo de Firmat, que cuenta con gran talla (2m08) e interesante técnica. Buen tiro corto y un gancho interesante. Ya tocó la Selección mayor: estuvo en el plantel de un par de ventanas eliminatorias. Llegó a Obras hace cuatro años. El gran tema: viene de perderse la última temporada por una lesión de ligamentos en su rodilla izquierda. Quiere volver a ser. Es fuerte de la cabeza y un trabajador. Tiene claro cómo llegar lejos. Necesita confianza. Otro de los pibes de la cantera que estudia, en su caso Abogacía.

Peñarol (MdP) es otro club que trabaja fuerte en inferiores, de los que más figuras ha sacado en los últimos años: Facu Campazzo, Franco Giorgetti, Marcos Mata y, el último, Juani Marcos, estrella de la camada 2000 y hoy en el Barcelona desde hace meses. Hoy tiene muchos talentos, de los que más promovió para el plantel de la Liga Nacional luego de ser campeón de la Liga de Desarrollo. Nos quedamos con tres, dos que forjó en la cantera con Osvaldo Echevarría y otro que recibió de WBB.

Santi Vaulet, Monachi y Valinotti son lo mejor de otro club que trabaja muy bien en inferiores, Peñarol de MdP. (Prensa Peñarol)
Santi Vaulet, Monachi y Valinotti son lo mejor de otro club que trabaja muy bien en inferiores, Peñarol de MdP. (Prensa Peñarol)

-Tomás Monachi: Es un escolta de 1m97 y 21 años que crecido mucho físicamente y se ha transformado en un toro. Tuvo una evolución abismal en dos años: muy buen defensor, inteligente y con tiro mejorado. Posee gran determinación para ser profesional: se entrena mucho. Con potencial internacional.

-Joaquín Valinotti: Armador de 1m84 que, a los 20 años, se adueñó de la base del equipo principal, jugando mucho en este comienzo de Liga. Hace fácil lo difícil y no le pesa jugar porque juega suelto y se divierte en la cancha. Creció físicamente con la nutrición y con más horas de gimnasio.

-Santiago Vaulet: Un base-escolta de 21 años y 1m94 que pintaba para crack en Bahía Basket, pero tuvo una grave lesión y luego le descubrieron un problema cardíaco. Esta dolencia le hizo perder la última temporada y quiere volver a ser. Pero ya arrancó con un tema físico (tobillo). Deberá dejar atrás sus temas de salud porque tiene cualidad físicas, técnicas y de carácter para volver a ser.

Contando a Fjellerup, que todavía es un talento en ciernes con 22 años, ya tenemos 14 prospectos. Nos quedan destacar otros seis que también darán qué hablar…

-Marco Giordano: Un base de 1m88 y 19 años que a Lucas Victoriano, su actual entrenador en Regatas (Corrientes), le hace acordar mucho a Nicolás Laprovittola cuando lo conoció. Es un gran talento ofensivo, muy creativo y con peligroso tiro. Tiene un tremendo 1 vs. 1, algo que escasea. Caradura con personalidad, ya brilló en el seleccionado U19, en el 3x3 y en su club en la Liga, siempre con protagonismo. Mejoró el físico de forma notoria a partir de una mejor nutrición y un mejor comportamiento como profesional. Ahora viene de una operación de cadera y no está claro cuándo podrá volver a la acción. Su cabeza será decisiva.

-Matías Solanas: Un escolta de 1m93 y 21 años que llegó a San Martín (Corrientes) hace dos años y avanzó tanto en su juego que ya es parte importante de la rotación de un equipo de punta. Se espera que dé una mano grande en SM. Debe mejorar su físico, porque no es atlético ni tan rápido, pero cuenta con una mano prodigiosa. Es el clásico tirador argentino con mucha técnica.

-Lucas Reyes: Un base de 1m81 y 19 años que se destacó en el Mundial U19 y está en Instituto, un candidato al título. Viene cerrando bocas que sólo lo miden por su altura, pero su carácter, gran velocidad, buena puntería y explosión hacen que haya que seguir prestándole atención. No sea cosa que pase como con Campazzo… Debe mejorar la lectura de juego, pero con la pelota en la mano es peligroso. Es muy intenso y resolutivo. Por ahora la baja de altura no le genera dramas.

-José Defelippo: Escolta de 21 años y 1m87 que viene con Comunicaciones (Corrientes) desde la segunda división y ya es parte de la rotación de otro de los equipos interesantes que tendrá esta nueva campaña de la Liga. Creció como ala pivote en inferiores pero su transición a perimetral se está completando. Trabaja mucho. Tiene gran facilidad para anotar, es pícaro, muy intenso, muestra coraje y exhibe más experiencia de la que realmente tiene. Aún debe mejorar su físico.

-Agustín Barreiro: Alero de 2m03 y 20 años que se fue de Boca y recaló a préstamo en Hispano Americano (como ficha U23) buscando minutos. Combina velocidad, explosión, talla y un mejorado tiro. En Río Gallegos creen que ya está para saltar a la cancha tras brillar en la Liga de Desarrollo pasada (22 puntos y 10 rebotes) y ser llamado a la Selección para el Sudamericano U21. Para el desarrollo tiene algo clave: ganas y determinación, porque es un apasionado que no le esquiva al sacrificio. Demanda atención y trabajo extra. ¿Qué debe mejorar? El físico, su dribbling, un par de aspectos defensivos y algunas definiciones en velocidad.

-Federico Copes: Un escolta de 1m98 y apenas 17 años que acaba de fichar en el recién ascendido Platense para jugar la Liga Nacional. Disputó el Mundial U17 en el 2018, jugó el Federal y estuvo en los Academy Games de la NBA. Tiene todas las condiciones, de talla, técnicas y físicas para ser uno de los proyectos top del país.

Son 20, pero no son los únicos. Fausto Ruesga, Juan Cruz Marini (ambos de Bahía Basket), Martín Fernández (Regatas), Agustín Faccelo (Boca), Lucas Gorozterrazú (Peñarol), Tomás Spano (Ferro), Santiago Bruera (Instituto), Víctor Fernández (La Unión), Tomás Allende (Quimsa) y Pedro Rossi (Gimnasia de Comodoro) son otros prospectos menores a 22 años que tienen potencial para seguir y pulir.

Más allá de lo individual, hay un contexto de la Liga Nacional como formadora de talentos que puede analizar Silvio Santander, un experto en el tema. Director formativo de la Confederación Argentina, además de entrenador campeón de la Liga (con Quimsa en el 2015), el coach habla de la importancia de la competitividad y paridad en nuestra competencia como factor que favorece la formación y el desarrollo. “En ese sentido, La Liga sigue estando en muy buen nivel comparada con otras. Sacando la NBA, la Euroliga y la ACB española, que obviamente no corren esta carrera. Y seguramente tampoco las ligas rusas y turcas, que hoy en día son las emergentes más fuertes de Europa. Las otras, en cambio, no tienen la calidad competitiva nuestra. En Grecia, Alemania, Israel, Italia y Francia, por caso, hay uno o dos equipos que dominan la competencia y eso conspira contra el desarrollo de los talentos. Por ejemplo, Brasil concentra a sus mejores jugadores en cuatro equipos y del 6° en adelante hay mucha diferencia con los de punta. Y eso se proyecta en los prospectos del país. Acá, más allá de la hegemonía de San Lorenzo, en cada temporada hay 10 equipos que compiten y se arman para llegar a semifinales. Cada uno con sus talentos jóvenes. Eso distingue a nuestro torneo. Y en ese terreno de mayor paridad, de más equipos competitivos, se insertan y juegan los chicos... Está claro que existen más oportunidades y los entrenadores argentinos son audaces en general. Les dan lugar, los mandan a la cancha. Acá el joven es de 18/19 años, en otros países con esa edad no tocan el campo… Y ese roce, a esa edad, en una competencia así, los proyecta muy bien”, analiza Santander.

Carlos Duro es otro especialista en la materia: vivió 15 años en Brasil (formando y siendo asistente de Helio Rubens) y hasta hace poco estuvo al frente de la cantera de San Lorenzo. Consultado, desglosa los pros y contras que observa en los prospectos argentinos. “Lo positivo de nuestros chicos es que tienen una formación técnica adecuada para acceder a las ligas superiores. También la personalidad, el coraje y el deseo de superación para avanzar y conquistar los pasos superiores. También noto, además de una envergadura menor al de otros países, un déficit en la formación física desde la base. Deben seguir progresando en esa área y en el convencimiento de un entrenamiento personalizado, para sumar movimientos técnicos o en su cuerpo, sobre todo para estar a la altura de las exigencias físicas del nivel internacional”, opina quien ahora da charlas y clínicas por el país.

Argentina, además de la Liga, tiene una competencia que es exclusiva para los talentos que vienen apareciendo: se llama Liga de Desarrollo, torneo que juegan los mismos clubes de la Liga con sus proyectos. Creada en 2015, por idea de Pepe Sánchez, para incentivar el progreso de los jóvenes, que por edad y desarrollo aún no tiene lugar en el primer equipo de cada uno de los clubes. Los planteles viajan con los profesionales y suelen enfrentarse un día u horas antes que los mayores. Ahora arranca la sexta temporada. “En mi visión hay tres tipos de clubes que las usan para distintas cosas: algunas la toman para poder ganarla, otros participan para desarrollar jugadores a largo plazo con una programación y hay un tercer nivel que no le da importancia y lo toma como un gasto. Yo estoy en el medio, me parece que es una competencia interesante para poder pulir talentos”, describe Duro.

Así, con bastantes más aciertos que errores, la Liga Nacional funciona como tierra fértil para el desarrollo y el despegue, en algunos más y en otros menos. Pasó con los Ginóbili, Scola, Prigioni y Oberto, como así también con los Campazzo, Deck, Laprovittola y Vildoza. En breve sucederá con los nuevos talentos detallados en esta nota. No digan que no les avisamos…

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