Marco Trungelliti es el protagonista de una de las historias más increíbles del comienzo de la edición 2018 de Roland Garros. El santiagueño había perdido en la clasificación del Abierto parisino y había regresado a su casa en Barcelona, pero fue contactado por la organización por la gran cantidad de bajas en el cuadro principal y debió viajar de urgencia para jugar el segundo Grand Slam del año como Lucky Loser ("perdedor afortunado").

La odisea para regresar a París incluyó un viaje en auto junto a su hermano, su madre y su abuela. Fueron mil kilómetros para llegar, descansar solo unas horas y salir a la cancha. Pero el trajín no influyó en el desempeño argentino, que este lunes se llevó un gran premio al esfuerzo y venció por 6-4, 5-7, 6-4 y 6-4 al australiano Bernard Tomic (208°) en la primera ronda del certamen.

Trungelliti venció al australiano Bernard Tomic (Reuters)
Trungelliti venció al australiano Bernard Tomic (Reuters)

"Me había vuelto (a Barcelona) porque en la lista de Lucky Losers había quedado bastante lejos. Es la primera vez que fallan como ocho tenistas", explicó el santiagueño una vez que selló su triunfo.

Sobre cómo fueron esas horas entre que quedó eliminado en la clasificación y que emprendió el regreso a París, comentó: "Al tenista en general le duele bastante quedarse en el torneo una vez que pierde. Me volví, comí un asado como corresponde y me tomé un cafecito".

El viaje del santiagueño junto a su familia
El viaje del santiagueño junto a su familia

A Barcelona acababa de llegar de visita su abuela de 90 años y la idea era pasar el domingo en la playa con ella. Para hacer ese paseo, habían alquilado un auto.

Sin embargo, el llamado desde París cambió los planes y los Trungelliti decidieron emprender una aventura en ese vehículo para cubrir los 1000 kilómetros que separan a la ciudad catalana de París.

El tenista viajó mil kilómetros con su familia
El tenista viajó mil kilómetros con su familia

"Hay problemas con los trenes y hay una huelga de controladores en Marsella, por lo que era más seguro venir en auto. No es una locura hacer 1000 kilómetros, sobre todo porque es todo por autopista. No es ninguna proeza, es algo normal", intentó desdramatizar el tenista de 28 años, que ocupa el puesto número 190 en el ranking ATP.

A primera hora, Trungelliti firmó la famosa planilla de los Lucky Loser en el club y salió a la cancha. "Vinimos hoy a la mañana temprano. No dormí mucho, pero estoy acostumbrado a dormir poco. Si me quejaba por eso, ya era demasiado", reconoció.

La llegada al hotel, el domingo por la noche
La llegada al hotel, el domingo por la noche

Y, sobre su desempeño ante Tomic, planteó: "Jugué bastante bien. Hace dos o tres días que no jugaba. Este deporte a veces te tiene tan a full, tenés que estar tratando de mejorar y estás tan con la soga al cuello que a veces te hace bien (no jugar por unos días)".

En la próxima ronda, el santiagueño se enfrentará al italiano Marco  Cecchinato (72°), que venció por 2-6, 6-7, 7-5, 6-2 y 10-8 al rumano Marius Copil (94°).

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