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Oficial que lideró la operación Jaque culpó al general Zapateiro por haber sido nuevamente retirado de la institución y se refirió a señalamientos en contra del general por presunto acoso sexual

José Luis Esparza también vinculó esa disputa con una investigación de la Fiscalía contra Zapateiro por presunto acoso sexual. Explicó que el expediente se abrió de oficio y que él y su esposa, Liliana Zambrano, entregaron chats y otras pruebas electrónicas requeridas por el organismo

Coronel (r) José Luis Esparza habla ante las cientas de renuncias de oficiales en el Ejército. Infobae
El general José Luis Esparza aseguró que el excomandante del Ejército Eduardo Zapateiro conserva una influencia política que, según su versión, habría incidido en su reciente salida de las Fuerzas Militares - crédito montaje Infobae
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El general José Luis Esparza, exjefe del Departamento de Planes y Políticas de Inteligencia del Ejército de Colombia, sostuvo que su salida por facultad discrecional no respondió a una decisión administrativa aislada, sino a una represalia ligada a su disputa con el general retirado Eduardo Zapateiro, al que atribuyó influencia sobre decisiones del actual gobierno y un papel directo en el deterioro de su situación dentro de la fuerza.

El punto más preciso de su relato ubicó esa secuencia en una fecha: dijo que el 10 de agosto presentó un derecho de petición para preguntar por el cumplimiento integral de la sentencia que ordenó su reintegro y por una eventual acción de repetición contra Zapateiro.

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Según afirmó al aire en Blu Radio, ese mismo día comenzó el trámite que derivó en su salida: “El mismo 10 de agosto, lo que pude entender de acuerdo al documento, pidieron el concepto de mi salida, el tres elaboraron la exposición de motivos y el 19 firmaron el decreto”.

Esparza, identificado por los periodistas como “el hombre de la Operación Jaque”, ya había salido del Ejército en septiembre de 2021 y logró su reintegro en 2022. Esta vez, remarcó, no le aceptaron una renuncia voluntaria sino que fue retirado por una decisión discrecional, a diferencia de otros casos mencionados en la entrevista.

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La defensa del general Zapateiro señaló que habrían varias pruebas que no se tuvieron en cuenta del proceso judicial - crédito Álvaro Tavera / Colprensa
La defensa del general Zapateiro señaló que habrían varias pruebas que no se tuvieron en cuenta del proceso judicial - crédito Álvaro Tavera / Colprensa

El exgeneral también vinculó esa disputa con una investigación de la Fiscalía contra Zapateiro por presunto acoso sexual. Explicó que el expediente se abrió de oficio y que él y su esposa, Liliana Zambrano, entregaron chats y otras pruebas electrónicas requeridas por el organismo.

En la entrevista, Esparza dijo que cuando regresó al Ejército aceptó continuar en servicio pese a que inicialmente quería seguir con estudios para los que había obtenido una beca. Señaló que pidió mantenerse en un área técnica y no en un cargo expuesto a “los rumores pasados”, y que por eso asumió la jefatura de inteligencia encargada de planes y políticas.

Según su versión, con el paso de los meses resolvió retirarse antes de las elecciones por la “complicación” que, dijo, persistía con Zapateiro. “Yo creo que yo ya debo retirarme antes de que vengan las elecciones, porque pues esto, aquí hay una complicación con el señor general Zapateiro”, afirmó al describir conversaciones dentro del Estado Mayor.

La tensión, de acuerdo con su relato, cambió de escala cuando elevó nuevas solicitudes formales al inicio del nuevo gobierno. En esa presentación, además de consultar por sus derechos y por la ejecución de la sentencia, introdujo una pregunta sobre quién debía asumir el costo de la reparación. “¿Qué ocurrió con la acción de repetición contra el señor Zapateiro? Porque no es justo que los colombianos tengan que pagar con sus impuestos lo que me van a pagar a mí”, dijo.

El general (r) Eduardo Zapateiro enfrenta una imputación de cargos por presunto acoso sexual durante su comando en el Ejército Nacional de Colombia - crédito Álvaro Tavera/Colprensa
El general (r) Eduardo Zapateiro enfrenta una imputación de cargos por presunto acoso sexual durante su comando en el Ejército Nacional de Colombia - crédito Álvaro Tavera/Colprensa

Esparza aseguró que después de ese paso “la represalia no espera”. Con esa frase conectó el trámite de su retiro con su ofensiva jurídica y con la pelea abierta que mantiene con el excomandante del Ejército.

La afirmación más delicada de Esparza fue que un oficial ya retirado seguiría incidiendo en decisiones sobre la cúpula militar. Cuando le preguntaron por qué atribuye a Zapateiro responsabilidad en un proceso ocurrido varios años después de su salida del mando, respondió: “Él tiene una clara influencia en este momento en las decisiones”.

Para sustentar esa acusación, mencionó la cercanía de Zapateiro con el presidente Gustavo Petro y su actividad pública en redes sociales. “Todos sabemos que el señor general Zapateiro estuvo muy activo en la campaña del actual presidente”, sostuvo, antes de añadir que el mandatario “de pronto no entiende la dimensión de quién es el señor general Zapateiro”.

Esparza agregó un episodio que, según dijo, le permitió enterarse anticipadamente de su baja. “Me llaman dos personas y me dicen: ‘Usted se enteró de la baja, Zapateiro puso su baja en el estado de WhatsApp con emoticones de felicidad’”, relató. Luego reforzó la escena con una segunda referencia: “Una persona que es muy cercana a él pitó mi baja y colocó ‘Chao Esparza’”.

José Luis Esparza, coronel que dirigió la Operación Jaque - crédito Camila Díaz/Colprensa
José Luis Esparza, coronel que dirigió la Operación Jaque, fue destituido de su cargo - crédito Camila Díaz/Colprensa

Ese bloque de declaraciones condensó la tesis central de su denuncia: José Luis Esparza dijo que Eduardo Zapateiro influyó en su salida del Ejército, que esa intervención se activó tras sus reclamos judiciales y administrativos, y que la consecuencia fue un retiro discrecional en lugar de una salida voluntaria. La tensión, según su versión, no es solo personal: compromete la relación entre poder civil, Fuerzas Militares y expedientes judiciales abiertos.

Antes de la entrevista con Esparza, los periodistas de Blu Radio describieron el trasfondo del enfrentamiento y mencionaron que Zapateiro “está a punto de ser imputado por la Fiscalía por acoso sexual, por mensajes que él le enviaba a la esposa del general Esparza vía WhatsApp”. Como parte de esa explicación, citaron uno de los mensajes incluidos en el expediente.

Consultado de forma directa, Esparza confirmó que él y Zambrano entregaron a la Fiscalía el material requerido. “Sí, claro”, respondió cuando le preguntaron si habían aportado los chats, y añadió que el organismo solicitó el expediente administrativo y tomó “pruebas técnicas” electrónicas.

También describió el alcance probatorio que, según él, tienen esas conversaciones. “Los chats determinan cómo empieza el acoso”, sostuvo, y precisó que de ese material “solo se conoce una parte”. Cuando se le preguntó si la frase sexualizada mencionada al comienzo de la entrevista - “Déjame verte de pies a cabeza, déjame verte tus cucos o sin nada” -figura en ese intercambio, respondió: “Claro que sí, pero esa es una pequeña parte de otra cantidad de cosas que hay previas”.

Coronel (r) José Luis Esparza habla ante las cientas de renuncias de oficiales en el Ejército. Infobae
José Luis Esparza dijo que Eduardo Zapateiro influyó en su salida del Ejército, que esa intervención se activó tras sus reclamos judiciales y administrativos, y que la consecuencia fue un retiro discrecional en lugar de una salida voluntaria - crédito montaje infobae

Esparza amplió esa línea y dijo que el expediente no se limita a su actual esposa. Afirmó que, antes de su relación con Zambrano, Zapateiro también intervino en otra relación personal suya y que esa situación igualmente quedó registrada como evidencia técnica dentro del proceso administrativo remitido a la Fiscalía.

Aunque denunció una represalia, Esparza explicó que venía contemplando el retiro. Aseguró que, tras dar una pelea por su ascenso a mayor general y completar un proceso de transformación en inteligencia que consideraba prioritario, decidió que lo razonable era pasar a retiro por voluntad propia.

“Uno se cansa de esa guerra”, dijo al justificar por qué, después de batallar por su reintegro, evaluó salir de la institución. Esa decisión se demoró por conflictos sobre el cumplimiento de la sentencia, por embargos y por la falta de actualización de su hoja de vida.

Incorporó otro elemento personal: contó que pidió vacaciones adicionales porque su madre, de 83 años, quedó internada en un hospital de Bucaramanga tras un intento de robo en el que la tiraron al piso y le golpearon la cabeza. “Necesito estos treinta días de vacaciones porque no puedo dejar tirada a mi mamá”, relató sobre el pedido que, según dijo, le fue concedido por el mando.

A su regreso, presentó la solicitud para conocer la posición del nuevo gobierno sobre su caso. Ese mismo día, afirmó, se activó el procedimiento que terminó en la firma del decreto de retiro.

En el tramo final de la entrevista, Esparza enmarcó su caso en un conflicto más amplio sobre el funcionamiento de la institución. Sostuvo que pasó cuatro años denunciando “la instrumentalización de testigos” y “la violación de procedimientos de inteligencia”, y afirmó que esos antecedentes están contenidos en el expediente administrativo.

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